ANDANDO SOBRE EL MAR

 © Carlos Padilla – Febrero 2003

 

La narración que veremos aquí es la situación en la que el pueblo de Dios, y a nivel personal, nos encontramos en nuestra vida, en el mundo. La enseñanza del maestro, una vez más, nos lleva al fortalecimiento y la esperanza para luchar cada día sabiendo que Él nos guarda y nos da Su completa cobertura, tanto física, como emocional, como espiritual.

 

TEXTO BÍBLICO

MATEO 14 – MARCOS 6:45

22Enseguida, Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que Él despedía a la multitud. 

Este pasaje hemos de verlo como la travesía que la humanidad pasa desde la marcha de Cristo a Su trono y hasta que vuelva y se establezca el Reino de Dios. Las naciones son encomendadas a permanecer juntas en la barca, que es la fe de la Iglesia de Dios, para que juntos naveguemos por el mar, que es el mundo, donde las aguas sobre las que navegamos, son las doctrinas de la sociedad.

23Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.

Estando ya la Iglesia en su travesía esperando la vuelta de Cristo en Su reino y habiéndose ya despedido Jesús de nosotros para ir a Su trono, no hace otra cosa en el cielo nuestro amado Señor que irse a interceder, a ayudarnos a que comprendamos Su Evangelio, y nos enamoremos de Él en espíritu y de corazón; porque cuando alguien va al monte, alegóricamente significa que vienen al Padre para interceder: … Hasta que apunte el día y huyan las sombras, Me iré al monte de la mirra, y al collado del incienso… Cantares 4:6.

24Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.

Ya el pueblo de Dios nos encontramos en medio del mundo, azotados por los vientos del enemigo, que son contrarios al Señor, para perseguirnos.

25Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.

La noche es el tiempo hasta que vuelva Cristo, y cuando apunte el alba, a la cuarta vigilia, al final del tiempo de la oscuridad, es cuando nuestro Señor viene a la barca andando sobre el mundo, porque …todos tus enemigos están debajo de tus pies, Señor…

26Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! ¡Y dieron voces de miedo!

Del mismo modo que muchos discípulos se asustan de ver a Jesús fuera de la barca, no dependiendo de ella para Su vida espiritual. Cuando uno que tiene a Cristo viene andando sobre el mundo y predica a Cristo en lugar de predicar sobre la barca en la que navega, es decir sin pertenecer a ninguna denominación o religión, ni en el nombre de ninguna congregación, religión, ni iglesia denominacional, los otros creyentes dicen que es un fantasma. Pero ¿no es ya el tiempo en que Cristo, que viene en un hermano, venga en Su propio nombre y con un mensaje claro y para toda la humanidad, sin que los hombres hagamos de Su mensaje uno propio de una determinada iglesia, religión o denominación? Satanás ya ha estado bastantes años engañando a la humanidad y muchas iglesias llamadas cristianas, que creen que son dueñas del Evangelio en exclusiva, manchándolo con sus tradiciones, herejías, y mandamientos de hombres, cuando el Evangelio le pertenece solo a Cristo y a cada uno de nosotros, porque es para salvación. Así pues cada Iglesia sea humilde, y cada cristiano también, y sirvamos al Señor en la Gran Comisión de Mateo 28.

27Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!

Entonces Jesús les da ánimo espiritual y se identifica como el Hijo de Dios, y les dice ¡No temáis! Del mismo modo un fiel hermano del que dudan, si se identifica con Cristo y les dice que el Evangelio es de todos, y que conoce al Señor de forma personal y sus hechos lo demuestran, podrá compartir sobre la situación que muchos cristianos sufren al estar sometidos a una denominación o religión cuando vean que allí no se sigue al Señor y que pueden andar sobre el mar solos durante un tiempo, o ir con ese hermano, o con otros formando parte de una barca en la que si se siga a Jesús y se haga comunidad fraternal.

28Entonces le respondió Pedro, y le dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. 29Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.

De nuevo Pedro representa al hombre de Dios que tiene fe, y le pide a Cristo que él pueda andar también sobre las aguas, para no limitarse al mundo o a al sistema de su barca, y crecer en el Espíritu, y ve cómo puede andar también sin hundirse, pero ¿tendremos fe cuando venga el fuerte viento, cuando vengan las olas de las dudas, los problemas de la vida, y las persecuciones por causa del Evangelio, cuando falte un proyecto de vida como discípulos?

30Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! 31Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo; ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

Qué tremendo pasaje, donde vemos que, aunque el hombre de Dios tenga fe en Jesús, sobre la que Dios edificará su Iglesia, duda al andar por el mundo solo, aún mirando a Jesús, sin apoyarse en la barca, en su iglesia, religión, denominación, es decir, en las multitudes, y se hunde en él. ¿Cómo podrán los débiles en la fe sobrevivir? Porque no debemos nunca confiar en nosotros mismos, sino en que la fe en Dios la alimenta Él, y Él es nuestro sustento, y nos probará para que veamos que solo estamos en pie porque Él tiene misericordia de nosotros. …recibid al débil en la fe… dice el Maestro, porque en realidad todos, por fuertes que nos creamos, encontraremos la situación en nuestra vida donde nos veamos tan poca cosa y con tanto miedo que no tenemos más remedio que acudir al Señor y clamar misericordia, ésta es la enseñanza para que nuestra actitud no se eleve a que seamos prepotentes. ¡Gloria a Ti Señor! porque solo tuya es la victoria, y gracias por hacernos partícipes y danos fuerzas en Tu nombre, para acabar la carrera y estar firmes en Tu venida. Enséñanos a convivir con los amados hermanos, aunque sean de otra iglesia o denominación, si te aman en Cristo. Auméntanos la fe como un grano de mostaza. Amén.

32Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento. 33Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.

Dios viene en aquellos hombres y mujeres que no se conforman con pertenecer a una organización religiosa, sino que buscan permanecer en la verdad y no tolerar cualquier cosa para que no se vayan los miembros. Entonces los que son verdaderos, vienen a Dios y Le adoran reconociendo que en ese hermano está la verdad, porque ese puede andar sin barca, siendo barca y formando barca, al ser hijo de Dios como Cristo. La barca es la coyuntura del cuerpo de Cristo, es espiritual no institucional. Lee más sobre LA BARCA.

34Y terminada la travesía, vinieron a tierra de Genesaret. 35Cuando le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron noticia por toda aquella tierra alrededor, y trajeron a él todos los enfermos; 36Y le rogaban que les dejase tocar solamente el borde de su manto; y todos los que lo tocaron, quedaron sanos.

Genesaret es Vergel, como el huerto del paraíso. Al terminar la travesía, cuando venga Cristo iremos a la tierra prometida donde encontraremos aquellos que siendo -enfermos- o más bien pecadores, pero murieron en esperanza de la salvación y arrepentidos, vendrán a Jesús para tocar Su manto, que es Su cobertura y recibir la sangre de Cristo.

Los muertos resucitarán y vendrán ante Dios y ÉL sanará a aquellos que no Le conocieron pero que eran humildes de espíritu y arrepentidos, pero no conocieron el Evangelio. Porque se tocará la trompeta y los muertos vendrán al día del Omnipotente. 1 Tesalonicenses 4:13-18.

 

CONCLUSIÓN

De modo, hermanos, que aprendamos a no depender de una barca si en esta no se sigue al Maestro, y aprendamos a depender del Señor Jesucristo, en barca o sobre el mar, y a no dudar del Señor cuando viene, porque Él no depende de nuestras instituciones, sino que Él está por encima del mar, por encima del mundo, y todos sus enemigos están por debajo de sus pies. Nosotros también tenemos poder sobre el mundo en el nombre de Jesucristo, pero debemos saber que dependemos de Su fuerza y no de la nuestra, y sí, nos es un desafío ser como el Maestro, pero Él nos invita a intentarlo porque veremos como crecemos espiritualmente, si somos humildes, porque cuanto más nos parezcamos al Señor Jesucristo – Yahshua, mejores hermanos seremos, y mejores hijos de Dios seremos, mejores discípulos de Cristo seremos.

Andemos pues sobre el mar, naveguemos pues en la barca, pero hagámoslo todo por amor a Dios y a los hermanos, para que cuando Él venga nos encuentre pescando peces para la eternidad, con la Biblia, la gran red de la santa Palabra de Dios. Amén.