MEDIA Y PERSIA

HISTORIA BÍBLICA Y TEOLÓGICA – DANIEL – ESDRAS – NEHEMÍAS

 © Carlos Padilla – Mayo 2024

Ciro, rey de Persia, cuyo edicto produjo el regreso de Israel a Jerusalén, desde el cautiverio, para reconstruir la ciudad y el Templo (Esdras 5:14) 538 a.C. sería lo mismo que decir hoy que el líder de la actual Persia, Irán, bendice a, e intercede por Israel y aboga internacionalmente por el estado de Israel y porque reconstruyan el Templo. El milagro es de proporciones monumentales y no nos lo creeríamos a la primera. Esta es la clave y uno de los momentos proféticos de la historia de Israel, que vivió bajo la poderosa mano de Dios, que les ha traído juicio, pero también gloria y bendición cuando han obedecido al Señor. Esta es una forma magistral de enseñarnos a todos los creyentes lo que ocurre en nuestras vidas si nos olvidamos de Dios, y lo que ocurre cuando caminamos de Su mano. Pero ¿qué ocurre con Israel después de volver a Jerusalén, y qué al creyente cuando vuelve a Dios por Jesucristo? Sigue leyendo…

 

EL IMPERIO DE MEDIA Y PERSIA Y SU RELACIÓN CON ISRAEL

Tras la deportación a Babilonia de Judá, y a Asiria de Israel, por causa de sus pecados contra Dios, por seguir las costumbres paganas de las naciones vecinas y por entregarse a la idolatría de falsos dioses e imágenes, Dios los entregó en manos de sus enemigos. A partir de este punto las 10 tribus de Israel se quedaron en la dispersión, pero Judá, con Benjamín, hallaron gracia ante Ciro rey de Persia y de Media, quien les permitió volver a Jerusalén y les instruyó por mandato de Yahweh a reconstruir, no sólo la ciudad, sino las murallas y el Templo – libros de Esdras y Nehemías – incluso les devolvieron los vasos sagrados.

El decreto fue porque Dios despertó el espíritu de Ciro para que bendijera al pueblo de Israel por su arrepentimiento, tras los 70 años de cautiverio, como había profetizado el profeta Jeremías 25:12. Así empezó el rey Ciro su manado en su primer año, en o cerca del 536 a.C. Moriría en una batalla en el 530 a.C. y su tumba sigue estando en Persia, en Pasargada, actual Irán. Posteriormente a la orden de Dios de edificar el Templo, Darío, rey de Persia confirmaría el edicto de Ciro, igual que haría Artajerjes, como leemos en Esdras, caps. 4, 5 y 6:14, terminado el día tercero del mes de Adar, sexto año del reinado de Darío.

No hay que olvidar que los persas practicaban la religión mazdeísta de Zaratustra, o Zoroastro, pero no la imponían. Se distinguía a Dios, de la naturaleza, no admitiendo ninguna representación de la divinidad. Enseña la existencia de dos fuerzas opuestas: el bien y el mal, y dos reinos de espíritus, una jerarquía de ángeles y de arcángeles dirigidos por Ahura-Mazda, con mil genios benefactores. Luego está el reino de los malos espíritus dirigidos por el enemigo Ahrimán. Recomendaban la lucha contra el mal, practicar el bien, y la búsqueda de la pureza de pensamiento, palabras y acciones, siendo el cielo la recompensa. (Diccionario Bíblico Ilustrado, Vilá-Escuain, Pg. 928, Persia). Los Magoi más conocidos son los Tres Reyes Magos de Oriente, que visitaron al Señor Jesús en el Pesebre.

 

PROFECÍAS DE MEDIA Y PERSIA

Al inicio recordaba que Media y Persia es el segundo Imperio de la profecía de Daniel, la estatua de cuatro, el que cumple con las características que indica, un imperio dual, dos brazos, y los costados desiguales del segundo animal (Daniel 2:39), el oso (7:5), los dos cuernos desiguales del carnero, uno más alto que el otro, y creció después (8:20) y menciona a Media, y a Persia, que sería mayor. El nombre Irán, que es el nombre actual de Persia, tiene su origen en “Aryan”, que viene del sánscrito, y fueron descendientes de uno de los hijos de Noé. Los Medos eran llamados Arios, y sabemos que finalmente los reinos de Media y de Persia llegaron a ser uno llamado Persia.

Posteriormente, en la historia de Media y Persia llegaría a ser rey Asuero, el que reinó desde la India hasta Etiopía (Ester 1:1-3). Hubo un plan para un holocausto judío que la reina Ester impidió gracias a la intervención del plan de Mardoqueo quien denunció la conspiración contra el rey. Una vez descubierto el plan de Amán, fue condenado, y Asuero proveyó un decreto a favor de los judíos (Ester 8). La fiesta de Purim es famosa desde la victoria de los judíos contra sus enemigos en aquella ocasión histórica. Posteriormente, Persia sería conquistada por el tercer imperio de la profecía de Daniel, Grecia. Es relevante cómo las profecías Bíblicas se van cumpliendo con Israel, de igual modo que lo hacen con la Iglesia, hasta el fin de los tiempos, porque Dios tiene un plan.

Alejandro Magno invadió Tierra Santa en el 339 a.C. llevando consigo a Macedonios y Partos. El siguiente de la profecía de Daniel, tras Grecia, sería Roma. Persia fue invadida por Roma, pero en el siglo IV d.C. serían expulsados. Finalmente, los musulmanes la conquistarían en el siglo VII d.C. El Imperio de Grecia será el próximo Estudio Bíblico. Para finalizar esta serie, tras Grecia vendrá Roma en dos partes, desde su conquista del mundo y Tierra Santa, y la destrucción del Templo en el 70 d.C. por el general romano Tito, cuyo arco está en Roma, junto al arco de Constantino, ambos frente al Coliseo. Y la segunda parte de Roma, al final de los tiempos, la semana 70 de la profecía de Daniel. A pesar de la diáspora, de nuevo veríamos a Israel existir en la Tierra Prometida tras casi 2000 años, en 1948. Y todavía se tienen que cumplir las últimas profecías entre Israel y Roma, que iremos viendo en el desarrollo de esta serie histórica.

 

MEDIA Y PERSIA ESPIRITUAL Y SIMBÓLICA EN NUESTRAS VIDAS

Desde el punto de vista simbólico y espiritual, ese que está hecho para que podemos aplicarlo a nuestras vidas bajo el ejemplo de la historia Bíblica, el creyente debe reflexionar y mirar en su corazón si ha dejado al Señor por los ídolos de sus ideas, proyectos, personas, etc. por lo cual ha sido llevado cautivo a una vida sin frutos ni propósito. Debe entonces volveré a buscar a Dios en arrepentimiento para que Él mande el decreto de volver del destierro espiritual a Su tierra prometida del alma, donde reconstruir el Templo del Espíritu de Dios por medio de Jesucristo: “…¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, en cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 Corintios 6:19). Sólo así puede el creyente adorar a Dios, su Padre, y a Jesucristo, su Señor, en su corazón, antes que a sus ideas, proyectos de vida, o ídolos. Vivir de la mano de Dios y planificar su vida con Su consejo y oración es la forma de vida que Dios nos propone para nuestra bendición, además de salvar nuestra alma para vida eterna por la fe en la obra de Jesús en la cruz.

Al igual que el pueblo judío en el cautiverio busca a Dios, y llega a recibir bendición para reedificar el Templo y la ciudad con su muro, el creyente, cuando es llevado al cautiverio de la disciplina del Señor, al desierto de la solidad espiritual y de propósito de vida, busca a Cristo quien le recibe en arrepentimiento, con brazos abiertos y gran amor, dando la orden de reedificar el templo del alma, símbolo de la relación con Dios, Jerusalén del alma, la ciudad que simboliza una vida santa, y el muro, que es la protección de Dios. Del mismo modo, la historia de Nehemías 2, en su oración a Dios desde la cautividad para que el rey Artajerjes, que, como hemos recordado gobernaba todo el imperio Medo-Persa, le concediera reconstruir Jerusalén, es un símbolo de una oración que todo cristiano ha de hacer para, no solo la reconstrucción de su vida santa y la de su familia, sino para la unidad de la iglesia de su ciudad, para que tengan el lugar adecuado, en capacidad, en recursos, en dones, en santidad, en buenas obras sociales, el favor de los gobernantes, y el reconocimiento de la sociedad, para la evangelización de su pueblo, nuestra parte temporal aunque limitada del Reino de Dios en la tierra y para la gloria de Dios.

 

CONCLUSIÓN

Curiosamente el imperio Medo-Persa abarca el territorio de donde salió Abraham, para llegar a Jerusalén, aunque estuvo en Egipto, zona también conquistada por este imperio. Pues bien, fueron los reyes de esa tierra Ciro, Darío y Artajerjes, que también fue de Abraham, los que sucesivamente obedecerían a Dios en Su decreto de que se reedificara el Templo de Jerusalén.

Pero ¿qué ocurre con Israel después de volver a Jerusalén, y qué al creyente cuando vuelve a Dios por Jesucristo? En ambos casos la bendición de Dios, una vida que agrada a Dios y que el creyente disfruta. Pero hay una diferencia entre Israel y el cristiano que es diametralmente opuesta por una razón espiritual vital. En el caso de Israel, como vemos en la historia sucesivamente, y aunque el pueblo o parte de él se arrepintiera y volviera a Dios, como pueblo no cuentan con el Espíritu Santo habitando en ellos como grupo y vuelven a caer y a apartarse de Dios, siendo que no recibieron al Mesías Jesucristo, de ellos y del mundo entero. En el caso del cristiano nacido de nuevo, el Espíritu Santo le guarda de apartarse del Camino, y si tropieza puede asirse de Jesús quien vive, para perdonarle, darle fuerzas y restaurarle, pues vivimos en un cuerpo de carne influenciado por el mundo, pero la fe y la fuerza que da Dios al cristiano es superior.

Media y Persia nos han llevado por el camino de la historia profética de Israel, y la espiritual de la Iglesia, y del cristiano. Vemos que los gobernantes son puestos de nuestro lado cuando servimos a Dios, y que, aunque tengamos enemigos, la mano de Dios está por cumplir Sus promesas a Su pueblo, sea Israel o la Iglesia, sea el cristiano en particular, porque Dios cumple sus propósitos que vemos en Su Palabra. La Iglesia verá la vuelta de Jesús, e Israel al final aceptará a Yahshua – Jesucristo como el Mesías que antes rechazó, quien les salvará de la destrucción por la fe. Amén.