SALMO 23
DÉJATE PASTOREAR POR DIOS
© Carlos Padilla
El Salmo 23 se ha hecho famoso porque es como las buenas esencias, es breve pero intenso. En él se nos revela la relación que deberíamos tener con el Creador, si es que ese tenemos un corazón abierto a Él. Compartamos un breve comentario de cada versículo de este Salmo.
1.- El Señor es mi pastor; nada me faltará.
Ya vemos desde el primer versículo cual es la consecuencia de dejarse pastorear por Aquél que dice: “Yo soy el buen pastor” (Juan 10:11). Nada me faltará, porque siempre pregunto a mi Dios para ser guiado por Él. He observado que el versículo primero me enseña que el que lo pronuncia, dice, que el Señor es su pastor, por lo tanto está reconociéndole como Aquel a quien quiere acudir como guía. Quien se pastorea a si mismo fracasa, porque las personas son inconstantes ya que no poseen la verdad. “Yo soy la verdad” (Juan 14:6), dice Cristo, y yo busco la Verdad, y la hallé, Dios me la dio porque se me dio a conocer. Dios te ama.
2.- En lugares de delicados pastos me hará descansar.
Si sigo a Dios, Él me lleva a mi alma a que descanse, porque los pastos que como –la Palabra de Dios– son delicados majares para mi corazón.
.- Junto a aguas de reposo me pastoreará.
He visto a lo largo de estos años que el agua representa el espíritu de una doctrina, el agua de reposo que Dios me da es Su Espíritu Santo, que me pastorea en Su reposo. El Evangelio es la doctrina para todas las naciones de la tierra, sin excepción.
3.- Confortará mi alma.
Este es el resultado de aceptar el pastoreo de Dios, que nuestra alma y nuestra mente queda en confianza porque ya no tiene miedo. La vida sin Dios es una vida angustiosa y sin rumbo, carece de proyecto que tenga significado. ¿Por qué? ¿A dónde? ¿Cuándo? o ¿para qué? son las preguntas que nos hacemos a lo largo de su vida. Yo me las he hecho, ¿y tú? Jesucristo es la respuesta.
.- Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
Lógicamente Dios me ama y quiere verme andar en justicia, en la predicación del Evangelio, y en el amor y la ayuda al prójimo, para esto Él se encargará de pastorearme en los caminos justos, no me dejará prosperar en los injustos, si es que mi corazón está con Él, por amor de Su nombre, porque lo ha puesto en mi como un sello para que las naciones me vean andar con Él, y Le amen también ellos.
4.- Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo;
El valle de la religión y del sistema de la sociedad, se presenta tan llano, para una vida allanada, y se nos invita a vivir según los sistemas de la sociedad para no tener que esforzarse en ser aceptado, y que nos lo den todo hecho. Pero quien es de Dios subirá a las alturas donde mora Dios. Cuantas veces te han dicho que tienes que pertenecer a esta, o aquella religión, o manera de pensar. Dios da la guía del alma en Su Palabra para que las doctrinas de los valles no nos engañen. Es todo un privilegio caminar con el Señor. Tú estarás conmigo, Señor. En realidad este es el significado del nombre de Dios dado a Moisés. Dios es Aquél que siempre está conmigo; también cuando la vida se complica, o pasamos por situaciones difíciles en el mundo, como valles de muerte.
.- Tu vara y Tu cayado me infundirán aliento.
La vara es la Ley de Dios, y esta Ley nos da el aliento de saber cuál es la moral perfecta a la que ceñirnos, porque la moral del hombre cambia con las épocas, pero Dios es el mismo siempre.
5.- Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;
Dios me protege, Él prepara mi fiesta para celebrar mi victoria, que es en Jesucristo, y los enemigos estarán por estrado de los pies del pueblo de Dios, porque Cristo venció a Satanás en la Cruz resucitando y destruyendo el pecado y la muerte. Los que me angustian verán la victoria y no podrán hacer nada para impedirlo, porque no luchan contra mí sino contra Dios que me guarda.
.- Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
Mi cabeza es Cristo, mi cabeza tiene la unción del Espíritu Santo porque en mi alma mora Él. Si yo quiero que Cristo sea mi cabeza, entonces el aceite de Dios alumbra mi lámpara y no me deja andar en tinieblas. Mi copa es la Santa Cena, y rebosa gloria y honra para mi Señor, el esposo de mi alma, el Cristo. Yahshua.
6.- Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Dios es el único que es bueno, su bondad manará de mí, si yo le amo a Él y mi prójimo recibirá de ese bien, y yo tengo la bendición de Dios y Su misericordia, porque Él cambia mi corazón para que yo tenga también misericordia y no sea impío. Todos los días de mi vida veré el bien y la misericordia de Dios para mí y de mí, a mis hermanos.
.- Y en la casa del Señor moraré por largos días.
La culminación de este Salmo, corto y lleno de la unción del Santo, es la Vida Eterna, donde moraré en la presencia de mi Dios, en Su casa, aunque ya estoy en Su corazón y ya tengo un anticipo aquí en la Tierra de lo que Dios me guarda. Mi Salvador me prometió que iría a preparar morada para nosotros en la casa de mi Padre y yo Le espero con impaciencia. ¿Y tú, mi hermano/a?…Morarás en la casa del Señor por largos días, por la eternidad? Allí nos veremos. Amén.
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