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LAS COYUNTURAS DEL CUERPO DE CRISTO
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Carlos Padilla, Enero 2009
Sin lugar a dudas, el Señor
Jesucristo es el gran maestro en el uso de las parábolas,
enseñándonos muchas veces a través de Su creación, la similitud
de la realidad física e histórica con la realidad espiritual. El
cuerpo humano es una maravilla de la creación, aunque no es el
cuerpo definitivo para el Reino de los Cielos, es, en esta
dimensión el más sofisticado de todos, tanto es así que el Señor
dijo: ...hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra
semejanza... Génesis 1. Esta similitud no es la física, sino la
mental, la sentimental y por supuesto la espiritual, aunque la
física la adoptó el Hijo de Dios en Su misión salvadora.
No
obstante, el cuerpo, nuestro cuerpo, con el que convivimos cada
día es una plataforma de enseñanza espiritual en sí mismo.
Tenemos un modelo dado por Dios, que nos sirve para profundizar
en él, y con Él comprender, no solo cómo somos nosotros, sino
cómo es nuestro prójimo que tiene otro cuerpo igual y como es la
Iglesia, o como debería ser. Las
reacciones físicas, cognitivas, sentimentales y espirituales las
podemos experimentar todos y cada uno de los seres humanos.
Muchos buscan hasta la saciedad en estos campos y descubren que
les falta algo, pero muchos ni siquiera buscan porque ya están
saciados con las cosas materiales, pero buscarán cuando éstas o
la salud o cualquier cosa que sea su prioridad o ídolo en sus
corazones falten, por esta razón, la ceguera del engañador, el
diablo, la mayoría no
percibe que necesita una relación personal con el
Creador hasta que se encuentran en una situación límite. Todos
necesitamos al Señor para tener una vida plena en todos y cada uno de los
apartados de la vida, y no solo esto, sino para encontrar la
Verdad, la cual nos "hará libres", porque nos da las respuestas
a las preguntas existenciales y una relación personal con Dios.
Una vez el individuo ha pasado de
la búsqueda personal de Dios, o más bien diríamos que Dios le
ha llamado, cuando la persona pasa de ser una criatura de Dios a
ser un hijo de Dios "Juan 1:12" cuando ha nacido de nuevo "Juan
3:3" porque ha conocido a Jesucristo y Le ha recibido como
Salvador, arrepintiéndose de sus pecados, de una vida sin Dios,
es cuando comienza una nueva etapa, la que pasa del "yo" al
"ellos" y al "nosotros".
Es en este punto que comienza un
nuevo viaje en la vida del Cristiano, la relación con el
prójimo, no solo en la Iglesia sino en el mundo. En este estudio
nos centraremos en la relación, objetivo y visión del Cuerpo de
Cristo, por el que Jesucristo dio Su vida, nosotros, la Esposa,
la Iglesia. Son pues las Coyunturas del Cuerpo de Cristo un
estudio profundo sobre la relación que según la Biblia, hemos de
disfrutar, de la que debemos ser partícipes, pero no solo eso,
sino de las que somos responsables. Así como el cuerpo humano
tiene muchos miembros, y cada uno su función, el Cuerpo de
Cristo también. Cuanto antes recibamos los Cristianos la
enseñanza de lo que se espera de nosotros, y de lo que debemos
esperar de los hermanos, nuestra familia espiritual, mejor será
la experiencia para todos los hermanos. El amor de Dios es sin
duda el nutriente que mantiene las coyunturas en buen estado. Si
los hermanos usan de este amor fraternal, todo el cuerpo
funciona adecuadamente.
...Asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien
todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose
por las coyunturas y ligamentos, crece con el
crecimiento que da Dios. Colosenses 2:19.
La palabra coyuntura según la RAE
viene del latín
junctus forma verbal de junguere, relativo a
jugum (yugo), unir en yugo. Se compone de cum que es con,
e iunctura que es unión, unir
con. En la exposición de los miembros del cuerpo asimilándolos a
los miembros de la Iglesia, y a cada uno de nosotros, veremos que
el significado de coyuntura es un reflejo de lo que ha de ser la
vida en el Cuerpo de Cristo, la manera de estar unidos. Los
huesos solo son la estructura, van acompañados de los músculos
que le dan la potencia del movimiento, y de los ligamentos que
unen los huesos con los músculos. Los nervios son los que
transmiten la orden del cerebro a cada uno de los músculos para
que éstos muevan una articulación. Si en la Iglesia alguno de
nosotros no tiene la voluntad de hacer la función para la que el
Espíritu Santo le ha llamado, se hace un obstáculo, y los
miembros que no funcionan
enferman, se atrofian, y hasta se secan, mueren.
Si esto lo vemos
espiritualmente podremos ver otra similitud de muchos Cristianos
que nunca hacen nada. Quizá ningún hermano ha hablado con ellos,
quizá en la iglesia en la que están nadie se ha preocupado de
ayudarles a encontrar su función. El hombre necesita un
propósito de vida, sin determinarse no se siente realizado, se
deprime y se seca. El Cristiano ha de ser un luchador, aquel que
está tibio y no ha visto la Luz necesita que sus hermanos que
están bajo el fuego del Altísimo le ayuden. Ayudemos pues a los
débiles en la fe, y cuando tengamos algún momento bajo, también
nuestros hermanos nos ayudarán. La coyuntura funcionará y todo
el cuerpo puede seguir adelante en victoria espiritual.
EL CUERPO
HUMANO Y EL CUERPO DE CRISTO
Antes de entrar en la similitud
del cuerpo humano con el Cuerpo de Cristo, es fundamental leer
dos Textos Bíblicos del Apóstol Pablo, a los Corintios y a los
Efesios:
...Vosotros, pues,
sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.
28Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente
apóstoles, luego
profetas, lo tercero
maestros, luego
los que hacen milagros, después
los que sanan,
los que ayudan,
los que administran,
los que tienen don de lenguas.
29¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros?
¿hacen todos milagros? 30¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan
todos lenguas? ¿interpretan todos? 31Procurad, pues, los dones
mejores. Mas yo os muestro un camino aun más excelente... ...1Si
yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a
ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 2Y si tuviese
profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si
tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes,
y no tengo amor, nada soy. 3Y si
repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si
entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada
me sirve. 4El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene
envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 5no hace
nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
6no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 7Todo lo
sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 8El
amor nunca deja de ser... 1Coríntios 12 y 13.
...Yo pues, preso en el Señor, os ruego que
andéis como es digno de la vocación con
que fuisteis llamados, 2con toda humildad y
mansedumbre, soportándoos con paciencia
los unos a los otros en amor, 3solícitos
en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;
4un cuerpo, y un Espíritu,
como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra
vocación; 5un Señor, una fe, un bautismo, 6un Dios y Padre de
todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. 7Pero
a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida
del don de Cristo. 8Por lo cual dice: Subiendo a lo alto,
llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres. 9Y eso
de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero
a las partes más bajas de la tierra? 10El que descendió, es el
mismo que también subió por encima de todos los cielos para
llenarlo todo. 11Y él mismo constituyó
a unos, apóstoles; a otros,
profetas; a otros,
evangelistas; a otros,
pastores y maestros, 12a fin de
perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la
edificación del cuerpo de Cristo, 13hasta que todos
lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de
Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la
plenitud de Cristo; 14para que ya no seamos niños
fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina,
por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia
las artimañas del error, 15sino que siguiendo la verdad en amor,
crezcamos en todo en aquel que es la
cabeza, esto es, Cristo, 16de quien todo el
cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan
mutuamente, según la actividad
propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir
edificándose en amor. Efesios 4.
Todos conocemos el cuerpo humano,
porque el Señor nos ha dado uno a cada uno, lo cual aunque
obvio, pocas veces nos fijamos en él y en su funcionamiento
mientras no nos duele nada,
y con él en mente vamos a ir recorriendo los distintos miembros
y sus funciones en una alegoría de la Iglesia.
Los pies. Empezaremos por la
base. Tenemos dos pies y diez dedos. Los pies son la base del
cuerpo, y nuestra base de vida es el Evangelio. Dos, porque la
Palabra de Dios tiene dos Testamentos. Los diez dedos de la
Palabra son, como ya se imagina, los 10 mandamientos. Diez es el
número completo, porque toda la Palabra es inspirada y útil para
enseñar. 2Timoteo 3:16. Los dos, los de Cristo, fueron traspasados en el
calcañar, anunciado en Génesis 3:15, por los clavos de Cristo en nuestra
salvación y los dos benditos pies fueron resucitados y sanados
con el resto del cuerpo, esto es, que aguardemos con paciencia
Su venida porque amamos a Dios, guardando Sus mandamientos y la
fe de Jesús. Apocalipsis 14:12. Los pies nos llevan a la tierra
prometida, el alma de un nuevo hermano en Cristo, de la que
fluye leche y miel, llevan el Evangelio de la
Paz y nuestra andadura con Cristo nos lleva a la eternidad en Su
Reino.
A nivel personal he de seguir la
Palabra de Dios y predicar el Evangelio para que mis pies
espirituales sean de utilidad. Como miembro de la Iglesia he de
saber si soy evangelista o parte del equipo de evangelismo, el
Señor lo revela por el Espíritu.
...El guarda los pies de sus santos, mas los
impíos perecen en tinieblas; Porque nadie será fuerte por su
propia fuerza. 1Samuel 2:9.
...¡Cuán hermosos son sobre los
montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la
paz, del que trae nuevas del bien,
del que publica salvación,
del que dice a Sión: ¡Tu Dios reina! Isaías 52:7, Romanos 10:15.
...calzados los pies con el
apresto del evangelio de la paz. Efesios 6:15.
Las piernas también son
dos. Los dos
pilares de la vida cristiana, amar a Dios y al prójimo, de estos
dos mandamientos depende toda la Ley y los profetas. Mateo
22:40. También lo son la fe y la obediencia a Dios. Sí, en
efecto he mencionado cuatro cosas y no dos, porque las dos
piernas tienen cuatro huesos, tibia y peroné, dos son de amor y
dos de actitud. Que confiemos en
Dios. ¿Confías en Dios?.
Las rodillas simbolizan la
oración y la acción de gracias. También tenemos dos; una, la que
más se usa, es para orar o dar gracias por nosotros mismos, no solo
por nosotros sino por las personas y cosas que nosotros tenemos
en primer lugar en nuestro corazón. Pero hay otra que debemos
entrenar más y es la oración que quiere el Espíritu Santo que
hagamos. Oremos para que el Señor nos muestre por quienes y por
qué orar y cómo. Ore solo o en grupo, ore de pie, ore de
rodillas, ore con la cabeza agachada, ore de cara al suelo y en
cruz, ore como ore, pero ore, no deje de orar el resto de su
vida, siga el ejemplo de Jesús, que siendo el Señor oraba
siempre. Del mismo modo todos los grandes de la Biblia y de la
historia de la Iglesia han orado intensamente.
Le recomiendo la oración
de la serenidad: Señor dame serenidad para aceptar las cosas que
no puedo cambiar; coraje para cambiar las cosas que si puedo; y
sabiduría para discernir la diferencia. En el apartado de
la mano veremos más sobre la oración.
Los muslos también son dos y
equipados con el hueso más grande del cuerpo y con los músculos de gran potencia para avanzar y
correr. Así, la Iglesia ha de correr con el poder que da Dios
para evangelizar al mundo para que aquellos que son de Cristo
sean llamados al Reino eterno. Si
recordamos el juramento y la bendición de la promesa que hacían
los patriarcas era con la mano bajo el muslo, como hizo Abraham. Génesis 24. Juramento
o compromiso y
promesa, van de la mano y han de ser pilares de la fe de la
Iglesia. Por la búsqueda de la bendición del ángel en Peniel,
Jacob luchó con Dios y venció, en el sentido espiritual, y
obtuvo la bendición pero fue tocado en la coyuntura del encaje
del muslo. El muslo más relevante es sin duda el de Jesucristo
montando el caballo blanco con un nombre grabado en el: Rey de
reyes y Señor de señores. Apocalipsis 19:16.
A nivel personal he de tener fe y
confiar en Dios y obedecer la Palabra de Dios y para que mis
piernas, rodillas y muslos espirituales sean de utilidad he de
orar por lo que está en mi corazón y por lo que el Espíritu
revele. Además debo buscar la promesa del Señor. Como miembro de
la Iglesia hemos de saber si somos pilares de la fe, y parte del equipo
de oración o luchadores por la bendición. El Señor lo revela por
el Espíritu pero siempre oraremos con los hermanos y por los
nuevos hermanos que el Espíritu va trayendo a la coyuntura de
nuestra iglesia.
Las caderas son la mitad del
cuerpo, donde se unen la parte de abajo con la de arriba. Esto
aunque obvio, nos lleva a darnos cuenta de la gran función que
ejercen entre la columna vertebral y las piernas. La base del
cuerpo cuando estamos sentados. Cuanto tiempo pasamos sentados,
o en la iglesia. Otro dato relevante es el hueco
de
las caderas de las mujeres, pues por él es por donde todos nacemos, una especie de
puerta a la vida en este mundo.
El torso es el lugar de reunión
de más miembros y estructura. Palpitamos, respiramos, digerimos,
somos concebidos, etc. En él tenemos la
columna vertebral, protectora de la médula espinal, la
autopista de los nervios
que lleva las ordenes desde la cabeza a todas partes. Este es el
lugar de reunión, la iglesia, la casa donde nos reunimos.
La columna vertebral es
la estructura principal de soporte del cuerpo. Alberga la médula
espinal encargada de llevar los impulsos nerviosos y las órdenes
desde el cerebro a todos y cada uno de los miembros del cuerpo.
Digamos que el sistema nervioso del cuerpo es como la Internet e
Intranet del cuerpo,
del mismo modo que lo son en la Iglesia los que escriben y los
que transmiten la enseñanza espiritual de la Biblia, como
hicieron los apóstoles que son la culminación de los escribas
del Nuevo Testamento para la edificación del Cuerpo de Cristo. Curiosamente así como tenemos 24 costillas,
tenemos también 24 vértebras, divididas en cuatro zonas: la
cervical, la torácica, la lumbar y la pélvica. Del mismo modo
los cuatro evangelios son la columna de la Palabra de Dios, pero
no solo vemos esta estructura,
sino otras cuatro que la
Biblia nos enseña: la Ley y el Espíritu, la Historia y la
Profecía.
En Éxodo 13:21 leemos que el Señor iba delante de Israel
como columna de nube de día y de fuego de noche. Es el mismo
Señor nuestra columna, nos sujetamos por Él y a Él. La misma
Iglesia es referida como la columna y el baluarte de la Verdad,
la casa del Dios viviente, 1Timoteo 3.15. De la columna salen
las costillas que envuelven y protegen el corazón, los pulmones
y demás órganos delicados y vitales.
Por lo tanto somos parte de la columna, todos y cada uno de
nosotros.
Las costillas tienen dos significados, uno viene
de Génesis 2:22 que es Eva, la esposa, el
vaso más frágil, los débiles en la fe, es decir todos, porque
todos hemos de orar ¡auméntanos la fe!
Eva es la Iglesia. La Iglesia busca abrazar el Corazón de
Dios, como las costillas lo abrazan, es por
esto que están rodeando al corazón, para que estemos cerca del
corazón de Dios, porque Dios es
misericordioso. El Cristiano verdadero emana misericordia porque
juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia,
y la misericordia triunfa sobre el juicio. Santiago 2:13.
Y bienaventurados los misericordiosos porque
ellos alcanzarán misericordia. Mateo 5. Es por esto que la
Iglesia está junto al corazón de Dios, para que aprendamos
misericordia, siquiera por oír las palpitaciones de Su corazón.
Cuantas situaciones de separación, enemistad y desprecio se
evitarían, no ya en el mundo sino entre Cristianos, si fluyese
la misericordia y el amor de Dios. Las costillas reflejan pues,
en estos atributos espirituales, el origen de la Iglesia y las
coyunturas del Espíritu para su convivencia en el corazón de
Dios.
La Iglesia salió del costado de Cristo en la
Cruz, lo cual es el cumplimiento profético de la costilla tomada
de Adán. El primer Adán, alma viviente, el postrer Adán, es
Cristo, y es Espíritu Vivificante. 1Coríntios 15:45. Mientras
comentaba esto con mi esposa, curiosamente ella recordó que por
la noche había leído en el libro que yo le había recomendado
leer "Doce Mujeres Extraordinarias de la Biblia", el autor John
MacArthur tomaba una frase del presbiteriano del siglo XVIII
Matthew Henry: "Dios hizo a Eva de una costilla de Adán, no de su cabeza para
que lo gobernase, ni de sus pies para que la pisotease; sino de
su costado para hacerla igual a él, debajo de su brazo para ser
protegida por él, y junto a su corazón para ser amada por él".
Así ha de ser la relación matrimonial, pero
además es la que tiene Cristo con la Iglesia.
Para profundizar más sobre el insondable amor de
Dios, lea un estudio
íntegramente sobre
El
Corazón.
La impresionante estructura ósea que tenemos nos
seguirá sorprendiendo en cuanto nos damos
cuenta de que son 24
costillas las que guardan el
corazón, como son 24
los
sacerdotes que guardan el templo, 12 a
cada lado: los 12 apóstoles y las 12 tribus de Israel.
Los apóstoles recibieron el Nuevo Testamento en
el cual tenemos entrada en el Reino de Dios los Gentiles como en
la promesa del Antiguo Testamento y por el Mesías lo tenían los
Judíos, hasta la venida del Señor. Los 24 ancianos guardan y protegen el Lugar Santo, el
Corazón de Dios, del mismo modo que las costillas guardan el
nuestro. El cuerpo es el templo: ...No sabéis
que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios mora en
vosotros... 1Coríntios 3. ...¿O ignoráis
que vuestro cuerpo es templo
del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el
cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido
comprados por precio; glorificad, pues a Dios en vuestro cuerpo
y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
1Coríntios 6:19.
Pero esto no es todo, si
seguimos observando la estructura, volvemos a ver más
similitudes con la estructura que
el Espíritu ha revelado, en especial en el hueso
de unión entre las costillas de ambos lados: el esternón.
Éste es el escudo del corazón
y unión de los dos grupos de costillas, representa
al Mesías Jesucristo en quien nos unimos Gentiles y Judíos, Él
es el que soporta el tabernáculo y el que hace que los
hermanos habiten juntos en armonía,
Salmo 133. Los hermanos han de mirar y acogerse siempre a
Cristo para tener unidad, siguiendo el ejemplo de las costillas.
¡Únase a sus hermanos, en Cristo,
para que disfrute de una relación plena!.
En la Iglesia, y en las iglesias, los 12 y 24
representan la ancianidad, el gobierno de
la iglesia que debe contar con ancianos espirituales
llamados
obispos o presbíteros
"supervisores". El Señor es llamado el
obispo de nuestras almas en 1Pedro 2:25 y la Biblia no hace
diferencia entre ancianos y obispos, sino que constituye a éstos
y a los diáconos para servir en la Iglesia. El sistema episcopal
posterior al siglo II y que aun existe en la iglesias
episcopales es una derivación de la Iglesia primitiva de los
Apóstoles, una derivación de origen humano, no divino. Leyendo
historia sobre patrística (Historia de las doctrinas y gobierno
de los primeros padres de la Iglesia después de la Iglesia
primitiva; siglos II al VIII) observaremos que esta es la causa
de los grandes males en la historia de la Iglesia que ya
advertía Pablo de manera profética en su despedida a los
ancianos Efesios diciéndoles: Porque yo sé que después de mi
partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no
perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres
que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los
discípulos... ...Y ahora hermanos, os encomiendo a Dios, y a la
palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y
daros herencia con todos los santificados. Ni plata ni oro ni
vestido de nadie he codiciado. Antes vosotros sabéis que para lo
que me ha sido necesario a mi y a los que están conmigo, estas
manos me han servido. Hechos 20:29-34. Cualquier parecido entre
las grandes iglesias clericales y la verdadera y original aquí
mostrada es pura coincidencia. Por lo tanto manos a la obra,
hermanos míos, amados, porque hay mucho trabajo que hacer,
muchas almas que no conocen a Cristo, todavía.
Los
que son puestos por el Espíritu Santo como ancianos y
obispos han de aferrarse a Cristo, no a sus propios
intereses, es por esto que muchas
iglesias defraudan a los creyentes. Hechos 20:28
nos muestra la verdad. Los obispos son siervos de
Cristo para servir a los hijos de Dios, y
han de seguir el patrón de la Biblia, dado en Tito 1,
siendo amigables, sinceros, confiables, rectos, justos,
buenos, aptos para enseñar, humildes, que
no hagan acepción de personas, han de estar disponibles y
trabajando para la bendición de los hermanos, no
mirándose a ellos mismos, sino a las
necesidades de los hijos de Dios, además de trabajar por la
evangelización. Jesús tomó a un niño y lo puso
junto a sí, y les dijo: Cualquiera que reciba a este niño en mi
nombre, a mí me recibe; y cualquiera que me recibe a mí, recibe
al que me envió; porque el que es más pequeño entre vosotros,
ése es el más grande. Lucas 9:46.
Como en cada miembro
o parte del cuerpo, los que son costillas
en la Iglesia tienen una función,
pero también vemos nuestra función como costilla
individual en la que hemos de ser
unánimes con el orden del pueblo de Dios en Cristo, estar
sujetos en Cristo
los unos a los otros en el vínculo perfecto, el del Espíritu en
Amor de Dios, llamado Caridad, en una vida que lleve frutos
del Espíritu.
Los pulmones también comparten la sala torácica,
protegen el corazón además de suministrar
el aire para la sangre. Estos son los dos atrios
a cada lado del Lugar Santo en el templo del Señor. Al respirar reciben el aíre vital, el
viento o pneuma, y como el viento sopla de donde quiere
y no sabemos de donde viene ni a donde
va, así son los hijos del Espíritu. Juan 3:8.
Es pues la función de los pulmones vital para
que la sangre pueda hacer su función en todo el cuerpo. Sin el
oxigeno en la sangre morimos, sin el Espíritu estamos muertos.
La Sangre de Cristo es nuestra vida. Para profundizar sobre
La Sangre lea
el Estudio Bíblico especifico.
Respiremos pues el
Espíritu de vida en nuestras alabanzas,
en cánticos espirituales que proceden de los pulmones
junto al corazón, y pasan por las cuerdas bocales, el
instrumento más perfecto; no hecho
por
mano humana, de cuerda y de viento al mismo tiempo;
¡respire hondo, el
Señor le ama!. Si su función es la
búsqueda del Espíritu y de la unción para la
iglesia, formará parte de los que alaban a Dios,
del coro o grupo musical de alabanzas.
Conectando los pulmones con la boca, como
vemos, hayamos la alabanza. Ud. puede y debe alabar a Dios
individualmente, pero si también lo hace en la Iglesia
entonces forma parte de los pulmones que
traen el oxígeno espiritual.
...todo lo que respira alabe a Yah... Salmo 150.
Volviendo brevemente al
esternón para conectar la parte alta del cuerpo,
si nos fijamos es el punto de unión de
las clavículas que unen los brazos en los hombros con él,
los brazos estirados y las manos clavadas
en la Cruz se unían en el esternón, en
Cristo, en el
centro del Templo eterno
del universo, el corazón de Dios; Templo
que como dijo Jesucristo, levantó al tercer día.
Los hombros y el cuello son los
que van bajo el yugo de Cristo, con
los que llevamos la cruz cada día, sobre la espalda, la que
ninguno nos vemos, pero si andamos en el yugo con Cristo,
sabemos lo que llevamos. Él es el Maestro, hombro con hombro con
Él, salgamos valientes cada día a la vida para ir a Su lado. Nuestro cuello
va en el yugo y soporta la cabeza, la cual como sabemos es Cristo, nuestro
Señor, el Señor de nuestra vida, el amigo. En la Iglesia tenemos
muchos hermanos por los que, y con los que llevar el yugo de
Cristo. ...Sobrellevad
los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de
Cristo. Gálatas 6:2. La Ley de Cristo.
...Venid a mí todos los que
estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29Llevad
mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy
manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras
almas; 30porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. Mateo
11:28. Esta es
la enseñanza de Jesús, que el yugo que Él lleva es para la
salvación de los hombres: Él conquistó este milagro, y nosotros
lo proclamamos por los siglos.
...¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las
noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió,
hasta encontrarla? 5Y cuando la encuentra,
la pone sobre sus hombros gozoso; 6y al llegar a
casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo,
porque he encontrado mi oveja que se había perdido. 7Os digo que
así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente,
que por noventa y nueve justos que no necesitan de
arrepentimiento. Lucas 15:4.
La Cruz de Cristo es la que da vida a la oveja
perdida que es la Iglesia, que somos nosotros. Por nosotros dejó
su trono y bajó a la tierra, murió y resucitó.
Los dos brazos son para poder
abrazar rodeando el cuerpo de quienes amamos. Símbolo del afecto
fraternal entre los hermanos. En
ellos somos criados desde pequeños, mecidos como las primicias y cuidados.
En la Iglesia son aquellos hermanos con un don especial,
amigable y fraternal, dispuestos recibir, hospedadores,
dispuestos a ayudar, a servir, tan
importantes y muchas veces olvidados. Es por lo tanto una
capacidad que a nivel individual hemos de desarrollar para
recibir al hermano, además de aquellos que conocemos y necesitan
un abrazo y que les hablen de Cristo.
Las manos, que también son dos,
representan la obra, el trabajo, el ministerio. Con ellas damos
de comer, fabricamos, pescamos, cortamos, clavamos, ayudamos,
llevamos, escribimos, dirigimos, acariciamos. Con ellas oramos por los enfermos,
ungimos y bendecimos orando. Las obras y los milagros van de la
mano. El que trabaja en la obra del Señor verá milagros en su
vida y en la Iglesia. No sepa tu izquierda lo que hace tu
derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve
en lo secreto te recompensará en público. Mateo 6. Diez dedos
para una obra completa.
Si bien al
orar podemos estar de rodillas, ¡cuántas veces además estamos
sobre las manos!. Abra su mano y mire sus cinco dedos.
Adoración, confesión, acción de gracias, intercesión y súplica.
La oración de la mano dice: El pulgar, el más poderoso de los
dedos, símbolo de las bendiciones más importantes, la familia, y
el hogar, salud, relaciones y apoyos que recibimos y hermanos
que tenemos. El índice es el dedo que señala, para orar por los
que son importantes en nuestra vida, padres, maestros, pastores,
fuerzas de emergencia, ejército, policía, gobernantes. El
corazón es el dedo del centro y el más largo, el que antes llega
a Dios, por ello, y con él en mente oraremos por los más
necesitados y por nuestros hijos. El anular es el más frágil y
el que lleva el anillo de boda, por ello oraremos siempre por
nuestro matrimonio y por el de nuestros padres, hijos y
hermanos. Y por último el más pequeño el meñique, para orar por
nosotros mismos.
Con la oración
podremos hacer la obra del Señor con Su sabiduría otorgada por
la oración que hará que nuestros corazones sean llenos de los
propósitos de Dios para servir en el ejército de Cristo.
...Alarga
su mano al pobre, y extiende
sus manos
al menesteroso. Proverbio 31:20.
...Tomarán en las manos
serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño;
sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Marcos 16:18.
...Mirad mis manos y mis pies,
que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene
carne ni huesos, como veis que yo tengo. Lucas 24:39. Obra y
bendición.
Los oídos son dos para que
escuchemos la voz de Dios el doble. Dicen que tenemos una boca y
dos orejas para que escuchemos el doble de lo que hablamos.
También al ser dos representa que también oímos las cosas del
mundo, además de las de Dios. El Cristiano ha de discernir a qué
cosas presta oído, porque a muchas, la verdad, es mejor hacer
oídos sordos. El sordo físico puede ser sanado por Dios, pero
también el sordo espiritual, mediante el Evangelio y la
exhortación. En la Iglesia hemos de conseguir que todos presten
oídos a las palabras del Señor. A nivel particular debemos
buscar en oración siempre oír la voz de Dios, quien habla a los
que ama.
Los ojos que el Señor ha dado al
hombre también pueden mirar la maldad, la codicia, la lascivia,
la idolatría, la vanidad,
pero también pueden ver la luz de Cristo, los milagros, al
hermano, la iglesia, al necesitado, en definitiva, pequeños
detalles y grandes
maravillas de Dios, de las cuales muchas las veremos en el
cielo, pero muchas vemos en la tierra ante nosotros en Su
creación y en Sus milagros que hace cada día. Debemos tener unos
ojos de bendición de mirada limpia y profunda, espiritualmente
hablando. La mirada del que ama con amor de Dios, del
misericordioso, cuanto difiere del que mira con ojos altivos.
Dios bendiga nuestro mirar que procede de un limpio corazón, porque
bienaventurados los de limpio corazón porque ellos
verán a Dios. Mateo 5.
Vea un estudio Bíblico sobre
El Ojo Derecho.
...El ojo misericordioso será bendito,
porque
dio de su pan al indigente. Proverbio 22:9.
...¿Por qué miras la paja que está en el ojo de
tu hermano, y no echas de ver
la viga que está en tu propio ojo?
Lucas 6:41.
...Antes bien, como está escrito:
Cosas que ojo
no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre,
son las
que Dios ha preparado para los que le aman. 1Corintios 2:9.
La boca. Con ella bendecimos a
Dios y a los hombres, oramos, cantamos alabanzas, besamos, predicamos,
profetizamos. Cuando el Señor nos envía a predicar el Evangelio,
a enseñar Su Palabra y a servir al prójimo mediante las
Palabras, hemos de usar Sus Palabras; cuanto menos usemos las
nuestras y más las Suyas, más bendición para los oyentes.
Los predicadores, los pastores y maestros y los profetas son la
boca de la Iglesia. Oraremos en todo momento para que al abrir la boca, el Señor
hable, según el ejemplo del Maestro: ...Y se que Su mandamiento
es Vida Eterna, así pues lo que yo hablo, lo hablo como el Padre
me lo ha dicho. Juan 12:50. Efesios 4:29 nos exhorta a que
ninguna palabra necia salga de nuestra boca. Tanto en la iglesia
como a nivel personal debemos siempre hablar como corresponde a
hijos de Dios. De una misma fuente no sale agua amarga y dulce,
así, de nuestra boca ha de salir agua limpia, ríos de agua viva. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior
correrán ríos de agua viva. Juan 7:38.
De la abundancia del corazón habla la boca. Lucas 6:45. Pero lo
más importante es que lo que salga de nuestra boca sea verdadero
y del corazón, no sea que el Señor nos reprenda como a aquellos
a los que dijo: ...este pueblo se acerca a mí con su boca, y con
sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mi. Isaías
29:13. Qué triste. Alabemos pues al Señor en nuestro corazón y
con nuestra boca.
La lengua.
Santiago es el maestro de la enseñanza sobre la lengua, nada
mejor que leer Santiago 3. Sobran los comentarios.
La piel. Todo el cuerpo está cubierto de
este, el mayor de los miembros. Esta representa el manto, la
cobertura del Señor. En ella derramamos el aceite de la unción
tras hacerlo por la cabeza para la unción profética. Para la
unción de sanidad sobre la piel. La vestidura sacerdotal. Adán y
Eva estaban desnudos y no se avergonzaban, porque su corazón era
limpio antes de la caída.
La Cabeza. La unción se derrama
sobre la cabeza, es por esto que debemos mirar al Ungido que es
el Señor, porque de Él procede la bendición para el cuerpo. En
nuestra cabeza es donde Dios nos muestra Sus caminos, Sus obras
y Sus mensajes, nos da los sueños y las visiones del Espíritu.
Daremos siempre gracias por esto y pediremos al Señor que
siempre nos hable. En
nuestras vidas así como en la iglesia, el Cristiano ha de vivir
de acuerdo con Cristo. Si estamos de acuerdo con Él en todo,
nuestra vida será una vida de bendición. La cabeza es Cristo. El
marido es la cabeza de la mujer como Jesucristo es la cabeza de
la Iglesia, la cual es su cuerpo, y Él es su salvador. Efesios
5:23.
En la Iglesia Él es la piedra que desecharon los
edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo en el templo,
y en la Iglesia.
Mateo 21. Él rige Su
Cuerpo, y nosotros, como miembros, participamos de Su obra la
cual tiene un objetivo principal: la salvación de nuestras
almas. 1Pedro 1:9. Él gobierna todos los miembros que hemos
ido
viendo durante todo el recorrido del cuerpo, como iglesia y como
individuos nuestra vida estará gobernada por Jesucristo, si
buscamos la bendición de Dios.
Es de la Cabeza que
recibimos la mente de Cristo, que llena nuestra alma del
Espíritu Santo llenando nuestro cuerpo y convirtiéndolo en Su
templo haciéndonos
nacer de nuevo. Y Su gobierno tiene un método de
trabajo para la Iglesia reflejado en el Gran Mandamiento: Jesús
dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu
alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande
mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como
a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la Ley y los
profetas. Mateo 22:40. El Señor nos
conforta con Su mensaje mientras esperamos Su venida: ...En la
casa de mi padre, muchas moradas hay. Si así no fuera, yo no os
lo habría dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros, y si
me fuere, volveré otra vez, y os tomará a mí mismo, para que
donde yo estoy, vosotros también estéis... Juan 14:2. Con los
mandamientos y las esperanzas de la fe en el corazón somos
encomendados para la Gran Comisión de Mateo 28, la principal
obra de la Iglesia, de la que formamos parte y de la que
participamos. El Señor nos ha invitado, vayamos pues con Él. AleluYah.
...El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
16Porque en él fueron creadas todas las cosas,
las que hay en los cielos y las que hay en la tierra,
visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades;
todo fue creado por medio de él y para él.
17Y
él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;
18y él es la cabeza del cuerpo que es la
iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos,
para que en todo tenga la preeminencia;
19por cuanto agradó al Padre que en él
habitase toda plenitud,
20y por medio de él reconciliar consigo
todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los
cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. Colosenses 1.
TEXTO BÍBLICO SOBRE LAS
COYUNTURAS DEL CUERPO
EZEQUIEL 37
3Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y
dije: Señor Yahweh, tú lo sabes. 4Me dijo entonces: Profetiza sobre estos
huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Yahweh. 5Así ha dicho
Yahweh
el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.
6Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os
cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy
Yahweh.
En este Texto el Señor nos muestra que es
Él quien levanta a Su pueblo, no solo lo levanta sino que le da la vida y lo
mantiene. Pero el Señor aunque hace las cosas, siempre cuenta con discípulos
que están dispuestos para servirle en la obra espiritual. Nos pregunta pues el Señor
si tenemos fe en que creerán aquellos a los que prediquemos
para que se añadan a la Iglesia. Entonces nos pide que les
prediquemos el Evangelio de la Salvación para que, creyendo, Dios ponga en
ellos espíritu de vida, o sea, Espíritu de Vida, que Jesús entre en ellos y
haga morada en ellos. Y los tendones mueven las coyunturas entre los que aman a
Dios y Él, y los hermanos. La carne que en el cuerpo es la que lo sustenta,
aquí es para que tengamos consistencia espiritual,
aprendiendo a sobrellevar los unos las cargas de los otros cumpliendo así la
Ley de Cristo de Efesios 6:2, y la piel es
la base sobre la que cae espiritualmente
el aceite de la unción del Espíritu Santo. Es esta cobertura una
bendición permanente que Dios pone sobre los que le piden que Él sea su
Señor y esposo para siempre. Y sabréis que yo soy Yahweh: que yo soy
es que Es con vosotros siempre.
7Profeticé, pues, como me fue mandado; y
hubo un ruido mientras
yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso.
8Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por
encima de ellos; pero no había en ellos espíritu. 9Y me dijo: Profetiza al
espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho
Yahweh el Señor:
Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán. 10Y
profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron
sobre sus pies; un ejército grande en extremo.
He aquí la culminación del predicador, invocar al Espíritu Santo y
darle la gloria a Él para que haga en ellos
morada eterna y templo de Dios. Y estuvieron sobre sus pies, que son el
Evangelio Eterno, un gran ejército, la gran congregación de discípulos de
Cristo, un pueblo de reyes y sacerdotes para Dios, una nación santa. 1Pedro
2:9, la Iglesia.
Lea el estudio completo del
Valle de los Huesos
Secos.
CONCLUSIÓN
...Crezcamos en todo en aquel que
es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien
concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se
ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro,
recibe su crecimiento para ir edificándose en amor. Efesios 4:15.
Si bien el amor de Dios es la principal
coyuntura entre los miembros del Cuerpo de Cristo, las
diferencias doctrinales, aunque no deben, son una de las
principales causas de la falta de coyuntura y sincronización entre los
miembros. Por otra parte encontramos intereses individuales que
dividen las iglesias, envidias, y otros pecados. En el mensaje a
las siete iglesias de Apocalipsis vemos lo variopinto de las
distintas épocas y estilos de la iglesia en parábola de la historia.
Por lo tanto tan importante es que a nivel
individual participemos y conozcamos
todas las funciones del Cuerpo de Cristo y del nuestro, como a
nivel de la iglesia en nuestra
congregación tomemos parte en las funciones que el Espíritu
Santo nos encomienda. Si no sabe cuál es,
ore al Señor para que le revele cual es su función;
cómo puede ser de bendición en la iglesia, en su casa y
en el mundo para Cristo. Como Cristianos viviremos como la Biblia enseña,
en comunidad de hermanos amigos fraternales, formando parte de
la Iglesia, en nuestra iglesia local y en las de nuestras casas,
y lo conseguiremos con la oración y compartiendo con los
hermanos nuestras vidas, y sirviendo juntos al Señor para la
Gran Comisión. Mateo 28:16.
Ya conocemos el Cuerpo de Cristo, y el nuestro.
Ahora que lo conocemos tenemos que mantenerlo, no solo en
funcionamiento sino enfocado en el propósito de Dios para
nosotros y para nuestra iglesia y para la Iglesia global. Así
como el cuerpo sin descanso, que no duerme bien, no rinde bien,
el Cristiano y la iglesia han de vivir en paz, la paz de Cristo,
descansar en el reposo del Señor, el Shabbat, no dejando de
congregarnos ...como algunos tienen por costumbre... Hebreos
10:25 porque les falta crecimiento personal, espiritual y
fraternal. Hay que dedicarle al Señor y a nosotros mismos el día
santo, pero también nuestra nueva vida en Cristo es un nuevo día
santo para nosotros. La oración y la alabanza, el
arrepentimiento y la confesión directa al Padre en Cristo son
bálsamos espirituales.
Por otra parte un cuerpo que no se alimenta bien
no puede rendir bien, tiene carencias y enferma. La Palabra de
Dios es nuestro pan de cada día. Si comemos comida basura pronto
veremos los resultados, del mismo modo que si comemos filosofías
y huecas sutilezas, argumentaciones vanas de hombres, o falsas
doctrinas, las cuales envenenan el cuerpo y lo enferman y hasta
matan. La predicación y la enseñanza provista por el Señor,
basada en la Palabra de Dios y en una buena reputación de
quienes enseñan a través de los pastores y maestros alimentan a
la congregación y el alma en Espíritu. Y junto a la buena
alimentación hay vitaminas y minerales de la revelación del
entendimiento de la Palabra que dará el Señor a los que se la
pidan y se apresten a
enseñar a otros con mansedumbre. El ejercicio es también
vital para el cuerpo, si no nos ejercitamos nos atrofiamos,
engordamos, etc. La Iglesia ha de estar en forma, y todos y cada
uno de los miembros ha de estar ejercitado a nivel individual y
de su ministerio en su congregación. Si un cuerpo está
ejercitado parcialmente está descompensado, como vemos en los
levantadores de pesas.
El Cristiano ha de ejercitarse en la oración.
Orad sin cesar, 1Tesalonicenses 5:17. Pero vosotros amados,
edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu
Santo, conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia
de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna. Judas 20 y 21. Si
estamos entrenados, bien alimentados y en forma, tanto a nivel
personal como en la congregación seguiremos en Judas 22 ...A
algunos que dudan, convencedlos. Y aun en el 23 ...A otros
salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia
con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne. Y
a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros
sin mancha delante de su gloria con alegría, al único y sabio
Dios, nuestro Salvador, sea la gloria y majestad, imperio y
potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.
El resumen de las coyunturas del
Cuerpo de Cristo, una vez el cuerpo está entrenado, unido y
enfocado en el proyecto del ministerio de Dios para nuestra vida
individual espiritual y para la vida en la congregación con los
hermanos, ha de incluir la actitud y las funciones de
todos los miembros, reflejadas en lo más importante de la Ley: La
justicia, la misericordia y la fe. Mateo 23:23. Por otra parte
encontramos una cualidad inicial, la virtud, que hará que el cuerpo funcione
hasta la venida del gran día y de la resurrección y
arrebatamiento de los santos. Para ello
tenemos que saber en qué escalón de los 7 de la escalera
espiritual de 2Pedro 1, nos encontramos, no solo a nivel
personal, sino si en nuestra iglesia se ven estas cualidades, si
no, manos a la obra. Lea
VIRTUD.
Me despido con la despedida de Pedro que
aprendió del Maestro en Juan 21:15, que encarecidamente ruego
que se lea íntegramente y a continuación, porque en ella se
refleja una iglesia en funcionamiento pleno y espiritual e
incluye un mensaje a cada uno de los miembros del Cuerpo de
Cristo creando las coyunturas de la fe y que leemos en 1Pedro 5:
...Ruego a los ancianos que están entre
vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los
padecimientos de Cristo, que soy también participante de la
gloria que será revelada: Apacentad la grey de Dios que está
entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino
voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo
pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro
cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el
Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona
incorruptible de gloria. Igualmente, jóvenes, estad sujetos a
los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de
humildad; porque: Dios resiste a los soberbios y da gracia
a los humildes.
Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios,
para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra
ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. Sed
sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león
rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual
resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos
se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. Mas el
Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en
Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él
mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. A él sea
la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.
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