TRINIDAD, DUALIDAD, UNICIDAD, E INFINIDAD DE DIOS

TERCERA Y ULTIMA PARTE

 © Carlos Padilla

 

MI EXPERIENCIA PERSONAL COMO HIJO DE DIOS

LA REVELACIÓN DE JESUCRISTO EN APOCALIPSIS

ENSEÑANZA DE LA ESENCIA DE YHWH

CONCLUSIÓN SOBRE LA TRINIDAD

 

Al final de esta tercera y última parte espero que hayas experimentado una relación personal con Dios para que Su amor por nosotros, en nosotros y desde nosotros a Él y al prójimo se vea perfeccionado. Mi oración es que todos aquellos lectores, que de corazón creen en Dios y en la Biblia, en el Creador, que es amor y Espíritu, puedan expresar y conocer del mismo modo a nuestro Señor Jesucristo, y a nuestro Padre a través de Su Espíritu. El amor del Padre Yahweh, la fe en Su Hijo Jesucristo, y la unción del Espíritu Santo YHWH estén sobre todos nosotros. Amén.

MI EXPERIENCIA PERSONAL COMO HIJO DE DIOS

Mi propia experiencia personal en mi relación con Dios, me ha llevado a conocer de Él Su gran amor, misericordia, compasión, paciencia, y tantas otras cosas que me hacen sentir salvo y amado por Él, y a compartir con Él muchas experiencias incontables, las mismas, estoy seguro, que tantos otros millones de Cristianos experimentan, han experimentado y experimentarán, dentro de los límites que el propio Señor conoce para cada uno de nosotros, a medida que vamos creciendo en amor de Dios y confianza en Él, porque hay infinidad de cosas sobre Dios que conocer, pero que el Señor guarda para la eternidad.

Dios me ha llevado de la mano en crecimiento espiritual, tanto propio, como para con los hermanos en la fe, para con mi familia, así como para con los incrédulos, pero especialmente para con Él. Cada día en mi vida siento el amor de Dios en distintas experiencias, cuando oro con Él, con el Padre, en nombre de su Hijo Jesucristo, cuando el Espíritu Santo se manifiesta con Su presencia o en entendimiento, o revelación, cuando oro por un enfermo y llora porque siente la presencia de Dios, alguna vez con sanidad física, y las muchas con sanidad del alma, en las respuestas a las oraciones, en las señales pedidas para poder caminar en el Camino de Dios, a través de La Palabra viva, La Biblia, por acontecimientos, por sueños, por revelación, por señales, como hizo Gedeón, en la comunión con los hermanos, cuando bendice a mi esposa e hijos, a la familia, pero sobre todo en la adversidad, cuando camino por valle de sombra de muerte, no temo mal alguno porque Él está conmigo, Salmo 23.

El Hijo en la Palabra, siempre está para enseñarme, a veces de forma inmediata, a veces tras años de confianza en Él. Cuando fallo, cuando me falta fe, cuando tropiezo y caigo, Él me da la mano amiga y me levanta, cuando me arrepiento, Él está esperando con Sus brazos abiertos y con amor. Al predicar a otros, cuando el Espíritu Santo usa temas específicos para esa persona que yo no conozco y que son determinantes en su vida, en el trato con los hermanos, en la amistad, en el amor a aquellos que no me aman, con una fuerza que solo puede proceder de Dios, porque es contraria al sentimiento de mi naturaleza carnal, imponiéndose la espiritual, por el poder de Su Espíritu.

Te invito a ponerte en manos de Dios, y para aquellos que ya le conocen, que sobre todo abundéis en la paciencia, para con Dios y para con los hermanos, hasta para con los enemigos de la fe; que si sois sinceros ante todos y delante de Dios en vuestras oraciones, aunque no haya una respuesta inmediata, que confiéis porque el Señor sabe hacer las cosas bien y en el momento correcto, cuando mejor nos puede bendecir y que nuestra actitud de corazón y de espíritu sea estar siempre como niños, mirando al Padre, dispuestos a aprender y crecer de Su mano, por Su Palabra, por Su Espíritu, con los hermanos. El que en Él cree, de su interior fluirán ríos de agua viva. Esto dijo Jesús del Espíritu que recibiríamos los que creemos en Él. Juan 7:38.

Esta es una exposición de cómo Dios se nos manifiesta a todos, para que Le conozcamos mejor en Su esencia. Tenemos un Padre de amor en los cielos, y a nuestro lado cada día. Sin embargo muchos ni Le aman, ni Le buscan, por eso el mundo ha fracasado en su proyecto, porque no quieren creen en Su Hijo Jesucristo, y ese es el pecado (Juan 16:9), no quieren creer en el proyecto del pensamiento vivo de Dios, Su Palabra, para seguirla, la cual es el propio Hijo de Dios, «Juan 1», la cual nos lleva a conocer al Padre, nos lleva al mismo Padre, por la fe: “…Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre sino por mi…” Juan 14:6. El Hijo dice que nadie viene, no dice que nadie va, porque el Hijo está en el Padre, es parte de Él, y esto es lo que dice Su Palabra y lo que yo he experimentado y creo. El Hijo nos amó hasta morir por nosotros en la Cruz del Calvario como cordero de Dios que quita el pecado del mundo, resucitando y volviendo al seno del Padre, es nuestro salvador personal, y de esta forma nos santifica y nos convence de que somos salvos, y podemos sentirlo en nuestra alma, por la confirmación de Su Espíritu en el nuestro nacido de nuevo, por el entendimiento que da a nuestra mente, porque nuestro corazón se regocija.

Esta es la manera en que Dios nos trata, nos manda a Su Hijo que es Su Palabra, Su Hijo nos da la fuerza de Su Espíritu y la fe en Su mensaje, y Éste nos lleva al Padre, al lugar de donde procedía el Hijo, nuestro Señor. Si esto experimentan los cristianos ¿que más les pedirá Dios que conozcan de Él? ¿No sobran todas las divisiones doctrinales de cómo es Dios, de la Trinidad, dualidad, unicidad e infinidad, o cualquier otro concepto de Dios? A Dios no se Le entiende, ni se Le explica con la mente humana, sino con Su Espíritu en el nuestro, en nuestro corazón y con la experiencia personal de Su amor. En 1 Corintios encontramos: “…la predicación del evangelio es locura…” “…por la locura de la Cruz…” “…no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios…”

“…Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. 45Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí. 46No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios; éste ha visto al Padre. 47De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna. 48Yo soy el pan de vida”. Juan 6:44 al 48.

Porque esta es la obra de Dios: “…Que creáis en el que Él ha enviado…” Juan 6:29. Esto nos muestra que nuestro Señor nos lleva al Padre, a Dios, cuando creemos en Jesucristo, Su Hijo, que es Su Palabra viva, entonces la obra está hecha en nosotros. El orden en el que Dios nos lleva a conocerle según la Biblia, es que primero Dios ve en nuestro corazón que hemos recibido el don de la fe que Él nos ha ofrecido. La fe viene por el oír la Palabra de Dios, (Romanos 10:17) en nuestra alma que ha sido arada por las situaciones que hemos experimentado, o bien por las circunstancias en las que Dios nos ha puesto en Su soberana voluntad por amor a nosotros, las cuales nos han llevado a buscarle, a clamar a Dios. Es entonces cuando Dios envía a Su Hijo Jesucristo, que nos es predicado, bien por la lectura de la Biblia, o por un discípulo que nos trae el mensaje de la salvación, el Evangelio. Una vez hemos creído, el Hijo de Dios, la Palabra viva de Dios, nos bautiza, nos sumerge en, y nos recubre con, el Espíritu Santo y fuego espiritual, que nos convence de pecado y de necesidad de salvación, a través del arrepentimiento o cambio de mente, para llevarnos al Padre a través de Su Hijo Jesucristo. De esta manera lo experimentan los que nacen de nuevo para comenzar su Camino a Dios.

Porque esta es la obra del Espíritu Santo: “…Convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado por cuanto no creen en Mí; de justicia por cuanto dejo este mundo y vuelvo al Padre; y de juicio por cuanto el príncipe de este mundo ya ha sido juzgado”. Juan 16:8.

Además, para entender bien a Dios, y tener una relación espiritual plena con Él, tenemos que comer la carne del Hijo de Dios y beber Su sangre.

“…Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? 53Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. 54El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. 55Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. 56El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. 57Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.  58Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente. 59Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en Capernaum. 60Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír? 61Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende? 62¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero? 63El Espíritu es el que da vidala carne para nada aprovechalas palabras que yo os he hablado son Espíritu y son vida. Juan 6:52-63.

La letra mata, el Espíritu vivifica. 2 Corintios 3:6.  De nuevo: “…El Espíritu es el que da vida, las palabras que yo os he hablado son Espíritu y son vida…”. Juan 6:63.

Comer la carne del Hijo significa vivir como Él vivió, no basta con comer el pan y beber el vino de la Santa Cena y no hacer nada, sino que primeramente debemos luchar contra nuestra carne con el poder que nos da el Espíritu de Dios, para que nuestra carne, no solo el cuerpo, sino los instintos enemigos de Dios sean sometidos por el Espíritu Santo para que nuestra carne y nuestra mente sean como la de Jesús de Nazaret, y segundo, no mirarnos más a nosotros mismos volviendo a estar bajo la Ley de Dios, sino bajo la Gracia de Dios, y dedicarnos a más a Dios y los demás.

Esto es mi experiencia personal con Dios, con el Padre Yahweh, en el nombre del Hijo Jesucristo que está en el interior del Padre, en Su seno, y con y a través del Espíritu Santo. Pero me gustaría añadir que me parece muy triste ver cuántas iglesias condenan a aquellos que no entienden la Trinidad y les dicen que si no la creen de la forma en que ellos lo explican no se salvarán. Esto que expongo es parte del Credo Atanasio que puedes encontrar en la segunda parte (enlace al final).

Las Escrituras dicen que el que cree en el Hijo de Dios será salvo: “…Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquél que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Juan 3:16 y “…En esto conoced el Espíritu de DiosTodo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios”. 1 Juan 4:2. Lo cual significa que Jesucristo ya existía antes en el Padre. El que cree de corazón y experimente lo que dicen estos versículos, en su relación personal con Dios, con Jesucristo, y sienta al Espíritu Santo, no puede ser condenado. Máxime cuando en tiempos de los apóstoles no se predicaba la Trinidad de manera explícita y Pedro bautizaba en el nombre de Jesucristo: Hechos 2:37-38 “…varones hermanos, ¿qué haremos?… …Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo, y recibiréis el don del Espíritu Santo”. El Espíritu Santo nos va enseñando todas las cosas de Dios a medida que podemos discernir, como lo dice la Biblia en palabras de Jesús, en Juan 14:26: “…el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en Mi nombre, Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”. Es evidente que quien enseña aquí es una Persona, el Espíritu Santo tiene atributos de persona al enseñar, convencer, interceder, etc.

LA REVELACIÓN DE JESUCRISTO EN APOCALIPSIS

Jesucristo mismo en Apocalipsis, Su propia revelación para nosotros, nos explica algunas claves esenciales para el entendimiento de la Deidad.

CAPÍTULO 1

1La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, … 4Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono; 5  de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amóy nos lavó de nuestros pecados con su sangre, 6y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén. 7He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén… …8Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso… …17Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; …No temas; yo soy el primero y el último; 18y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

La revelación, a Jesucristo se la dio Dios, Su Padre. El que estuvo muerto, vive por la eternidad, porque salió del Padre y vuelve al Padre. El que es Yo Soy, el que era y el que ha de venir, indica que el Señor es eterno, abarca todo tiempo. No hay más que un Rey y un Reino, el de Yahweh, el de Jesucristo.

Al final de cada uno de los 7 mensajes a las 7 iglesias, de los cuales comienza hablando Jesucristo, los termina diciendo que es el Espíritu el que dice a las iglesias. Cristo, ya resucitado y sentado a la diestra de Dios, nos muestra al Padre como Su Dios, honrando al Padre, de donde Él procede desde la eternidad. El principio y el fin, denota nuestra temporalidad, para que entendamos que nuestro ser finito se vestirá de eternidad. Él, Jesucristo salió de Dios y vino a la tierra y el Padre vino en Él en Espíritu, el Todopoderoso, luego ha vuelto al Padre y ha ido a preparar moradas para nosotros en el Padre, en Su interior.

CAPÍTULO 3

5El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre. …12Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo. …14He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios. …21Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. 22El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. …26Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, 27y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre;

Jesucristo nos dice que el Templo es de Su Dios, lo cual implica explicar el Credo, donde igualan las dos Personas del Padre y del Hijo. En el Evangelio, Jesús dice que el Padre, mayor es que Él en Juan 14:28, pero debemos entender que lo dice desde Su estado de Hijo del Hombre, no de Hijo de Dios, porque para eso vino al mundo, para hacerse inferior a los ángeles (Hebreos 2:9), hasta que resucitase y ascendiese al Padre. Y no solo eso, sino que dice que el Padre es Su Dios, lo que no implica que Él no sea Dios, parte de Él y Persona que se comunica con nosotros hoy. Va a recibir el Nombre que tenía antes de venir al mundo, y ese Nombre nuevo es Yahweh, que será escrito en nosotros, que quiere decir que Yo soy, y nosotros y Cristo seremos con Él también Uno. Como siendo Él el principio, no parte de Su creación, siendo Él quien la origina y la crea. Jesucristo es el principio, el que ha comenzado todo lo que existe, todo se ha hecho por Él y para Él. Es asombroso como algunos interpretan esto como que Él fue creado, porque fuese engendrado para hacerse hombre, sabiendo que vivía antes, desde la eternidad, y que el Hijo es eterno, como lo es el Padre.

CAPÍTULO 5

12El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. 13Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.

El Cordero toma el poder de Su Padre que Le ama y Le da todo lo que tiene. Existe esta relación entre el Padre y el Hijo en toda la Escritura, y desde la eternidad.

CAPÍTULO 7

10La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero. …17porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará…

Como en otro sitio dice: “…Porque Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo…” 2 Corintios 5:19. La salvación es del mismo Señor. En medio del trono, el seno del Padre, dentro de Él, parte de Él.

CAPÍTULO 21

…5Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. 6Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. 7El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. …22…el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero. 23La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera.

Como hemos visto en versículos anteriores, Dios es Espíritu, y está en el Cordero, y es el Templo donde habitaremos, y nuestro Señor será la luz, …Yo soy la luz del mundo…, y vosotros sois la luz del mundo… Él ya ilumina e iluminará nuestros corazones y espíritus por la Eternidad. De nuevo los mismos atributos para el Padre y para el Hijo: Dice que el Señor Dios es el Cordero.

El resumen de lo que el Señor Jesús nos revela en Apocalipsis, es que, como Hijo habla del Padre como Su Dios, lo cual sólo se puede entenderé dentro de la Trinidad, e incluso de la Dualidad, pero no es posible en el concepto de Unicidad, es decir, si Dios fuera una sola Persona. La omnipresencia hace que el Padre esté en el Hijo, y el Hijo en el Padre, y que mientras el tiempo no esté cumplido, el Hijo, que procede de Dios, obviamente trata con Su Padre, hasta que el Padre ponga a todos sus enemigos por estrado de Sus pies, entonces y con nosotros, Su pueblo, seremos integrados en el seno del Padre, y seremos uno con Cristo.

Jesús habla de Su nombre nuevo, que es una referencia a una nueva situación de Su Persona, una vez todo esté cumplido, una vez el Hijo ya ha pasado por Su naturaleza humana, ha cumplido toda la obra de la salvación, muerto en la cruz, resucitado, ascendido y reinado en el Trono hasta el establecimiento del Reino cuando regrese a por Su Iglesia, cuando será en gloria uno con el Padre: “El Padre y yo somos una sola cosa” traducen algunas versiones, Juan 10:30, entendido como que al decir: “Yo y el Padre somos uno” la palabra “uno” en el Texto griego es neutra, significando esencia, no Personas, es decir, que Jesús no estaba diciendo que Él y el Padre eran la misma Persona, sino el mismo Dios, aunque fueran diferentes Personas.

EL TRONO ÚNICO

Sólo encontramos un trono, el de Dios y del Cordero, en ese trono solo hay un asiento, y en él se sientan el Padre y el Hijo, dentro del Padre, como dice el Texto, en el medio del trono, se sienta el Hijo, que nos invita a sentarnos con Él en el trono del Padre, dentro del Padre; dentro del Padre, o en medio del Trono, nos obliga a entender que habla del seno del Padre. Esta es una de las claves para entender el Reino de Dios y el orden de la esencia y composición de Dios, que nos ha hecho a Su imagen y semejanza. Entiéndase sentarse como establecerse espiritualmente.

1Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. …3y el trono de Dios y del Cordero estará en ella. Apocalipsis 22:1.

…Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. 6Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. 7El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. Apocalipsis 21:5.

Aquí habla el Padre por el Hijo, el Ser Espíritu completo.

… Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono. Apocalipsis 12:5.

Este versículo puede ser la clave sobre el trono.

…porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará,… Apocalipsis 7:15.

En medio del trono, esto es lo que quería decir.

…Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado. 3Y el aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina; y había alrededor del trono un arco iris… Apocalipsis 4:2.

Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. 22El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Apocalipsis 3:21.

Impresionante la claridad que se ve aquí con la revelación del trono único, del Padre y el Hijo dentro de Él.

EL TRONO ÚNICO IMPLICA ADORACIÓN A DIOS Y A JESUCRISTO

El resultado de que haya un solo trono con un solo Ser que es Dios, con su Espíritu, y con su Hijo y con su Espíritu, conlleva la adoración al Padre y al Hijo:

…Tú solo eres Yahweh; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran. Nehemías 9:6.

…Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señorpara gloria de Dios Padre. Filipenses 2:10.

¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Mateo 2:2.

Ahora bien, sus discípulos comprendieron bien que se trataba del Hijo de Dios hecho hombre y no un nombre que se hacía Dios:

…Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. 18Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Mateo 28:17.

Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. Juan 4:24.

Sin el Espíritu hecho uno con nuestro espíritu en nuestra alma, no se puede adorar a Dios.

Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. Apocalipsis 14:7. 

…pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado. Apocalipsis 15:3.

A nadie se le ocurre decir que Dios Padre creó al Espíritu Santo, pero si hay quien dice que el Hijo fue creado por el Padre en lugar de lo que dice la Biblia, que procede del seno, del interior del Padre. Esta es pues la aportación que hace el trono único del Padre y del Hijo, y la adoración al Padre y al Hijo. No se habla en ningún momento del trono del Espíritu ni de la adoración al Espíritu, pues es la esencia misma de Dios que trata con nosotros, al que adoramos cuando adoramos al Padre y al Hijo que está en Su seno, en Su interior, dentro, en medio del trono, como dice 7:15.

ENSEÑANZA DE LA ESENCIA DE YHWH

Tras estos últimos Textos y algunos comentarios, al final se expone la esencia de Yahweh, en cuanto a Persona y manifestación.

PADRE

…Pero tú eres nuestro padre, si bien Abraham nos ignora, e Israel no nos conoce; tú, oh Yahweh, eres nuestro padrenuestro Redentor perpetuo es tu nombre. Isaías 63:16. El redentor perpetuo es Jesucristo.

…El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Yahweh de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Malaquías 1:6.

…Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. 10Venga tu reino… Mateo 6.9. 

HIJO

…Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. Mateo 3:17.

…Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. Hechos 7:59.

…Esta es la palabra de fe que predicamos: 9que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Romanos 9:8.

…Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana. Apocalipsis 22:16.

ESPÍRITU SANTO

…Y vino sobre mí el Espíritu de Yahweh, y me dijo: Di: Así ha dicho Yahweh: Así habéis hablado, oh casa de Israel… Ezequiel 11:5. Cuando habla el Espíritu de Yahweh, habla Yahweh.

…Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Hechos 13:2.

…sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! 16El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Romanos 8:16.

…Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe… 1 Timoteo 4:1.

…El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente. Santiago 4:1.

HABLA JESUCRISTO – HABLA EL ESPÍRITU

…Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, 27y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre; 28y le daré la estrella de la mañana. 29El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Apocalipsis 2:26.

HAGAMOS AL HOMBRE A NUESTRA IMAGEN

…Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza. Génesis 1:26.

Dios dice “hagamos” en plural, porque el Hijo está con Él haciendo la creación, pues el Hijo está en el seno del Padre, este Hijo es el Logos de Juan 1. El Espíritu no necesita ser mencionado pues, aunque Persona, es la esencia de Dios, que dentro de Dios y de Cristo está haciendo la creación y a nosotros. Se relacionan las tres Personas entres sí,  el Espíritu y el Hijo, dentro del Padre.

TRES VARONES REPRESENTAN A DIOS ANTE ABRAM

…Después le apareció Yahweh en el encinar de Mamre, estando él sentado a la puerta de su tienda en el calor del día. 2Y alzó sus ojos y miró, y he aquí tres varones que estaban junto a él… Génesis 18:1.

Estos tres varones vienen como Dios, es uno de los Textos más relevantes en el A.T. que muestran las tres manifestaciones personales del Señor, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, o las tres Personas de la divinidad de YHWH.

MELQUISEDEC

…Rey de paz; 3sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre. Hebreos 7:2.

Padre eterno es una cualidad de Dios Padre, sin embargo en Isaías 9:6 lo vemos aplicado al Hijo. Príncipe de Paz es la antesala de Rey de Salem, Rey de Jerusalén, este es Melquisedec: el sacerdote eterno. Una vez vuelve al Padre, vuelve a integrase en Su seno, en Su interior, de donde vino como parte de Dios, del Padre y uno con el Padre en esencia, la Palabra de Dios viva, el pensamiento, la mente y la obra de Dios, ahí ya no hay dos ni tres sino uno, un solo ser eterno que habla con su Palabra viva, el Espíritu y la Palabra se relacionan entre sí. Dios es amor, y el amor ha de estar entre, no ya solo dos Personas de Dios sino en la tres, y cuatro partes que tiene Dios, con su Palabra y Su Espíritu y el Espíritu de su Hijo que es porción del Suyo, los que hacen la creación, y nos hicieron a nosotros a su imagen y semejanza, Dios y su Pensamiento, Su Palabra que es Espíritu y vida. Esta Palabra se hizo hombre, se hizo carne, y fue llamado Hijo de Dios, murió y resucitó y volvió al lugar de donde procedía, al seno del Padre. Pero hay más, nosotros también seremos parte de Dios, cuando el Logos vuelva a desprenderse de Dios y venga a rescatarnos y transformarnos haciéndonos en Él uno con el Padre, en Espíritu.

SALMOS 2 Y 110

…Yo publicaré el decreto; Yahweh me ha dicho: Mi hijo eres tú; yo te engendré hoy. 8 Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra. 9 Los quebrantarás con vara de hierro; como vasija de alfarero los desmenuzarás. 10 Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes; admitid amonestación, jueces de la tierra. 11 Servid a Yahweh con temor, y alegraos con temblor. 12 Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino; Pues se inflama de pronto su ira. Bienaventurados todos los que en él confían. Salmo 2:7.

Yahweh dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. 2 Yahweh enviará desde Sión la vara de tu poder; Domina en medio de tus enemigos. 3 Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, En la hermosura de la santidad. Desde el seno de la aurora, tienes tú el rocío de tu juventud. 4 Juró Yahweh, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melquisedec. Salmo 110.

Tengamos en cuenta que es David quien escribe, no hay nadie en Israel por encima suya en ese momento, por lo tanto Él dice que Yahweh dijo a su Señor, que obviamente es Yeshúa, Yahshua, Jesucristo.

ISAÍAS 9:6

Es este Texto de Isaías, uno de los más relevantes en toda la Biblia sobre la esencia de Dios, es por esto que se hace referencia explícita y su comentario.

Porque un niño nos es nacidohijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre AdmirableConsejeroDios FuertePadre EternoPríncipe de Paz. Isaías 9:6.

Un niño nos es nacido: Este es sin duda Jesús de Nazaret, el niño que esperaban todos los profetas. El ungido de Dios. Yah-Shua, Yeshua.

Hijo nos es dado: Nos es dado como Hijo de Hombre, a la verdad va el Hijo del Hombre. Dice que vuelve a Dios. Yah-Shua. Hijo es que sepamos su procedencia, el Unigénito que procede del seno del Padre, de Su interior. …y no hay otro fuera de mi…

Admirable: Este es el nombre del Ángel del Señor que aparece a Manoa, padre de Sansón, y seguramente también que lucha con Jacob… ¿Por qué preguntas por mi nombre, que es admirable? Jueces 13:18. YHWH.

Consejero: El Espíritu Santo es nuestro consejero durante nuestra vida, nuestro consolador y nuestro guía: …Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad…Juan 16:13. y …Yo, yo soy vuestro consolador. Dice el Señor. Isaías 51:12

Dios Fuerte: Jesucristo es el más fuerte, el más valiente y el que se enfrenta a la muerte y la vence resucitando al tercer día, conforme a las Escrituras de los profetas, el que ha dejado Su Deidad para hacerse humano, para salir del trono en las Alturas y descender al mundo del pecado y de la muerte. Pero Suya es la victoria, y he aquí que viene pronto en Su reino. …Porque el defensor de ellos es el Fuerte, el cual juzgará la causa de ellos contra ti. Proverbios 23:11.

Padre Eterno: Dios estaba en Cristo reconciliando consigo el mundo, nos viene a decir el Texto de 2 Corintios 5:19. Esto es posible por la esencia de la que es Dios y Su Hijo, el Espíritu. El Padre está en el Hijo y el Hijo en el Padre, son parte uno del otro. Melquisedec, sin Padre, sin Madre, sin genealogía, que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre. Hebreos 7.

Príncipe de Paz: Príncipe es que va a ser Rey. En la tierra anunció el Reino de Dios, cuando venga lo regirá. Mi Paz os dejo, la paz os doy, yo no os la doy como el mundo la da… Juan 14:27. …Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí. 46No que alguno haya visto al Padresino aquel que vino de Dioséste ha visto al Padre. Juan 6:45.

Esta es una descripción del Padre y del Hijo de Dios. El Hijo ha visto al Padre porque vino de Dios. El Hijo de Dios tiene los mismos atributos que el Padre, porque ambos son de la misma esencia eterna.

…porque cómo el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en si mismo. Juan 5:26.

Estos son los atributos del nombre de Dios, que también es el nombre de Su Hijo.

Sobre el nombre de Dios, vimos en la segunda parte que en YHWH hay 2 letras H. La H o Hed representa el Espíritu. En YHWH pues, donde la Y está una vez y tras ella la H que se repite, y la W, hay pues dos H pero solo una Y y solo una W. Hay sólo tres letras, y una se repite. Simboliza el Espíritu que tienen tanto el Padre como el Hijo. No que estas dos veces que se muestra aquí simbólicamente el Espíritu, mas el Padre y el Hijo, fuesen un total de cuatro personas. Cuatro seres, aparecen varias veces con referencia al aspecto de la visión de Dios que han tenido varios profetas de la Biblia. Si tenemos dos H es porque están el Espíritu con el Padre, y el Espíritu con el Hijo. Si entendemos que el Espíritu del Padre se relaciona con nosotros, también puede hacerlo el Espíritu del Hijo mencionado en Romanos 8:9, pero es el mismo Espíritu. Hace referencia a los cuatro seres vivientes en la visión de Dios de Ezequiel 1:6. No obstante solo hay tres letras YHW pero la H está dos veces, tres Personas. El nombre de Dios revela la composición de Su esencia. Tomado de la segunda parte.

Y, Yod es la primera letra, de derecha a izquierda, significa lo infinitoconciencia y proyectos personales que se transmiten al mundo físico, algo parecido al concepto del Logos griego.

H, Heh representa conexión, une el proyecto interior con su creación, se refiere a la unidad entre lo interior y lo exterior, la esencia de lo interior, media, sana y restablece, une la mente y la materia, el recipiente o vaso y la llama del fuego. Estructura y marco de la ventana, la que se abre para mirar a Dios. Esta es la que aparece dos veces. Viento o Espíritu.

W, Waw nos lleva a multiplicacióncreación, sonido de viento vibrante como el que produce sonido de la flauta. Viento vivo, de creación viva que multiplica eternamente, y además el concepto Perfecto.

Las letras son Y infinito, W perfecto y H viento o Espíritu que está dos veces, lo que nos da, de forma muy abreviada claro está, algo así como: Infinito Espíritu Perfecto Espíritu. La infinidad perfecta del Espíritu. El Espíritu Perfecto Espíritu Infinito, la esencia de Dios.

BAUTISMO EN EL NOMBRE DE JESUCRISTO – YAHSHUA o YESHUA

No quisiera que se pasara por alto en que esencia estamos bautizados, en la esencia del nombre de Dios.

Algunos estudiosos argumentan que el Evangelio de Mateo se escribió originalmente en Hebreo o en Arameo, y que en el Cáp. 28:19 exponen que la formula bautismal original del Texto, no decía: …en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo… sino,  en Mi Nombre… Del mismo modo que en Hechos de los Apóstoles, en todas las ocasiones que se menciona la forma bautismal que ellos usaban, sólo se menciona en el bautismo en el nombre de Jesucristo, que es Yeshúa o Yahshua. Lo mismo que anunciaba Juan el Bautista: …Él os bautizará en Espíritu Santo y Fuego… Es Cristo quien nos bautiza, por lo tanto es en Su Nombre.

En Isaías 9:6 vemos que el nombre del Padre es el mismo que el nombre del Hijo y obviamente el del Espíritu Santo, que es Su Espíritu, no puede tener otro nombre que a quien pertenece. Esto nos lleva a entender porqué Pedro bautizaba en el nombre de Jesucristo, esto es Yahshua, la salvación de Yah, porque el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo de Dios tienen por nombre YHWH, y Su salvación y Su unción es Shua.

En nombre del Padre YHWH, YAHWEH es la misma esencia del nombre del Hijo YAHSHUA donde SHUA es salvación y también la letra del centro S, en hebreo en forma de W significa Shalom, Paz, y Salvación, o lo que es lo mismo: la Paz y la Salvación de YHWH. Y el Espíritu, pero la misma Sagrada Escritura nos dice que Dios es Espíritu, el Espíritu Santo YHWH. 

Quiere decir el Evangelio de Cristo que en realidad bautizamos en el mismo nombre, así como en Hechos 2:38 hacía Pedro, y otros en otras partes de Hechos. 8:16, 10:48, 19:5 Romanos 6:3, Gálatas 3:27.

Por lo tanto lo correcto, y lo que hacemos es bautizar en el nombre de Yahshua, Jesucristo, confesado por el hermano que se ha de bautizar en ese momento diciendo el que bautiza, que ese es el nombre del Hijo de Dios, y del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo que es un solo nombre Yahshua, Hijo de Yahweh y la salvación de Yahweh, YHWH. No hay por lo tanto ningún problema teológico en ninguna de las dos fórmulas de bautizar, si asumimos todos que el nombre es el de Dios, que es el de Cristo.

…Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo… Mateo 28:19 …Pedro dijo: arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Hechos 2:38.

Jesucristo es el que bautiza con el Espíritu Santo, porque Él es Espíritu, ya que Dios es Espíritu. … Porque El Espíritu es el Señor; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. 2Corintios 3:17.

Pedro estaba allí, él recibió de buena mano la doctrina, el vio al Señor resucitado y él comenzó a predicar el bautismo para arrepentimiento tras la partida de Jesucristo, seguro que él si sabía que el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo, tenían el mismo nombre Yah-Shua, Yahweh, porque es bautizarse en el nombre de la Salvación de Yah. 

Pero al exponer este mismo Texto con el verdadero nombre de Dios, vea la diferencia: …Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de YAH-SHUA (YAHWEH SALVACIÓN) para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo…

Y también:  …Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. Hechos 4:12. Jesucristo. …Cual es su nombre y el nombre de su hijo.  Proverbios 30:4.  Yahweh. Emmanuel, Dios con nosotros.

AQUEL QUE ES LA PALABRA ESTÁ EN EL PADRE – JUAN 14 AL 17

El Hijo está en el Padre, dentro del Padre. La Palabra está dentro del Padre, el Hijo es la Palabra.

…1No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. 4Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. 5Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? 6Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. 7Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. 8Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. 9Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? Juan 14:1.

Si creemos en Dios, como no creeremos en Su Palabra, que es Su Hijo amado. Y nos tomará a Sí mismo para que estemos donde Él está, dentro del Padre. Ya sabemos dónde va, al Padre, al seno del Padre, al interior de Dios como parte Suya, y Él, el Hijo, La Palabra, es el Camino a Dios. El que ha visto y entendido la Palabra de Dios, ha visto al Padre. La Palabra de Dios nos lleva al Padre y nos trata con amor. Estas son las maravillas de Dios. Dios nos muestra como es por Su Palabra, Su pensamiento, Su esencia, pero sobre todo por Su amor.

…¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras. 11Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras. Juan 14:10.

Yo soy en el Padre, de nuevo nos dice lo mismo, que está dentro del Ser que es el Padre, y el Padre está en el Hijo, dentro del Hijo, dentro de la esencia de Su Palabra, es el mismo Espíritu de la Palabra, por eso dice el Hijo que el Padre está en Él, porque el Espíritu Santo está en Su Palabra. Las Palabras que Cristo habla no las habla por Su propia cuenta, obviamente porque son del Padre, porque el Hijo es la propia Palabra del Padre, antes, en la tierra, y ahora en el cielo. El Padre mora en Él, de nuevo, el Espíritu mora en Él. Yo soy en el Padre y el Padre en Mí, la Palabra está y es en el Padre y todo esto es solo posible porque son Espíritu, y Dios tiene la capacidad de la omnipresencia.

…De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. 13Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 14Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré. Juan 14:12.

Yo voy al Padre, dentro del Padre. Todo lo que pidiéremos conforme a Su voluntad en el nombre del Hijo, en el nombre de la Palabra de Dios, la Palabra de Dios lo hará, para que el Padre, Dios, sea glorificado en Su Palabra, en el Hijo.

…Si me amáis, guardad mis mandamientos. 16Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. 18No os dejaré huérfanosvendré a vosotros. 19Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis. 20En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros. Juan 14:15.

El Espíritu de verdad estará en nosotros si amamos la Palabra de Dios, y a Dios. Porque la Palabra está viva, nosotros vivimos, porque Aquel que es la Palabra de Dios, es la vida: “Yo soy la resurrección y la vida”, (Juan 11:25). Conocemos pues que el Hijo de Dios, la Palabra de Dios está en el Padre, dentro de Él, y nosotros dentro del Hijo, y el Hijo dentro de nosotros, por el Espíritu. No nos dejará huérfanos, sin Padre, de modo que cuando estaba Cristo con los apóstoles, también la esencia del Padre estaba con ellos, y era el Padre espiritual de ellos, así al enviar al Espíritu de Verdad se convierte en nuestro Padre espiritual, que además por la unidad de esencia trae al Padre de Cristo en Él, en nosotros que somos Su templo.

…Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. 24El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. 25Os he dicho estas cosas estando con vosotros. 26Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosasy os recordará todo lo que yo os he dicho. Juan 14:23.

El que ama al Hijo de Dios guardará su Palabra, porque Él es la Palabra, y «vendremos a él y haremos morada con él», significa que Dios, cuando viene a nosotros, siempre viene con Su Palabra, con Su Hijo vivo, y Su Hijo, Su Palabra hace que creamos y seamos sumergidos en Su Espíritu. La Palabra que hemos oído no es mía, dice, sino del Padre que me envió a Mí, dice, a Su Palabra. Dios nos ha enviado Su Palabra que se hizo carne y habitó entre nosotros. El Espíritu Santo viene en nombre del Hijo, viene en la Palabra de Dios, y Él nos enseña todas las cosas de la Palabra de Dios y no da consuelo, La Persona del Espíritu de Dios, La unción de Dios nos enseña a conocer a Su Hijo, que nos lleva al Padre; todo un plan coherente y ordenado para que conozcamos a Dios. Este Texto evidencia la personalidad del Espíritu, pues se encarga de nuestra enseñanza y de consolarnos, ambas actividades que realiza una persona. El Hijo nos enseña por la mente, Su Espíritu nos da la convicción en nuestro espíritu, y en nuestro corazón que lo que estamos aprendiendo y conociendo de Dios es verdadero, de modo que lo sintamos en nuestra alma, la cual se llene del Espíritu de Dios, ya que, como hemos visto en Su Palabra, somos templo Suyo.

…Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo. Juan 14:28.

Voy y vengo, la Palabra va al Padre y viene a nosotros por el Espíritu. Nos regocijamos de que vaya al Padre, porque es en Su seno donde todos anhelamos morar, y es al Padre donde todos iremos dentro del Hijo. El Padre mayor es que Su Palabra, pero Su Palabra está en Su interior, es Su Hijo. En cierto sentido, también nuestra palabra es nuestro hijo, es nuestro pensamiento, es nuestro corazón que se muestra, lo que decimos está vivo, tiene vida, y nuestros hijos son educados con la palabra que sale de nuestras bocas, de nuestros corazones, ellos son en gran medida, el resultado de nuestra palabra, aunque en nuestro caso no son uno con nosotros, sino seres independientes, no así en Dios que tiene una esencia diferente y que abarca al Padre, al Hijo y al Espíritu. Por eso el Señor nos enseña que lo que contamina al hombre es lo malo que pueda salir de nuestro corazón. El Padre es mayor que el Hijo y Cristo estaba en la tierra cuando dijo esto, además de que honra a Su Padre.

…Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer. Juan 15:15.

La Palabra de Dios es la que nos da a conocer todas las cosas que ha oído del Padre, es más, es la Palabra, el propio mensaje que nos transmite el Padre.

…Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. 8Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. 9De pecado, por cuanto no creen en mí; 10de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; 11y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.12Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. 13Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. 14El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. 15Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber. Juan 16:7.

Yo os digo la verdad, la Palabra nos dice la verdad, porque es la verdad; el Hijo de Dios es la verdad. La obra del Espíritu es convencer al mundo de pecado, por cuanto no creen en la Palabra de Dios, no creen en Jesucristo y Su obra. De justicia, por cuanto la Palabra que se hizo carne, vuelve al Padre de donde procede. Tengo muchas cosas que deciros, dice la Palabra de Dios, porque nos tiene que enseñar todo lo que significa espiritualmente. El Espíritu nos guía a toda la verdad, esto es, a toda la Palabra de Dios, porque nos habla lo que oye del Padre, esto es, al Hijo. El Espíritu glorifica la Palabra de Dios, tomando de ella y enseñándonos de ella, tomando al Hijo, todo lo que tiene el Padre está en la Palabra de Dios, y el Espíritu solo puede enseñar lo que está en la Palabra, en el Hijo; esta es la unanimidad de Dios.

…Estas cosas os he hablado en alegorías; la hora viene cuando ya no os hablaré por alegorías, sino que claramente os anunciaré acerca del Padre. 26En aquel día pediréis en mi nombre; y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, 27pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí de Dios. 28Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre. 29Le dijeron sus discípulos: He aquí ahora hablas claramente, y ninguna alegoría dices. 30Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te pregunte; por esto creemos que has salido de Dios. Juan 16:25.

La Palabra habla por alegorías, pero cuando se nace de nuevo y se ama a Dios, claramente nos anuncia acerca del Padre. Pediremos en el nombre de la Palabra de Dios, porque Le hemos amado y hemos creído, que el Hijo de Dios ha salido del Padre y que ha vuelto al Padre, que la Palabra de Dios ha salido de Dios y ha vuelto a Dios. La Palabra de Dios sabe, y es, todas las cosas, y los discípulos creyeron que el Hijo había salido de Dios, lo mismo que creemos nosotros.

…1Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; 2como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste. 3Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. 4Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. 5Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese. 6He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra. 7Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti; 8porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste… …Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros... …13Pero ahora voy a ti;… …21para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. 22La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. 24Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo… …26Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos. Juan 17.

El Señor nos enseña que la vida eterna es conocer al Padre y a Su Palabra, la Palabra de Dios, Jesucristo, que ha sido enviado. Antes que el mundo fuese, el Hijo estaba en la gloria del Padre. Nosotros, todos aquellos que hayamos recibido el don de la fe, guardamos Su Palabra, esto es, el amor por Su Hijo en nuestro corazón y Le obedecemos, y hemos conocido que La Palabra del Padre ha salido de Él, y que el Padre ha enviado en carne a su Hijo Jesucristo, con quien tratamos, de este modo seamos uno porque creemos lo mismo, la misma Palabra del Padre, el Hijo, su Proyecto vivo y en persona, con Espíritu de Verdad. El Hijo va al Padre porque el Padre está en Él, y Él en el Padre, porque los dos tienen y son Espíritu. Dios es Espíritu, por ello, Su Hijo es Espíritu. El Espíritu se manifiesta por los dos y es parte de los dos. El Hijo en nosotros y el Padre en el Hijo, este es el orden en el que vivimos en Dios. El amor con el que el Padre ama al Hijo está en nosotros, y el Hijo en nosotros, que una vez más se nos presenta como Su Palabra viva que tiene la misma personalidad que el Padre, pues es Su propio pensamiento, la cual es predicada, y trae el amor del Padre a aquellos que son predicados. 

DIOS EL SER: YO SOY

Nuestro Dios se nos dio a conocer con el nombre Yo Soy, y lo hizo a Moisés, pero esto era la época de la Ley. Su significado es que Él es la fuente de la existencia, propia y de todo lo que existe.

… Ved ahora que yo soy,  y no hay dioses conmigo.  Deuteronomio 32:39.

… Así dice Yahweh Rey de Israel, y su redentor, Yahweh de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero(Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último, Jesucristo en Apocalipsis 22:13) y fuera de mí no hay Dios. …¿Y quién proclamará lo venidero…? No hay Dios sino Yo, no hay fuerte, no conozco ninguno. Isaías 44:6.

Dos Textos relevantes, no hay dioses con Él, y no hay Dios fuera de Él. Esto explica que Jesucristo siempre ha dicho, mi Padre y Yo uno somos, y Yo estoy en el Padre y el Padre en Mí, ninguno está fuera. La Persona del Padre, y la Persona del Hijo.

…Y Yahweh será Rey sobre la tierra.  En aquel Día Yahweh será uno, y uno su Nombre. Zacarías 14:9.

… Vosotros sois mis testigos, dice Jehová y mi siervo que yo escogí; para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soyantes de mi no fue formado Dios, ni lo será después de mi.  Isaías 43:10

… Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre, y nos basta.  Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido FelipeEl que me ha visto a mí, a visto al Padre; ¿Cómo pues dices tú: Muéstranos el Padre? ¿No crees que Yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que está en mí, Él hace las obras. Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras. Juan 14:8.

EL LOGOS. LA MENTE DE DIOS – LA MENTE DE CRISTO

…Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos. Hechos 17:28.

Ya vimos en la segunda parte, que el Logos existe eternamente y que hace, y está dentro de Su propia creación, y es a su vez la fuerza que lleva a todo lo creado a cumplir Su plan como creador. Bien, pues ese Logos, no está diciendo que está dentro de Dios, es parte de Dios, el Hijo es parte de Dios, con el Padre y el Espíritu, forman la Deidad. Padre, Hijo, Espíritu Santo en el Padre, y Espíritu Santo en el Hijo, tienen vida en Sí mismos, YHWH.

Podríamos llamar a la Palabra de Dios, la mente de Dios, pero en realidad, y como ya vimos con anterioridad, la inteligencia de Dios no es como la del hombre por la mente, que es la inteligencia que Dios nos ha dado para nuestra alma, sino por el Espíritu, porque Dios es Espíritu, y el Espíritu es el manantial de la inteligencia superior de Dios, y esta procede de Dios, porque las cosas del Espíritu han de ser discernidas espiritualmente, no racionalmente (1 Corintios 2:14). Por lo tanto la mente de Dios es el Espíritu, y la mente de Cristo es la que el Hijo tenía cuando se hizo hombre, la cual es a lo más que puede llegar el hombre que ha nacido de nuevo, a someter su pensamiento e inteligencia al Espíritu de Dios, el cual nos da a cada uno, no por medida, como dice la Escritura, sino a medida que podemos llevar por nuestro crecimiento espiritual.

La llamada mente de Cristo, nos lleva al nivel superior de inteligencia y discernimiento, a nacer de nuevo del Espíritu, el Espíritu, llamado el Espíritu de Cristo, Romanos 8:9, (Texto más abajo), que está simbolizado en una de las H del nombre de Dios. Del mismo modo que el Padre se relaciona con Él con el Espíritu, la otra H del nombre de Dios: YHWH. Por eso nos explica que el Hijo está en el Padre y el Padre en el Hijo, el Hijo está en nosotros, y nosotros estamos en el Padre por el Hijo que es el Camino, la Verdad, y la Vida. El Camino, porque Él va a donde estaba antes, al interior de Dios, al seno del Padre, la Verdad, porque Su Espíritu, el Espíritu de la Palabra es la Verdad, y de Vida porque las Palabras que Él nos ha hablado son Espíritu y son Vida. La letra mata, el Espíritu vivifica: 2 Corintios 3:6.  De nuevo: El Espíritu es el que da vida, las palabras que yo os he hablado son Espíritu y son vida. Juan 6:63.

…Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer. 1 Corintios 1:10.

…Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 15En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. 16Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo. 1 Corintios 2:14.

…porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi mente (entendimiento) queda sin fruto. 15 ¿Que, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con la mentecantaré con el espíritu pero cantaré también con la mente. 16 Porque si bendices sólo con el espíritu, el que ocupa el lugar de simple oyente, ¿cómo dirá el Amén a tu acción de gracias? pues no sabe lo que has dicho. Mente en la versión Nacar Colunga. Entendimiento en Reina Valera. 1 Corintios 14:14 .

…Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. 10Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. 11Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotrosel que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. 12Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; 13porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. 14Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. 15Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! 16El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Romanos: 8:9.

JESUCRISTO ENTREGARÁ EL REINO AL PADRE – 1 CORINTIOS 15:20

…Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. 21Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. 22Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. 23Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida. 24Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. 25Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. 26Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte. 27Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas. 28Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos.

Esta es la unidad dentro de la Divinidad en el propósito, el orden y la obra de Dios. El Padre lo da todo al Hijo, y el Hijo lo da todo al Padre, y en el Espíritu lo comparten con nosotros por la eternidad habiendo hecho de nuestra alma pecadoras, un pueblo, una Iglesia de gente salva por la gracia de Dios con quien compartir la eternidad. La esposa del Cordero de Apocalipsis 19:9 y 21:9.

UN SOLO DIOS Y UN SOLO SEÑOR JESUCRISTO. EL DIOS Y PADRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo. 13El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Apocalipsis 3:12. 

En este texto de Apocalipsis vemos que Cristo se refiere al Padre como Su Dios, esto es porque el Hijo que es la Palabra misma es fiel a Sus propios mandamientos, y el Hijo honra al Padre. Esta diferencia está plasmada también en las Escrituras en que Jesús dice: …el Padre mayor es que yo… Juan 14:28. Jesucristo aún tiene que acabar la obra hasta que todos sus enemigos sean puestos por estrado de Sus pies, mientras ejerce Su sacerdocio de Melquisedec por amor a nosotros cada día, llevando un yugo que hemos de compartir con Él a diario por la carga de toda la Iglesia en el mundo. Ahora está de nuevo en el Padre, integrado de nuevo en Su interior, en Su seno, de donde procedía, y vino. Nosotros tratamos con Él cada día a través del Espíritu Santo y de la Palabra que leemos cada día, que está viva y nos enseña por el Espíritu.

Esta es la obra de Dios, que creamos en el que Él ha enviado, Juan 6:29. O lo que es lo mismo, que creamos en Su Palabra viva, que estaba en el seno del Padre y se nos ha manifestado, primero haciendo la creación, y luego ha sido engendrado en carne para salvarnos y volver a la esencia del Espíritu, al Padre, llevándonos a nosotros tras la resurrección, y entre tanto habitando en nosotros por Su Espíritu.

Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. 14Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieransu dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido. Daniel 7:13.

En el nombre de Jesucristo, Yeshua, Yahshua, se hace toda oración: “…porque no hay otro nombre dado debajo del cielo en el cual seamos salvos…”, Hechos 4:12, y “…nadie viene al Padre sino por mi…”, Juan 14:6. Si Cristo no hubiese llamado a Dios, Su Padre, Su Dios, y al mismo tiempo no hubiese dicho, el Padre y Yo, uno somos, o Yo estoy en el Padre y el Padre en Mí, Su mensaje, el Logos, el Verbo, no sería identificable como de Dios, ni Él como el verdadero Mesías, o Cristo.

Aquel que es la imagen del Dios invisible: Colosenses 1:15. Él tiene al mismo Espíritu, y Jesús encarnado recibió la unción del Espíritu Santo, que permaneció en Él, porque es parte eterna de Él, y con Él. (Espíritu, alma y nuevo cuerpo espiritual) recibirán la vida eterna si Le aceptamos como salvador. Este es el amor del Hijo.

…Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió; 45y el que me ve, ve al que me envió. 46Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas. Juan 12:46.

En Isaías 44:6 Dios se describe como Señor, y como el primero y el último, igual que Jesucristo en Apocalipsis 1:17, pero cuando vino a la tierra no Le reconocieron.

…mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios… Juan 20:17. ¿Rompe esto con la igualdad de estatus enseñada en el dogma de la Trinidad, que Jesús diga que tiene un Dios y Padre, pero el Padre no? La respuesta es clara si entendemos que el Hijo está hablando de Su Padre antes de que todo esté cumplido, antes de que el mundo haya acabado y el Reino de Dios se haya establecido por la eternidad, entonces el Hijo, ni estará en la tierra como hombre, ni estará en el trono en el tiempo de la Iglesia antes de Su venida, como lo está en los capítulos finales de Apocalipsis, sino que estará en el seno de la Divinidad con el Padre y el Espíritu Santo, como antes de la creación. Así pues, Jesús, cuando habla de Su Dios y Padre, lo hace desde un estado temporal, mientras que Su esencia como Dios, como parte de YHWH, es eterna e igual al Padre y al Espíritu.

En Cristo se manifiestan dos naturalezas, la divina y la humana. Dios y hombre verdadero. La Palabra nos responde que Dios es Espíritu en Juan 4:24 y nosotros hemos de nacer de nuevo del Espíritu Santo para llegar a ser hijos de Dios, Juan 1:12-13.

…el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida… Juan 5:12. O lo que es lo mismo, el que conoce personalmente a Jesús, tiene la Palabra de Dios y tiene vida eterna. El que cree en el Hijo de Dios (eterno) tiene la vida eterna. Si se nos ofrece la vida eterna a nosotros, como no iba el Hijo a ser eterno también, lo cual implica nuestra eternidad. …más el alma no pueden matar… Lucas 12:4.

Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo… Romanos 15:6.

…el Hijo mismo se sujetará al Padre… 1 Corintios 15:28.

…para que en todo tenga la preeminencia… Colosenses 1:18.

…Grande es el misterio de la piedad: Dios ha sido manifestado en carne, justificado en Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria…. 1 Timoteo 3:16.

Jesucristo es la Palabra Viva. La Palabra existe eternamente dentro del Padre que es Espíritu, El Espíritu y Su Palabra existen eternamente y se nos reveló.

… el Padre mayor es que yo. Juan 14:28. El Hijo es nuestro Señor, y el Padre es Padre de nuestro Señor y nuestro. Este es el orden jerárquico espiritual temporal, pero no eterno, porque en la eternidad el Padre y el Hijo son iguales.

… Porque en Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad. Colosenses 2:9.

… y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna… 1 Juan 5:20.

EL ESPÍRITU SANTO. EL ESPÍRITU DEL PADRE Y EL ESPÍRITU DE CRISTO

El Espíritu de Verdad es el Espíritu Santo. En Juan 14:16 respondido en Juan 14:26 llamando al Espíritu, nuestro «paracletos», consolador; las dos menciones lo califican como tal. Rogar al Padre es lo que el Hijo hace para que el Padre siga con nosotros, ahora en Espíritu, en realidad esto explica que Dios nos ama y quiere estar siempre con nosotros, pero se nos describe la relación interior de Dios.

“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. 27Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos”. Romanos 8:26.

Pablo dice que su espíritu está con una congregación mientras el no está presente físicamente: …reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo… 1 Corintios 5:4. También encontramos salmos que expresan la conversación entre David y su alma: Salmo 42:5, 103:1: …porque te abates alma mía… o …bendice, alma mía, a Yahweh… Del mismo modo David habla a su alma, pero no nos quedemos en la letra.

“¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. 23Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre. 24Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre. 25Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna. 26Os he escrito esto sobre los que os engañan. 27Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él”. 1 Juan 2:22.

Como podemos ver, la unción misma, la cobertura de la Persona del Espíritu de Dios, nos enseña todas las cosas y es verdad, ¿alguno de Uds. no ha tratado y sentido el amor y la enseñanza del Espíritu en su vida? El que no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Él, dice la Escritura. El Padre y el Hijo son Espíritu, el mismo en los dos, como hemos visto simbolizado en las dos H del Tetragrama, no son dos, sino el mismo a través del Padre y del Hijo.

El Espíritu Santo, como el viento, está en todas partes consolando a los hermanos en todo el mundo al mismo tiempo, es omnipresente y todos podemos decir que estamos tratando con la persona de Dios, con el Ser que se llama a Sí mismo: Yo Soy, YHWH.

Cuando Jesucristo baja a la tierra está en las dos dimensiones a la vez por el Espíritu. El Padre a Su vez está en la cruz con Su Hijo por el Espíritu, sufriendo con Él, y claro está, también estaba el Espíritu: …Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu… Lucas 23:46. El Espíritu del Padre y el Espíritu del Hijo siempre están unidos, es el vínculo del amor de Dios.

…2Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Hechos 13:2.

En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios. 1 Juan 4:2.

El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Romanos 8:16.

ENSEÑANZA DE LA ESENCIA DE YHWH

Como definición de la esencia de Dios, y habiendo hecho un recorrido por la experiencia personal y los conceptos expuestos, volvemos al de “persona”, palabra esta reciente, la cual como vimos en el pensamiento hebreo se usaba “alma”, lo cual se aplica a los hombres, no a animales, o cosas, pero “persona” sin duda ha influido en el concepto de ser completo con todos sus componentes, partes, y esencia, como la Palabra nos enseña: espíritu, alma y cuerpo. No es ese el concepto que expone la Trinidad, que cada una de las tres Personas sean personas como nosotros ahora, seres completos con su Espíritu, alma y cuerpo, sino como que cada manifestación, o parte de Dios es una Persona en cuanto a sus sentimientos y vida propia, independientes pero no separados, sino en unidad. No obstante, esa explicación es forzada, pues Dios es un Ser completo y una persona total, y de Quien conocemos a su Espíritu Santo y al Hijo, Su verbo vivo dentro del Señor Dios todopoderoso. Pero nuestra limitación mental necesita explicaciones limitadas que nos ayuden a acercarnos a la Trinidad. Para llegar a la verdad, dejemos que el Espíritu de Dios tome el control de nuestro pensamiento, entendimiento y discernimiento por la Palabra de Dios, que es Espíritu, no por la letra.

El Padre es la totalidad de la esencia y composición de Su Ser, el gran Yo Soy. La Persona del Padre, se comunica con nosotros a través de su Hijo que es la Palabra, y de Su Espíritu. De cualquier forma que lo haga el Padre está con nosotros. Su inteligencia, Su amor, y virtud están en el Padre, en Su Hijo y en Su Espíritu, y a través de Su Espíritu en Su corazón hacia el nuestro, el cual nos ha revelado por el Hijo y Su Espíritu. Su Cruz emana Su amor y Su sacerdocio eterno de Melquisedec, cada día nos da vida.

El Hijo de Dios, la Persona del Hijo, con quien tratamos, y a través de quien venimos al Padre “Padre nuestro que estás en los cielos…” nos revela personalmente la Palabra que Él mismo es, que procede del seno del Padre, lo cual sin lugar a dudas afirma Su eternidad, porque el interior de Dios es eterno. Con esta afirmación y todos los argumentos anteriores el Hijo, el Logos es definido como con vida propia por el Padre, y eterno. Cada día nos comunicamos con Él, nos ama, nos amó en la Cruz y nos amará en la eternidad desde el interior de Dios, desde Su Corazón, donde nos llevará, habiendo rasgado el velo. En el nombre de Jesús es que oramos a Dios.

… el Padre mayor es que yo. Juan 14:28. Significa que el Padre es Dios en Su totalidad de esencia y composición y dimensión, en tanto que el Hijo estaba en la tierra en cuerpo humano antes de resucitar, como hemos explicado antes.

…Porque en Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad. Colosenses 2:9. Por el Espíritu habita en el Hijo resucitado toda la plenitud de la Deidad, por eso cuando vino a la tierra era Dios con nosotros, Emmanuel.

El Espíritu de Dios, la Persona del Espíritu Santo, igualmente está y es esencia de Dios, no hace falta decir ni argumentar Su eternidad, y sabemos por la misma Palabra que el Espíritu de Dios es la fuente de la inteligencia, del intelecto, de la capacidad de transmitir pensamiento, de fuerza, de poder, de vida, pero no solo esto, sino de transmitir el amor de Dios a todo Su pueblo al mismo tiempo, estando en Dios y de forma omnipresente en todos a la vez. Nos conoce a todos, y está en todos como infinidad, no de personas sino de esencia, influyendo y guiando a los discípulos de todo el mundo, en el mismo Camino.

Cuando tratamos con el Hijo tratamos con Dios. Cuando tratamos con el Espíritu tratamos con Dios. Siempre lo hacemos con el Padre. Cualquiera de sus manifestaciones personales incluye toda la plenitud de la Deidad, de Elohím, cualquiera de las tres Personas es Dios.

Pero hay algo precioso que nos ha anunciado Su Palabra, que nosotros somos el Cuerpo que vino a buscar, y de hecho Dios no descansará de Su obra hasta que nos tenga a todos nosotros, porque ha dado Su vida por nosotros a través de Su Hijo, cuando se hizo carne y estaba con nosotros, Emmanuel “Dios con nosotros”. Que nos ha venido a salvar, nos ha venido a buscar como novia, y nos llevará al interior del Ser maravilloso que es nuestro Padre, nuestro Dios, al interior del Padre. En las bodas del Cordero, seremos hechos parte de Dios, la esposa, el cuerpo de Cristo que ya somos, parte de Su esencia para la eternidad, y ya tenemos las arras del Espíritu, y por Él clamamos «Abba», Padre. Dios tiene pues Espíritu, Alma y Cuerpo del mismo modo que nos ha hecho a nosotros a la imagen y semejanza suya: …hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza… Génesis 1:26, hablan en el seno del Padre, Su Espíritu y Su Hijo, el Logos, el proyecto vivo y Su Espíritu cuando crearon todo, y a nosotros.

El Padre nos ama a través de Su Hijo y de Su Espíritu. El Hijo nos ama y se dio por nosotros estando el Padre con Él en la Cruz por el Espíritu. El Espíritu intercede por nosotros desde nuestro interior, nos ama y nos lleva cada día con la Palabra viva en el Camino al Padre, hasta que venga en Su Reino el Hijo, se case con nosotros, y llevemos el reino al Dios y Padre por la eternidad.

…E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad:  Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria. 1 Timoteo 3:16.

Hemos de darnos cuenta de lo que dice este Texto: que Dios fue recibido arriba en gloria, que es lo mismo que estamos diciendo, que el Padre siempre es parte de lo que hace su Hijo o Su Espíritu en toda obra. Dios manifestado en carne, es Su Hijo.

…Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres; Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos… 1 Timoteo 2:5.

Pero ahora Jesucristo, Yeshúa, Yahshua, el Mesías, ya no es hombre sólo, sino Dios y hombre resucitado y glorificado, lo mismo que seremos nosotros, hombres resucitados en Dios y parte de Dios, esposa de Dios.

…22…el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero. 23La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera. Apocalipsis 21.

Dice que el Señor Dios, el Padre es el Cordero. Él iluminará nuestros corazones y espíritus por la Eternidad. De nuevo los mismos atributos para el Padre y para el Hijo.

…La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad… Juan 17:22. Esto es posible por el Espíritu. El Hijo es una parte de Dios que se manifiesta dentro de la omnipresencia y se comunica con el Padre.

…Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo… 2 Corintios 5:19. Esto significa que el Espíritu de Dios estaba en Jesús, el ungido, haciendo la obra de la reconciliación por la cruz y por la Palabra.

Cuando el Padre se relaciona con nosotros, lo hace con amor y a través del Espíritu, y a través de Su Hijo, Su Palabra, La Biblia.

Cuando el Hijo se relaciona con nosotros, lo hace con amor, y es a través de la Palabra, la cual es Espíritu y vida, la cual es la voluntad y el pensamiento de Dios Padre.

Cuando el Espíritu se relaciona con nosotros, lo hace con amor y a través de nuestro espíritu, y nos trae el mensaje de la Palabra del Padre, el Hijo.

El Espíritu de Cristo es el Espíritu del Padre, y trae acompañada del Padre y de su Hijo, la Palabra. YHWH. …Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Romanos 8:9. El mismo Espíritu Santo a través del Hijo, de la Palabra, la que leemos cada día, viva.

En cualquiera de las manifestaciones de las tres Personas de Dios, está Dios al completo porque están el Padre, el Hijo y el Espíritu de ambos en forma personal con nosotros, por eso Dios es una persona, y tres personas que no pueden separarse y que tienen una cualidad que parece que la Iglesia ha olvidado por las definiciones de las distintas personas: su omnipresencia. Esta cualidad hace que Dios esté en todas partes, de igual modo lo hace el Hijo con Él, de igual modo lo hace el Espíritu con Él, siempre están juntos como Ser y en todas partes, y se comunican entre sí, y todo lo hacen juntos. Según sea la situación, Yahweh nos habla de distintas maneras, bien por Su Palabra, bien por la presencia del Espíritu, bien por respuesta, o sin ella, en la oración al Padre.

Podríamos decir a nuestro nivel temporal que el Padre es la cabeza, el Hijo es el cuerpo y alma, y el Espíritu es la vida y el amor. …tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre… Efesios 2:18.

El Hijo es también el pensamiento del Padre, vivo. El Espíritu no habla por su cuenta, sino que ejecuta el pensamiento del Padre, esto es, al Hijo. Las tres personas son un todo, son unánimes. Nosotros deberíamos ser iguales. …Pues como Él es, así somos nosotros en este mundo. 1 Juan 4:17. Él es el modelo a seguir.

Nadie ha visto jamás a DiosSi nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. 1 Juan 4:12.

La relación entre el Padre y el Hijo es la que destaca en la Biblia por encima de todo como vemos, en Juan 17 por ejemplo, como en Apocalipsis y desde Génesis. Los dos sienten, aman se comunican, dentro de la persona de Dios, entendiendo como persona partes vivas inteligentes y sensibles de Dios, esto es Su Espíritu y su Verbo, no seres distintos, sino personas del Ser que es Dios. Piensan lo mismo, esto es la Palabra, sienten lo mismo, Su corazón ama igual y es el mismo, el Ser Todopoderoso y omnipresente.

Llamando a Cristo la Palabra es fácil de comprender la Unicidad, pero si llamamos a la Palabra “persona” no lo entendemos, esta es la clave de la esencia de Dios. …por la palabra de Dios fueron hechos los cielos y la tierra… es lo mismo que decir que …por el Hijo de Dios fueron hechos los cielos y la tierra… …y por el Espíritu de su boca… Salmo 33:6

Dios, en el Antiguo Testamento se mostraba ya como plural mayestático “hagamos al hombre a nuestra imagen” Génesis 1, no como Unicidad de una sola persona central del Padre YHWH, pero Dios es uno, y esto se entendía así por muchos. A medida que fue abriéndonos Su Revelación por los profetas de la Biblia, vimos cuatro manifestaciones personales simbólicas en el pasaje de Ezequiel 1 llamado «La Visión de la Gloria de Dios» donde se nos mostraban cuatro seres unidos que caminan en cuatro direcciones. Este simbolismo del cuatro, en su valor profético nos enseña que Dios abarca los cuatro puntos cardinales y las cuatro estaciones del año, pero son las tres Personas de la Trinidad las que están en el centro de aquella Visión, en el trono, por encima de los cuatro seres espirituales, uno con cara de hombre, otro con cara de león, otro con cara de buey, y otro con cara de águila.

Cuando vino Cristo al mundo, en Su encarnación, el Hijo eterno se hizo también hombre y nos anunció que enviaría a otro «parakletos» Ayudador, el Espíritu de Verdad. Desde entonces Dios se nos muestra en Su plenitud de las tres Personas de la Trinidad, la completa Revelación de Su Ser, y las tres pueden tratar con nosotros, Padre, Hijo y Espíritu Santo que son uno. Esto lo experimentan tanto los que defienden una doctrina como otra, solo es cuestión de tiempo y de abrir el corazón, el espíritu y la mente al Espíritu Santo, pero todo comienza y se completa por la fe, no por la razón, por la cual perdemos el tiempo tratando de razonar y comprender la plenitud que abarca Dios que es Espíritu.

El Hijo nos enseña como es la persona de Dios: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, nadie viene al Padre sino por Mí. Sino por la Palabra de Dios, por Su Palabra que es Su Hijo. El Hijo nos lleva al Padre, porque el Padre nos ha traído al Hijo. Para ir al Padre hemos de hacerlo por el Hijo, esto es por lo que dice la Palabra, por creer Su Palabra, y la Palabra que es Su pensamiento vivo, nos lleva a conocer al Padre.

La Palabra nos dice desde el principio que Dios es uno, y del mismo modo cuando Jesucristo, el Hijo en la tierra nos dice que Su Padre y Él son uno, confirma, como no podía ser de otro modo la unidad, pero nos da una más amplia visión del significado de la unidad.

Dios es tres Personas iguales y completas individuales, pero de un mismo pensamiento y esencia en cada uno, y esto es lo que nos enseña la Biblia, que el Espíritu no habla lo suyo sino lo que oye en el seno de Dios, y el Hijo es la Palabra de Dios, y Dios nos habla a través de Su Hijo, a quien ha dado todo lo que es suyo. El Espíritu Santo, que ahora habita en nosotros, desde Pentecostés -en cada uno que ha creído por la fe en la obra de Cristo en la Cruz- es Espíritu dotado de discernimiento y unción de sentimiento del alma de Dios y pensamiento dentro de Dios para que su parte espiritual ame como Dios. El Hijo es el Logos, la Palabra, la manifestación del Padre, de los sentimientos de Su alma y del pensamiento de Su mente, Su Hijo. La unidad de ellos, y no sin ellos, es nuestro Padre al completo. La unidad del Espíritu Santo y del Hijo de Dios y del Padre, componen a Dios que es uno, una persona completa de tres personas, YHWH. El Espíritu une la estructura de Dios, el Hijo dota de pensamiento y proyecto a la Deidad, y el Padre emana Su gran amor dentro y hacia fuera, lo cual transmiten el Hijo y el Espíritu. Por ello cuando somos traídos por el Hijo y el Espíritu al Padre recibimos Su amor y podemos dar de Su amor. El Padre es amor de Dios, el Hijo es amor de Dios, y el Espíritu es amor de Dios por el Hijo y el Padre, su unidad compone la persona completa espiritual de Yahweh.

… Yo y El Padre somos uno. Juan 10:30.

Dios es omnipresencia personal de manifestaciones dentro de la Deidad. Como dice la Escritura, Dios es uno, nuestro Padre, el Hijo Jesucristo, Yeshúa, Yahshua eterno, y Su Espíritu también eterno, el del Padre y el de Cristo, la persona tres personas que son Espíritu de YHWH. Podemos tratar con cada uno de ellos y siempre trataremos con Dios.

En la siguiente respuesta que nuestro Señor Jesucristo dio al escriba vemos el pensamiento del pueblo de Israel que lo toma de la Ley:

…Se le acercó uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primero de todos los mandamientos? 29Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. 30Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. 31Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. 32Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; 33y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios. 34Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle. Marcos 12:28.

El hijo de Dios cumple exactamente con esto al estar en el Padre, y no fuera de Él, en el seno del Padre. Como vemos, Jesús no corrigió al escriba, sino que vio que había respondido sabiamente, solo hace una matización en la respuesta, que no está lejos del reino de Dios, Jesús mismo era ante él, y es, el Reino de Dios, pero Él venía a enseñar la profundidad de Dios, como Él es la luz de todo lo aprendido porque Él es la propia Palabra, y conoce el Espíritu de la Palabra porque lo lleva dentro, Él está en el Padre y no fuera de Él.

Las personas en Dios tienen una similitud a la esposa del Cordero, no hablamos de millones de esposas que seremos todas las almas, sino que acorde con la petición del Hijo, en Juan 17, …que seamos uno, como Él y el Padre son uno… la esposa es una, la Iglesia. Del mismo modo el Padre y el Hijo son uno.

…Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 2en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; 3el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder… Hebreos 1.

CONCLUSIÓN SOBRE LA TRINIDAD

¿Cómo puede Dios ser tres Personas al mismo tiempo? ¿Por qué la Biblia nos muestra que cada una de las tres Personas que identificamos o llamamos la Trinidad, claramente son Dios? ¿Cómo pueden tres Personas divinas ser un solo Dios? ¿Cómo nuestra mente puede comprender esa composición de la Divinidad y relacionarse con un Dios y con tres Personas a la vez? ¿A quién se debe dirigir el cristiano: al Padre, al Hijo o al Espíritu Santo, cuando ora, o a cada uno? Estas son preguntas legítimas de un verdadero creyente.

La Trinidad es un hecho que no podemos negar, ni ante la Biblia, ni ante cómo Dios se ha relacionado, y se relaciona con nosotros. Pero, nuestra mente no puede comprender que haya tres Personas en un mismo Ser, porque el concepto “persona” lo aplicamos a un ser, y no abarcamos por completo el concepto ni la esencia de la Divinidad de Dios. Pero, las cosas de Dios, Su esencia en la Trinidad, la creación de la nada, la resurrección, el cielo, la eternidad, son todos conceptos elevados, espirituales, que necesitan de la fe, de la mente de Cristo, y del Espíritu Santo para recibirlos e ir discerniéndolos. Y cuando llegue el estado perfecto, cuando estemos con el Señor en Su Reino por la eternidad, veremos claramente todo lo que ahora todavía nos está velado en parte o nos es difícil de comprender.

 “…Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre: Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Isaías 9:6. Amén.

Cierro con una pequeña oración, sabiendo que nuestro Señor, de un modo u otro, sea o no en Su Palabra, Se nos manifiesta en nuestra vida, nos habla y consigue que Le comprendamos, si abrimos nuestro corazón a Él. Padre, con este versículo (Isaías 9:6), comencé contigo a conocerte. La primera vez que lo ley hace tantos años me impactó tanto entonces como aún lo hace ahora, porque con Tu Santo Espíritu esta Palabra es vida en mi, y con Él creo que has querido que termine de definir el conocimiento de Tu esencia, quizá el mayor reto a nuestra mente. Con ello queda mi esperanza puesta en Ti, en que sirva este estudio sobre Tu esencia para los lectores, y si fuera posible el conjunto del cuerpo de Cristo se unifique en la predicación de cómo eres Tu, tanto Cristianos como Judíos Mesiánicos que se convierten en este último tiempo, conforme a Tu profecía, para que aquellos que no Te conocen todavía vean en Tu pueblo la unidad de un mismo sentir, un mismo Espíritu, y la mente de Cristo, y se conviertan a Ti.

“…porque no sois vosotros los que habláis, «dice el Hijo» sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros…”. Padre, que la unidad de Tu Espíritu, Tu amor, y Tu unción nos acompañen todos los días hasta que venga Tu Reino, en el nombre de Tu Hijo Jesucristo, Quien lo traerá y establecerá por la eternidad. Amén.

 

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Jesucristo
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