JESUCRISTO   LA RESURRECCIÓN VIENE. HE AQUÍ QUE VIENE CON LAS NUBES Y TODO OJO LE VERÁ, Y LOS QUE LE TRASPASARON. Apocalipsis 1:7.

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LOS 12 APÓSTOLES

 © Carlos Padilla, Febrero 2009

Jesucristo eligió a doce hombres que le acompañarían en Su ministerio para llevar Su testimonio de Salvación al mundo, los doce apóstoles. Antes de la elección pasó una noche de oración con el Padre, ante tan importante decisión. La palabra apóstol viene del griego "apostolos" - enviados en nombre de - el equivalente a embajador, lo que equivaldría a la palabra usada en el Antiguo Testamento para un profeta, o emisario del Señor o discípulo, en hebreo era "shelihim". Ninguno de ellos era sacerdote, ni escriba o anciano de los fariseos o saduceos. Llama la atención que el Señor no eligiese a ningún Judío vinculado al liderazgo religioso de Israel, aunque Juan era conocido del sumo sacerdote, sería el más feroz seguidor del Maestro y Mesías.

¿Por qué a 12? La respuesta es por las 12 tribus de Israel, las cuales son las bases generacionales de los Judíos solamente, pero el ministerio de Jesucristo era primeramente una vuelta de su pueblo a Dios, para poder también llevar el verdadero mensaje a todas las naciones. Sin este paso previo que bien podríamos considerar como reforma, hubiera sido imposible. En tiempos de Jesús, Israel estaba lejos del Señor y además rechazaron al Mesías, y los Judíos sin el Mesías no pueden dar testimonio a las demás naciones. Su separación del Mesías Yahshua se refleja en la historia de las profecías sobre Israel. El Señor tenía que comenzar una nueva etapa con 12 nuevos patriarcas espirituales, como Abraham, basados en la fe.

Los doce apóstoles cumplirían el propósito del Señor y en efecto llevarían el Evangelio del Reino de Dios a todas las naciones, obra que perdura hasta hoy y que sigue expandiéndose a todos los rincones de la tierra. La Biblia está traducida ya a más de 200 idiomas, y cada año es el "best seller mundial".

Mientras los siglos han pasado y la Iglesia en el mundo se ha ido dividiendo cada vez más en distintas denominaciones, la fe una vez dada por el Señor sigue vigente, Su Evangelio sigue transformado las vidas de los que Le reciben y llenando de esperanza y de fe en la venida de Su Reino, no solamente del eterno, sino del que hay entre hermanos de un mismo sentir en la Iglesia en todo el mundo.

Los 12 apóstoles fueron un ejemplo, con sus virtudes y defectos, del mismo modo que nosotros hoy tenemos los nuestros, pero es en el carácter e historia de ellos que centraré un acercamiento para aprender espiritualmente el significado de unas vidas consagradas al Hijo de Dios y, por ende, al Padre en el Espíritu Santo, que recibieron en Pentecostés; la promesa del Padre, como dijo Jesucristo, unas vidas elegidas por Dios mismo.

 

LA HISTORIA Y EL CARÁCTER DE LOS 12 APÓSTOLES

Nosotros, como Cristianos que leemos la Biblia durante nuestras vidas, por estar Ésta viva, y por ser El Verbo de Dios, nuestra guía de conducta moral y la base de nuestra relación personal con Dios a través de Jesucristo, en Espíritu, y con nuestro prójimo, podemos ver en el carácter de los 12 apóstoles, mostrado en la Biblia, un ejemplo de vidas y compararlos con nuestras reacciones y comportamientos, como lo hacemos con otros personajes de la Biblia y la historia de la Iglesia. Veremos que estos 12 hombres eran normales y corrientes, como cualquiera de nosotros, pero creyeron al Señor y le siguieron durante sus vidas.

Para ver sus vidas, recordemos un momento los nombres de los 12: Simón Pedro o Cefas y Andrés su hermano, Juan y Jacobo o Santiago, hijos de Zebedeo, llamados los Boanerges "hijos del trueno", estos cuatro eran pescadores. Felipe y Bartolomé, Mateo o Leví, Tomás,  Jacobo o Santiago hijo de Alfeo, Simón el Zelote o cananista, Judas Lebeo o Tadeo, hermano de Jacobo,  y Judas Iscariote. Mateo 10, Marcos 3  y Lucas 6. Estos fueron los primeros líderes de la Iglesia, a quienes sucederían los primeros padres de la Iglesia. Hay más apóstoles de entre los discípulos de Jesús pero en principio veremos a los 12. Además para profundizar más sobre los primeros padres de la Iglesia existen varios trabajos sobre patrística.

De ellos, todos menos uno, vivían en Galilea de los Gentiles, Mateo 4:15, la tierra que había pertenecido a la tribu  de Zabulón, "morada" y a la tierra de Neftalí "mi combate", ...Camino del mar, al otro lado del Jordán..., y solo uno, precisamente de la tierra de Judá, Judas Iscariote, "de kiriot" cerca de Jerusalén fue quien le traicionó; un hecho que no podría ser más significativo. Y esta profecía narrada en Mateo sobre la tierra de Galilea está en Isaías 9:1-2, donde nos dice el Señor que sería la tierra que tendría el gran privilegio de tener al Mesías, pues era ...el pueblo asentado en tinieblas que vio gran luz, y a los asentados en región de sombra de muerte, Luz les resplandeció. Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.  En Galilea estaban las poblaciones de origen de los apóstoles como Capernaum, Corazín o Tiberias. Luego la narración sigue mostrándonos cómo andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos:

Pedro y Andrés, dos hermanos, los dos eran pescadores; a uno de ellos, el Padre le revela que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente, y por ello sería llamado "Cefas o Petrus" piedra. Andrés, discípulo de Juan Bautista recibió la fe primero. Ellos son dos formas de ver a Cristo en un pescador de hombres. Pedro estaba casado, sabemos de la sanidad de su suegra, seguramente tendría hijos y llevaba una vida normal y humilde. Andrés recibe la fe pero Pedro recibe además la revelación. La Piedra de la fe es Cristo, como nos enseña el propio Pedro, a quien la iglesia de Roma convirtió en vicario o representante de Cristo en la tierra. El cristiano ha de discernir esto con claridad, pues como el propio Pedro explica en su epístola, no es él la piedra de la fe. La Iglesia se edifica sobre la fe en Cristo.

Pedro anda sobre el mar, y aunque se hunde es valiente, pero el Señor le mostrará que su fe es débil; sí, la fe de aquel que era el ejemplo de una fe revelada se hundía, porque dudó. Tendría que ir con los demás hermanos en la barca. Andrés también iba en la barca. Él estaba siempre pendiente de los discípulos y de las profecías sobre la venida del Señor; es quien le pregunta cuando sucederían, Su venida y la destrucción del templo. Cuando Jesucristo se mostraba en situaciones de mayor profundidad tenía a tres discípulos escogidos: a Pedro, Jacobo y Juan; y Andrés sería el que mantendría al Señor al corriente de la congregación de los Apóstoles, como refleja Juan 12:22. Andrés era discípulo de Juan Bautista, representa la experiencia espiritual, el conocimiento de las profecías, la ley y la religión, aunque deja todo y sigue al Mesías, no lo hace del modo que lo hace Juan.

Las tres veces que Pedro niega a Jesús, Marcos 14:26, serían confrontadas por las tres veces que Jesús le preguntaría: ...¿me amas más que éstos?... Juan 21. Su negación tres veces, vista en nosotros, nos advierte de situaciones de persecución, incluso de muerte en las que debemos ser valientes y orar por ello, similares a la que se enfrentó Pedro cuando fue reconocido como uno de los discípulos en el arresto del Señor. También se refleja su constante necesidad de confrontar tres veces las cosas cuando es invitado por el Señor a comer animales inmundos que él había santificado, en la visión del lienzo, en referencia a Cornelio el centurión. Hechos 10:16. El Señor usa de paciencia con Pedro, como un buen padre con un hijo a quien le cuesta cumplir las cosas, y difícil de convencer, pero que una vez que lo ve claro, las cumple y el resultado es firme y determinante. El Padre le dio la revelación de que Jesús era el Cristo, el Hijo del Dios viviente, y estas circunstancias y características suyas no lo impidieron. Nosotros, del mismo modo somos bendecidos por Dios, aun con nuestras limitaciones y defectos, y hacemos y haremos cosas grandes de Dios, por nuestro corazón volcado hacia Dios, hacia la Iglesia, hacia el prójimo y por nuestra fe. Para profundizar más puede leer Apacienta mis ovejas.

Juan y Jacobo o Santiago, otros dos hermanos, hijos de Zebedeo; otros dos pescadores de hombres. Llamados por Jesucristo los Boanerges, -hijos del trueno- seguramente por su carácter. Curiosamente el carácter de estos dos hermanos en su fuerza se convierte en el amor y en la piedad, las cuales han de ser en nosotros dos truenos. Otras dos experiencias de una misma procedencia, en nosotros mismos. Juan es el discípulo amado, el que recibe la cercanía de la mayor revelación del corazón de Cristo. Él estaba con Jesús cuando fue arrestado, no se apartó de Él, fue el único que se mantuvo a su lado, aquí y en la Cruz, y era conocido del sumo sacerdote, lo vemos en la narración del interrogatorio en el patio de Anás, Juan 18:15. Además era el más joven, el más niño, y por ello el que más recibe del Reino de Dios. ¡Hagámonos como niños!. La madre quería que estuviesen en eminencia Mateo 20:20-21, y era parienta de María la madre de Jesús. No debemos ponernos en primer lugar. Juan estaría junto al Señor ante la Cruz, y cuidaría de María, y a ella le dejaría su hijo Jesús a Juan en su lugar, para consolarla. Juan, el discípulo amado tenía un corazón más dispuesto al Señor, y es por ello que recibe las más increíbles y profundas revelaciones y enseñanzas del Señor. Ningún otro autor inspirado por el Espíritu Santo recibió tanto en dos campos tan distantes como el espiritual y el profético. Su evangelio, el más profundo y directo al corazón, y Apocalipsis, la mayor revelación profética, digna de un hijo del trueno. Esta  sea nuestra actitud ante Dios. Seamos pues hijos del trueno y de la alabanza, una alegoría del bautismo en Espíritu Santo y fuego, Mateo 3:11. Su hermano Santiago o Jacobo, es uno de los tres privilegiados que estaban en los acontecimientos más relevantes del Señor. Sufriría el martirio a espada por orden del rey Herodes. Hechos 12:2, fue así el primero de los apóstoles en sufrir el martirio. Su carácter piadoso a la vez que impetuoso como su hermano Juan les haría discípulos transformados por el Espíritu.

Felipe le pide a Jesús: ...muéstranos al Padre y nos basta, Juan 14:8... Aunque parezca contradictorio y una muestra de impaciencia, Felipe en el desconocimiento, falta de visión o revelación en el momento que le pregunta a Jesús sobre el Padre, nos muestra su paciencia en la profundización de la enseñanza de Jesús. Él espera a ser enseñado, es paciente para con el Señor. Esta ha de ser una de nuestras cualidades del carácter, la paciencia, aunque no comprendamos muchas cosas, debemos esperar en el Señor a ser enseñados por Él, el verdadero Maestro, a través del Espíritu Santo.

Bartolomé es vinculado por muchas fuentes con Natanael de quien el Señor dijo: ...he aquí un verdadero israelita en quien no hay engaño... Si bien la capital espiritual de Israel es Jerusalem, sabemos que salem es paz. Salem es el nombre antiguo y lugar del encuentro entre Abraham y Melquisedec "Cristo" Génesis 14:8. Un verdadero israelita es portador de paz, carácter que nos muestra este apóstol.

Mateo o Leví, el publicano o recaudador de impuestos de Roma, autor del evangelio que lleva su nombre. Leví deja su oficio en el acto y sigue al Maestro y le invita a su casa a comer. Desde luego no se puede pedir mayor determinación a un hombre, cambio y rapidez. La buena voluntad de Mateo procede de la virtud, cualidad ésta que en nuestro carácter hará que nos determinemos con firmeza en el Camino del Señor y en nuestra función en Su Iglesia.

Tomás, o Dídimo, mellizo, famoso por su incredulidad; las dudas del cristiano, la falta de fe en muchos momentos de la vida. Pero sería su bondad la que haría que su entrega a Jesús fuera definitiva. Estaba dispuesto a morir con Jesús cuando el Señor quería regresar a Judea, Juan 11:7. La bondad supera a la incredulidad, pues la fe es un don de Dios, pero la bondad procede del corazón, y el corazón bueno gana la bendición de Dios. Dios da fe a los de buen corazón, pues Él pesa los corazones. Lo malo es aquel que es incrédulo y de corazón malo, aquellos que maquinan el mal en su corazón, esos son desechados por Dios. Su confesión al ver a Jesús resucitado y poner su mano en su yaga y en sus manos, es famosa: ...Señor mío y Dios mío... Juan 20:28.

Jacobo o Santiago hijo de Alfeo llamado el menor, para diferenciarlo del hermano de Juan. Alfeo en griego y una traducción del arameo Cleofás, Lucas 24:18, también posible padre de Mateo, Leví, Mateo 2:14, aunque no se les menciona como hermanos a Mateo y Jacobo en los Evangelios expresamente. Cleofás era esposo de María, madre de Jacobo, además de José y Salomé, Marcos 15:40. No sabemos con certeza sobre la obra de Santiago, pero la fuentes indican que sería el que menciona Pablo como hermano del Señor, Gálatas 1:19, sea hermano o primo, es desde luego una familia en la que sin duda abunda la mansedumbre. La tradición le hace el Santiago que escribiría la carta que lleva su nombre y el primer anciano, obispo o patriarca de Jerusalén, aunque otros dicen que no sería posible por oponerse a Jesús al principio y porque no creyó en Él hasta Su resurrección. Santiago fue quien concluyó con las normas morales para la gentilidad en el primer concilio de Jerusalén, Hechos 15: 19. En dos ocasiones nos habla en su carta de la mansedumbre, 1:21 y 3:13, y usa el método de enseñanza de las bienaventuranzas de Jesús en 1:12 sobre. Sean pues ...Bienaventurados los mansos... Mansos como un cordero.

Simón el cananista o el zelote. Los zelotes son un partido patriota que hoy podría identificarse con algún partido político en defensa de la tierra prometida de Canaan por Dios al pueblo de Israel. Siendo seguramente también de Caná, no es de extrañar que pudiera ser de familia o influencia de los defensores Judíos en contra de la ocupación romana, un movimiento prácticamente extinguido en tiempo de Jesús. Su conversión sería para él una prueba de su cambio profundo de pensamiento por el Espíritu. El dominio propio o templanza.

Judas Lebeo o Tadeo. Leb es la raíz hebrea de corazón, seguramente por su buen corazón y Tadeo es una derivación de todah, alabanza. Sin duda es el gozo el carácter que vemos en este Judas.

Judas Iscariote, de Judá, el traidor asociado a los miembros del sanedrín, y los sacerdotes de la Ley. Judas Iscariote es la religión, la tradición, la tribu de Judá la cual traiciona a su propio Mesías. El tesorero, que amaba el dinero y robaba de la bolsa del Señor hasta tal punto llego su codicia que fue cegado por el diablo, se enojó cuando María ungió al Señor con el perfume de gran precio, hasta llegar a entregar al Señor por dinero. ...raíz de todos los males es el amor al dinero... el cual codiciando algunos se apartaron de la fe. 1Timoteo 6:10. Judas es de Judea, de tierra de Judá, los demás son de Galilea. Jesús es de la tribu de Judá. Al salir Judas del aposento alto quedan los verdaderos discípulos apóstoles. No tomaré de él ninguna cualidad de carácter como es lógico, pues vivió en la avaricia, el robo y la traición. Su soberbia le impidió pedir la misericordia divina.

Pablo no está en los 12 apóstoles del principio que vivieron con Jesús Su ministerio, pero es el apóstol que llamó directamente el Señor tras Su ascensión. Sería un pilar clave en el proyecto del Señor para llevar el Evangelio al mundo entero, y por lo tanto, y aunque Judas es sustituido por Matías, sería Pablo el que tendría una relevancia fundamental en las 12 columnas de la fe y el carácter que el Señor imprimió en sus espíritus. Pablo sufre una radical transformación de activo enemigo y perseguidor de la Iglesia, por su celo de Dios y de la Ley, al más feroz predicador de Cristo con riesgo de su vida en muchas ocasiones, dispuesto a convertir al mundo, como así lo hizo en su tiempo y cuyo legado hoy permanece tras 2000 años, como el de todo el Nuevo Testamento del Señor Jesucristo. El Señor sabía muy bien a quien escogía, como lo sabe hoy. Tomaremos pues a Pablo como el apóstol número 12 para la lista de caracteres apostólicos que el cristiano puede aprender para formar el suyo.

Pablo será el apóstol del conocimiento del Señor, como queda patente en sus enseñanzas. Educado en la más estricta cátedra de la Torá, en la escuela de Gamaliel, prestigioso maestro y doctor de la Ley de Dios, de fe fariseo, la que cree en la resurrección dentro del judaísmo. Todo este conocimiento, sería a priori dejado de lado para predicar a los gentiles que no saben nada de la Torá, viviendo Pablo entre culturas helenísticas y otras diversas con deidades y costumbres paganas. Pareciera que el Señor no hacía uso de su conocimiento, pero sería en su enseñanza a los Judíos que crearía un vínculo entre Judíos y Gentiles, al ser el que el Señor preparó para enseñar en la misma línea del propio Jesucristo, que el Evangelio no es solo para Judíos, sino para todas las naciones de la tierra. Que la Palabra de Dios tiene un significado espiritual transformador y que aquel que viene a la Biblia con los ojos del Espíritu encuentra la Vida espiritual. Sería el reformador de entre los apóstoles, como el propio Señor lo fue a Su propio pueblo.

 

LOS 12 CARACTERES DEL ESPÍRITU DEL CRISTIANO

Tomando las dos listas, la de los frutos del Espíritu y la de la naturaleza divina, y profundizando en el significado de las palabras traducidas del Texto Griego en varias versiones, si unimos las dos listas y restamos los que coinciden hallaremos los 12 caracteres apostólicos que los dos apóstoles Pedro y Pablo nos enseñan en nombre del Señor:

Gálatas 5:22 Los frutos del Espíritu: Amor (de Dios) o Caridad, Gozo, Paz, Longanimidad o Paciencia, Benignidad, Bondad, Fe, Mansedumbre, Templanza o Dominio Propio.

2Pedro 1:5 La naturaleza Divina: Fe, Virtud, Conocimiento, Dominio Propio o Templanza, Paciencia, Piedad o Benignidad, Afecto Fraternal o Fraternidad, Amor (de Dios) o Caridad.

NOTA: No pretendo con esta lista de los apóstoles y cualidades espirituales establecer un canon histórico ni mucho menos; la historia no permite asegurar a ciencia cierta toda la información del carácter y sus vidas. Es mi objetivo sin embargo revelar que el Señor ha dotado a Su Iglesia con estas 12 cualidades que el cristiano debe conocer y profundizar en ellas para su crecimiento y vida espiritual. Esta es la lista más próxima a la realidad que los datos nos permiten elaborar. La inclusión de Pablo es evidente por dos razones: como ya dije antes, por ser el apóstol que el Señor escogió directamente y por ser claramente el que recibió el don del mayor conocimiento en línea interpretativa con el propio Señor Jesucristo, lo que completa la lista.

 

APÓSTOL

CUALIDAD

   

PEDRO

FE

JUAN hijo de Zebedeo y hermano de Jacobo

AMOR O CARIDAD

JACOBO O SANTIAGO hijo de Zebedeo

PIEDAD O BENIGNIDAD

ANDRÉS

AFECTO FRATERNAL

FELIPE

PACIENCIA

BARTOLOMÉ O NATANAEL

PAZ

MATEO O LEVÍ

VIRTUD

TOMAS

BONDAD

JACOBO O SANTIAGO hijo de Alfeo

MANSEDUMBRE

SIMÓN el zelote o cananista

DOMINIO PROPIO O TEMPLANZA

JUDAS lebeo o tadeo

GOZO

PABLO elegido directamente por el Señor

CONOCIMIENTO

 

EVENTOS TRANSFORMADORES PARA LA FE CRISTIANA DE LOS APÓSTOLES CON JESUCRISTO

Pedro, Jacobo y Juan son la fe, la piedad y el amor de Dios. Estos son compañeros del Señor en la transfiguración, la resurrección de la hija de Jairo, y en la oración en Getsemaní.

Todos son vistos en la barca, y en la entrada triunfal en Jerusalén.

Los 12 apóstoles estarían en la última cena del Señor en la Pascua, Jesús lavaría a todos los pies, pero todos menos Judas tomarían la Santa Cena.

A partir de aquí todos son los 11 no los 12 y tomarían la Santa Cena y recibirían la enseñanza íntima y profunda en la última Pascua, en Juan 13:31 hasta el capítulo 17 completo. Nada menos que el Nuevo Mandamiento, Jesús anuncia la negación de Pedro; Jesús, el Camino al Padre; La promesa del Espíritu Santo; Jesucristo, La Vid Verdadera; El mundo os aborrecerá; La obra del Espíritu Santo; La tristeza se convertirá en gozo; Yo he vencido al mundo, y la tremenda oración de Jesús por sus discípulos,  por todos los Cristianos, de su tiempo y futuros, por nosotros, antes de ser traicionado, arrestado, burlado, torturado, crucificado y abandonado. Toda esta maravilla es dada entre sus íntimos amigos, los 11, en la Santa Cena que con Jesús eran 12. Es pues cuando estamos con el Señor, cuando nos sentimos cerca de Él, en la Santa Cena, entre hermanos que conocemos bien, que el Señor nos revela Su corazón. Pero lo que brilla más del amor del Señor es Su Corazón y Su entereza ante la situación que sabía que iba a vivir en unas horas más tarde, y la profundidad de enseñanza que da a los apóstoles justo antes. Eso si que es tener el corazón puesto en una determinación, en un proyecto de vida y salvación, en la misericordia, en la obra de Dios y en el amor por nosotros. El Señor obtendría la victoria sobre el pecado, sobre la muerte, resucitaría, se manifestaría durante 40 días y sería llevado arriba al trono de la Gloria. Bendito el Señor Jesucristo, nuestro Rey. Maranatha.

Pedro y Juan solos con el Señor los vemos en varias ocasiones sin los demás discípulos, ni siquiera está Jacobo, hermano de Juan. Estos eventos son la resurrección, donde son Pedro y Juan los que acuden tras las Marías en el sepulcro. Primero había sido Magdalena, el alma llena de pecados que ha sido perdonada y que ama al Señor, es la primera en verle resucitado. Pedro recibe la exhortación de ¡apacienta mis ovejas! y Juan el discípulo amado queda con ellos presenciando la conversación. Y es que son la fe y el amor del Espíritu los dones necesarios para creer en los milagros del Señor.

Jesús aparece a 7 de sus discípulos cuando Pedro no pescó nada en toda la noche; Juan 21. Simón, Tomás, Natanael, Juan y Santiago, y otros dos. Faltaba el poder de Jesús para que los pescadores pudieran pescar. Del mismo modo hoy, la Iglesia no pesca si no tiene todos sus dones en funcionamiento y el poder y la voluntad del Señor. Una iglesia viva tiene que tener el Evangelio puro del Señor Jesucristo, la exaltación de Cristo como Rey en medio de la congregación, una sana doctrina, alabanza y un corazón de afecto fraternal y amor por los hermanos y a los necesitados.

Todos, los 11, estarían en la aparición de Jesús resucitado, donde vemos saciada la incredulidad de Tomás. Y también todos estarían en la Gran Comisión y todos en la ascensión.

 

INFLUENCIA DE LOS 12 APÓSTOLES EN LA HISTORIA DE LA IGLESIA

El legado de la fe de los apóstoles  se resume en el famoso Credo de los Apóstoles, base de declaración de fe de toda la cristiandad que podría transmitirse de la siguiente forma:

Creemos en YHWH, Yahweh, Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creemos en Jesucristo, Hijo unigénito de Dios, Nuestro Señor, quien fue concebido por el poder del Espíritu Santo, nació de María virgen. Sufrió bajo Poncio Pilato, fue crucificado, murió y fue sepultado. Descendió a los infiernos. Al tercer día resucitó. Ascendió al cielo y está sentado a la diestra de Dios Padre, Todopoderoso. Regresará para juzgar a vivos y muertos. Creemos en el Espíritu Santo, la santa iglesia universal, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección del cuerpo, y la vida eterna. Amén.

 

CONCLUSIÓN

Los doce hombres que hemos visto eran hombres normales y corrientes, como cualquiera de nosotros, no superhéroes, pero bendecidos y escogidos, lo cual nos muestra lo que Dios puede hacer a través de la entrega a Él, pues es Él quien nos hace especiales, no nosotros por nuestras fuerzas o recursos propios, sino por Su Espíritu en nosotros.

En una segunda parte sobre los Apóstoles trataré la sucesión apostólica, tomando como base histórica de los comienzos del Cristianismo, la Biblia. Además abordaré la historia de la patrística y la controversia sobre los apóstoles hoy, no solo en el seno de las iglesias que se adjudican la sucesión, sino en las de nuevo corte neo pentecostal.

Mientras tanto y como el Espíritu Santo escoge a aquellos que están dispuestos a servirle, sin necesidad de autorización humana, jerárquica o de concilios, como demuestra la propia Biblia en Hechos de los Apóstoles, en la narración del comienzo de la iglesia en Antioquia por mano de apóstoles anónimos para nosotros, aunque no para Dios; Hechos 11:19 al 30, seamos embajadores de Cristo allí donde vayamos, en el día a día, con la gente a la que hablamos en la vida diaria, pues este es el verdadero apostolado, vivo. Si el Señor Jesucristo ha comprado con su Sangre una nación de reyes y sacerdotes, ¿cómo no irán éstos en Su nombre?, me refiero a todo Cristiano que en verdad lo sea.

Además del apostolado del cristiano, tengamos en mente la despedida de Santiago: ...Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados...

¿Eres embajador de Jesucristo? es tu responsabilidad como rey y sacerdote, en el nombre de Jesucristo. Amén.

 

 

 

  • Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y llamárase su nombre: Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz. Profecía de Isaías 9:6.


  • Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mi. Palabras de Jesucristo. Evangelio de Juan 14:6.
  • Ud. quiere conocer a Dios, pero sabe que el camino no es por las religiones, ni por las sectas, ni por la sociedad. El mundo, sin Dios, ha fracasado. ...Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son... Juan 17:9. Oración de Jesús.


  • Si de verdad busca Ud. a Dios, comience hoy una nueva vida, de la verdadera mano de Dios. El Evangelio es el mensaje para todas las naciones, sin importar la raza, la procedencia ni la cultura. Dios es el Salvador de aquellas personas que le abren su corazón y se arrepienten de vivir sin El.


  • ...Así que hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano. 1Corintios 15:58.

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