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EZEQUIEL
EL SACERDOTE
PROFETA - PRIMERA PARTE
JUICIOS Y ESPERANZA DE RESTAURACIÓN PARA JUDÍOS Y
GENTILES
Ezequiel, nuestro hermano, sacerdote del Señor Yahweh,
nuestro Dios. Llamado para ser profeta, uno de los cuatro profetas mayores, a
través de una visión de la gloria de Dios, algo que es común a todos aquellos
que han de servir al pueblo del Israel de Dios, ese pueblo que incluye a Judíos
y a Gentiles de todas las naciones, los que se bautizan, sumergiéndose en un
proceso de arrepentimiento o cambio de mente en el Mesías Yahshua, para
redirigir el camino de sus vidas, y caminar de la mano de Dios para que nos
sumerja o bautice Él en su Espíritu Santo.
El hecho de que
haya cuatro profetas mayores es al A.T. lo que los cuatro Evangelios al N.T.
son los cuatro puntos cardinales y los cuatro vientos, espirituales y también
los cuatro seres vivientes, los cuatro querubines, las cuatro ruedas de la
gloria de Dios. Cuatro, simboliza la estabilidad de un proyecto, en este caso la
estabilidad de Dios, de su proyecto triunfal para con el hombre, y para con Su
creación.
Del mismo
modo que Ezequiel, cada Cristiano que nace de nuevo de lo alto, cada alma que recibe la fe y
el amor de Dios y cambia su vida, se convierte en sacerdote y en profeta. En
sacerdote porque Cristo compra con su propia sangre una nación de reyes y
sacerdotes para Dios su Padre, ofreciendo sus vidas por los hermanos, Gálatas
6:2 y 1Juan
3:16, y de profetas porque no hay mayor profecía que el
Evangelio de Cristo que vino del Padre, murió en la cruz por todos, resucitó
venciendo a la muerte y otorgándonos resurrección de vida eterna a todos los que
creen que es el Hijo de Dios, que ahora vive de nuevo en el trono del Padre en
el cielo y en nuestra alma, del cual todos los discípulos de Cristo damos
testimonio, de que vive, que vendrá y establecerá Su reino eterno y todo ojo Le verá.
La labor de Ezequiel es una labor común a todos los demás
profetas, como su contemporáneo Jeremías. Su ministerio está marcado por la
muerte de su esposa, que simboliza la Iglesia de Cristo, el pueblo de Israel
cuando no sigue a Dios, aunque Él la ama y la reconquista, porque Dios es el
Esposo, pero un esposo especial, el esposo espiritual y eterno del alma humana.
Este libro del profeta Ezequiel se basa en cuatro pilares
fundamentales: el llamamiento de Ezequiel desde su sacerdocio para dejarlo y
convertirse en profeta; el juicio sobre Judá anticipado con señales y mensajes
antes, y durante el cautiverio en Babilonia, del mismo modo que Jeremías advierte a Israel
antes del asedio Asirio, ya que esta época era cuando Israel se hallaba dividida
en dos reinos: Judá e Israel;
seguido del juicio de siete naciones gentiles, Ammón, Moab, Edom, Filistea,
Tiro, Sidón y Egipto, todas ellas con las que ha tratado Israel durante la
historia; naciones de la época que simbolizan todas las naciones del mundo, cada
una de ellas simboliza una cualidad de la civilización gentil, el mundo, del
mismo modo que hoy vemos el G7; antes también había un G7, por decirlo en
términos de nuestro tiempo.
Finalmente como cuarto pilar encontramos la
restauración de Israel como anuncio de la reunión de los dos reinos, de nuevo en
uno, simbolizada en la parábola del valle de los huesos secos,
y posteriormente el regreso a la tierra de Israel, lo cual se cumplió ya la
primera vez antes de Cristo, y en 1948 en nuestra era, y el regreso a Jerusalén con la
construcción del templo y sus ordenanzas, que también se cumplió con el templo
de Herodes; pero ésta es una cuestión que habría de ser espiritual, en el alma
del hombre, lo cual vino a anunciar el Mesías, pero el pueblo Judío sigue en la
esperanza de la construcción del templo y sus ordenanzas descrito
desde el Cap. 40. En esta ultima parte de Ezequiel donde
se describe el templo encontramos muchas coincidencias con la descripción
narrada en Apocalipsis, que veremos comparada en la ultima parte de este estudio
sobre este fascinante libro del Señor, que en este estudio Bíblico es presentado
en tres partes: esta primera parte engloba el llamamiento de Ezequiel y su
primera labor de profeta sobre Judá en el cautiverio babilónico, símbolo de la
esclavitud al culto mundano, del cual Dios quiere librar a cada hombre para que
libremente pueda tener una relación de amistad y amor personal con su Salvador
Jesucristo, el Camino al Padre.
EZEQUIEL CAPÍTULO 1
Ezequiel ve la gloria de Dios
1Aconteció en el año treinta, en el mes cuarto, a los
cinco días del mes, que estando yo en medio de los cautivos junto al río
Quebar, los cielos se abrieron, y vi visiones de Dios. 2En el quinto año
de la deportación del rey Joaquín, a los cinco días del mes, 3vino palabra de
Yahweh al sacerdote Ezequiel hijo de Buzi, en la tierra
de los caldeos, junto al río Quebar; vino allí sobre él la mano de
Yahweh.
Ezequiel ve visiones de Dios. Viene sobre él
la mano de Yahweh para mostrarle en espíritu Sus
cualidades. Esto le ocurre a Ezequiel estando en medio de los
cautivos, donde siempre el Señor envía un siervo suyo para que
sea luz a Su pueblo. En este punto conviene hacer una
advertencia a la mente del lector, algo que sin duda le costará,
y es que procure no hacerse una imagen de
Dios con la descripción, sino de entender las cualidades
descritas, las cuales trataré de mostrar en este texto
espiritual para la edificación de la Iglesia.
4Y miré, y he aquí venía del norte un
viento tempestuoso, y una gran nube, con un fuego envolvente, y
alrededor de él un resplandor, y en medio del fuego algo que
parecía como bronce refulgente, 5y en medio de ella la
figura de cuatro seres vivientes. Y esta era su
apariencia: había en ellos semejanza de hombre. 6Cada uno
tenía cuatro caras y cuatro alas.
Venía del norte, lo cual al igual que es el punto cardinal de referencia,
simboliza que viene de la referencia y el poder y el gobierno de Dios. Una gran
nube como la presencia de Dios en el desierto, con un fuego envolvente, el fuego
es el Espíritu de Dios que todo lo envuelve y quema aquello que es inmundo en el
hombre. Un resplandor a Su alrededor, debido a la luz que emana el Señor cuando
viene a nuestras vidas, las cuales de las tinieblas y la incertidumbre, pasan a
la luz y la verdad. En medio bronce refulgente, metal brillante y santo usado en
los utensilios del templo, simboliza el Lugar
Santo, la intimidad con Dios donde
encontramos al igual que en Apocalipsis 4 y 19 a cuatro seres vivientes en la
intimidad de Dios, los cuatro puntos cardinales espirituales del alma.
Semejantes a hombre, pues son ángeles y espíritus, cada uno tiene cuatro caras
pues han de controlar no solo su posición sino la de los otros tres, todos
dependen de todos y su equilibrio y acción es conjunta y parte del proyecto de
Dios. Además tienen cada uno cuatro alas para volar en los cuatro vientos
espirituales que son las ordenes de Dios que domina los tiempos y los
acontecimientos en el cielo y en la tierra.
7Y los pies de ellos eran derechos,
y la planta de sus pies como planta de pie de becerro; y
centelleaban a manera de bronce muy bruñido. 8Debajo de sus
alas, a sus cuatro lados, tenían manos de hombre; y sus caras y
sus alas por los cuatro lados. 9Con las alas se juntaban el uno
al otro. No se volvían cuando andaban, sino que cada uno
caminaba derecho hacia adelante. 10Y el aspecto de sus caras era
cara de hombre, y cara de león al lado derecho de
los cuatro, y cara de buey a la izquierda en los cuatro;
asimismo había en los cuatro cara de águila. 11Así eran
sus caras. Y tenían sus alas extendidas por encima, cada uno
dos, las cuales se juntaban; y las otras dos cubrían sus
cuerpos. 12Y cada uno caminaba derecho hacia adelante; hacia
donde el espíritu les movía que anduviesen, andaban; y cuando
andaban, no se volvían. 13Cuanto a la semejanza de los seres
vivientes, su aspecto era como de carbones de fuego encendidos,
como visión de hachones encendidos que andaba entre los seres
vivientes; y el fuego resplandecía, y del fuego salían
relámpagos. 14Y los seres vivientes corrían y volvían a
semejanza de relámpagos.
Sus pies eran derechos, esto significa que pisan en firme que el camino que
camina Dios es un camino de poder, de autoridad y de verdad. La planta de sus
pies como planta de pie de becerro, el cual se usaba en el sacrificio de
santificación del templo, esto es que Dios santifica todo lo que desarrolla y
sus caminos son santidad, donde Él está es tierra santa, lo cual dijo a Moisés;
pies brillantes como bronce reluciente de nuevo una mención a que lo que
emprende en Su camino es comparable a la santidad del sacrificio por el pecado,
lo cual significa la misericordia en la obra de Su Hijo Jesucristo. El andar de
Dios es un andar de amor hacia sus criaturas, su proyecto es uno que culmina en
un reino nuevo de paz y amor de Dios. El relámpago desde su punto de salida
emana luz hasta su punto de llegada, pero no deja de haber luz en todo el
trayecto y en ambos puntos, el del origen y el de llegada: es una corriente
continua.
15Mientras yo miraba los seres vivientes,
he aquí una rueda sobre la tierra junto a los seres vivientes, a
los cuatro lados. 16El aspecto de las ruedas y su obra era
semejante al color del crisólito. Y las cuatro tenían una misma
semejanza; su apariencia y su obra eran como rueda en medio de
rueda. 17Cuando andaban, se movían hacia sus cuatro costados; no
se volvían cuando andaban. 18Y sus aros eran altos y espantosos,
y llenos de ojos alrededor en las cuatro. 19Y cuando los seres
vivientes andaban, las ruedas andaban junto a ellos; y cuando
los seres vivientes se levantaban de la tierra, las ruedas se
levantaban. 20Hacia donde el espíritu les movía que anduviesen,
andaban; hacia donde les movía el espíritu que anduviesen, las
ruedas también se levantaban tras ellos; porque el espíritu
de los seres vivientes estaba en las ruedas. 21Cuando ellos
andaban, andaban ellas, y cuando ellos se paraban, se paraban
ellas; asimismo cuando se levantaban de la tierra, las ruedas se
levantaban tras ellos; porque el espíritu de los seres vivientes
estaba en las ruedas. 22Y sobre las
cabezas de los seres vivientes aparecía una expansión a manera
de cristal maravilloso, extendido encima sobre sus cabezas.
Las ruedas junto a cada uno de los cuatro seres vivientes,
una a cada lado y parecían como rueda en medio de rueda, es el movimiento de la
historia, el tiempo dentro del cual Dios ha limitado a su creación. Estas ruedas
van en las cuatro direcciones, para que todo lo que acontece afecte por igual a
todo lo que existe; es un equilibrio universal. Rueda dentro de rueda es tiempos dentro del tiempo, los
tiempos espirituales de cada persona, de cada época, los cuales se entrelazan
unos con otros. Al levantarse de la tierra, nos muestra que en el aire, en el
cielo o región espiritual, lo que ocurre está vinculado a lo que ocurre en la
tierra y viceversa. Y lo que yo hago y a mi me afecta, le afecta a Ud. y
viceversa. Todo tiene una consecuencia. En el campo espiritual, las oraciones
suyas me afectan a mi, y viceversa, sus obras espirituales me afectan a mi, a
mis hermanos, a mi iglesia y viceversa. Sus aros altos denotan la grandeza del
movimiento y los muchos ojos, reflejan que Dios todo lo ve, que está en todas
partes haciendo gala de uno de sus dones, la ubicuidad.
23Y debajo de la expansión las alas de
ellos estaban derechas, extendiéndose la una hacia la otra; y
cada uno tenía dos alas que cubrían su cuerpo. 24Y oí el sonido
de sus alas cuando andaban, como sonido de muchas aguas, como
la voz del Omnipotente, como ruido de muchedumbre, como
el ruido de un ejército. Cuando se paraban, bajaban sus
alas. 25Y cuando se paraban y bajaban sus alas, se oía una voz
de arriba de la expansión que había sobre sus cabezas.
26Y sobre la expansión que había sobre sus cabezas se
veía la figura de un trono que parecía de piedra de zafiro;
y sobre la figura del trono había una semejanza que parecía
de hombre sentado sobre él.
27Y vi apariencia como de bronce refulgente, como apariencia de
fuego dentro de ella en derredor, desde el aspecto de sus lomos
para arriba; y desde sus lomos para abajo, vi que parecía como
fuego, y que tenía resplandor alrededor. 28Como parece el arco
iris que está en las nubes el día que llueve, así era el parecer
del resplandor alrededor. Esta fue la
visión de la semejanza de la gloria de Yahweh.
Y cuando yo la vi, me postré sobre mi rostro, y oí la voz de uno
que hablaba.
La expansión sobre sus cabezas es la diferenciación entre
estos cuatro seres vivientes y el trono de Dios, que aunque ésta sea la gloria
de Dios, la que nos describe Él mismo, hay diferencia entre Su gloria y Él
mismo. Debajo los cuatro seres cubren sus cuerpos con dos alas, lo cual
claramente es un reflejo de cuerpo de ángeles, y con otras dos se mantienen en
el aire, esto es en la presencia de Dios. El sonido de sus alas está ligado a la
voz del Omnipotente, y según se paren o anden se oye la voz que viene de arriba
de la expansión, del trono de zafiro, procedente del Hombre sentado en el trono,
lo que nos muestra que todo lo que hemos visto descrito está gobernado por Dios
desde Su trono. Su apariencia, descrita por muchos profetas es como fuego, luz
que emana, brillante con resplandor alrededor de un arco iris, esto es que Él es la
luz, como Cristo dice: ...Yo soy la luz... y el arco iris representa los siete
espíritus de Dios de los que está compuesta la luz, igual que el arco iris está
compuesto de siete colores. Cada color representa un tiempo espiritual de la
relación de Dios con el hombre. Siete es el número completo de
la perfección en las obras de
Dios, por lo que Él mismo se describe y existe completo.
Recuerde que el propósito de Dios cuando da una descripción
no es el de hacernos imagen del diseño que nos ha dado, sino el de aprender Sus
cualidades, que sepamos que en todo lo que existe, todo lo que ocurre, todo lo
que se desarrolla, en el cielo y en la tierra, en la vida de cada uno de
nosotros, y fuera de nosotros, lo que vemos y lo que no vemos, lo que pasa en el
universo, o a miles de Km. de nosotros, todo está controlado por la gloria de
Dios omnipotente.
CAPÍTULO 2
MINISTERIO DE EZEQUIEL
1Me dijo: Hijo de hombre, ponte sobre tus pies, y
hablaré contigo. 2Y luego que me habló, entró el
Espíritu en mí y me afirmó sobre mis pies, y oí al que me hablaba. 3Y
me dijo: Hijo de hombre, yo te envío a los hijos de Israel, a gentes rebeldes
que se rebelaron contra mí; ellos y sus padres se han rebelado contra mí
hasta este mismo día. 4Yo, pues, te envío a hijos de duro rostro y de
empedernido corazón; y les dirás: Así ha dicho Yahweh el
Señor. 5Acaso ellos escuchen; pero si no escucharen, porque son una casa
rebelde, siempre conocerán que hubo profeta entre ellos. 6Y tú, hijo de hombre,
no les temas, ni tengas miedo de sus palabras, aunque te hallas entre zarzas y
espinos, y moras con escorpiones; no tengas miedo de sus palabras, ni temas
delante de ellos, porque son casa rebelde. 7Les hablarás, pues, mis palabras,
escuchen o dejen de escuchar; porque son muy rebeldes.
Enviado por la Palabra de Dios a Israel.
El Señor le habla a Ezequiel y el Espíritu de
Dios entró en él, acción esta la cual ocurre a los profetas antes de ver u oír
el mensaje del Señor, sin embargo en el tiempo del N.T. el Espíritu Santo
bautiza, sumerge al creyente en Su esencia, por
la fe y el conocimiento de Cristo.
8Mas tú, hijo de hombre, oye lo que yo te
hablo; no seas rebelde como la casa rebelde; abre tu boca, y
come lo que yo te doy. 9Y miré, y he aquí
una mano extendida hacia mí, y en ella había un rollo de libro.
10Y lo extendió delante de mí, y estaba escrito por delante y
por detrás; y había escritas en él endechas y lamentaciones y
ayes.
El ministerio que se le encarga a Ezequiel es
un ministerio poco agradable de cumplir, el de ir a los hijos de Israel, a
"gentes rebeldes que se rebelaron contra mí", escuchen o no el mensaje, de modo
que no tengan excusa de que Dios no les advirtió nunca. El mismo caso veremos en
otra sección del libro con los gentiles de todas las naciones. Esta
dureza, es una mala
cualidad del hombre sin Dios. Instruye el Señor a Ezequiel a comer lo que Dios
le da; lo que recuerda las palabras de Jesús cuando sus discípulos
le instaban a
comer y contestó que Él tenía otra comida que comer, todo lo que sale de la boca
de Dios.
CAPÍTULO 3
1Me dijo: Hijo de hombre, come lo que hallas; come este
rollo, y ve y habla a la casa de Israel. 2Y abrí mi boca, y me hizo comer aquel
rollo. 3Y me dijo: Hijo de hombre, alimenta tu vientre, y llena tus entrañas de
este rollo que yo te doy. Y lo comí, y fue en mi boca dulce como miel.
4Luego me dijo: Hijo de hombre, ve y entra a la casa de Israel, y habla a
ellos con mis palabras. 5Porque no eres enviado a pueblo de habla profunda ni de
lengua difícil, sino a la casa de Israel. 6No a muchos pueblos de habla profunda
ni de lengua difícil, cuyas palabras no entiendas; y si a ellos te enviara,
ellos te oyeran. 7Mas la casa de Israel no te querrá oír, porque no me quiere
oír a mí; porque toda la casa de Israel es dura de frente y obstinada de
corazón.
Instrucciones de su ministerio.
Come lo que hallas en este rollo, este libro;
comer es asimilar con nuestra mente y grabar la orden en nuestro espíritu para
cumplirla. A continuación Dios le explica a Ezequiel y hoy a cualquiera de
nosotros, que la casa de Israel entonces y la Iglesia hoy, son pueblo de fácil
habla, pero que si nos enviase a naciones de difícil habla ellos oirían la
Palabra, pero no lo hace Israel, ni tampoco lo hace la Iglesia tantas veces, ni
el creyente individualmente, obedece lo que Dios dice, tantas otras.
8He aquí yo he hecho tu rostro fuerte
contra los rostros de ellos, y tu frente fuerte contra sus
frentes. 9Como diamante, más fuerte que pedernal he hecho tu
frente; no los temas, ni tengas miedo delante de ellos, porque
son casa rebelde. 10Y me dijo: Hijo de hombre, toma en tu
corazón todas mis palabras que yo te hablaré, y oye con tus
oídos. 11Y ve y entra a los cautivos, a los hijos de tu pueblo,
y háblales y diles: Así ha dicho Yahweh
el Señor; escuchen, o dejen de escuchar.
La fortaleza de la frente de
Ezequiel a la que el Señor se refiere, es al don de la mente de Cristo que
recibe el creyente, una mente que ya no duda en su camino, que conoce al Padre y
confía en Él, dura como el diamante es una cualidad de pureza inamovible en la
fe, además de la obediencia y la creencia en el Evangelio, el mensaje del Señor
para todos, o de las instrucciones de un ministerio como es el caso de Ezequiel.
12Y me levantó el Espíritu, y oí detrás de
mí una voz de gran estruendo, que decía: Bendita sea la
gloria de Yahweh desde su lugar. 13Oí
también el sonido de las alas de los seres vivientes que se
juntaban la una con la otra, y el sonido de las ruedas delante
de ellos, y sonido de gran estruendo. 14Me levantó, pues, el
Espíritu, y me tomó; y fui en amargura, en la indignación de
mi espíritu, pero la mano de Yahweh era
fuerte sobre mí. 15Y vine a los cautivos en Tel-abib, que
moraban junto al río Quebar, y me senté donde ellos estaban
sentados, y allí permanecí siete días atónito entre ellos.
A continuación el Espíritu le
levanta y oye la voz de la presencia de la gloria de Dios que va con Él, esta es
la confirmación de que cuando vamos de parte del Señor, como embajadores,
apóstoles o enviados, el Señor mismo nos acompaña y nos pide que pongamos en
nuestros corazones todas las palabras que nos hable y que escuchemos con
nuestros oídos, oídos del espíritu, no de la carne que olvidan,
y que grabemos
en nuestra alma, por la mente sus palabras, porque la Palabra de Dios es Cristo.
Ezequiel entra en amargura e indignación por
la situación de rebeldía del pueblo, sus hermanos, y porque debe traer noticias
de juicio para ellos.
El atalaya de Israel
16Y aconteció que al cabo de los siete días vino a mí palabra
de Yahweh, diciendo: 17Hijo de hombre,
yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel; oirás,
pues, tú la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte.
18Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le
amonestares ni le hablares, para que el impío sea apercibido
de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por
su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano. 19Pero
si tú amonestares al impío, y él no se convirtiere de su
impiedad y de su mal camino, él morirá por su maldad, pero tú
habrás librado tu alma. 20Si el justo se apartare de su
justicia e hiciere maldad, y pusiere yo tropiezo delante de
él, él morirá, porque tú no le amonestaste; en su pecado
morirá, y sus justicias que había hecho no vendrán en memoria;
pero su sangre demandaré de tu mano. 21Pero si al justo
amonestares para que no peque, y no pecare, de cierto vivirá,
porque fue amonestado; y tú habrás librado tu alma.
Tras siete días de estar atónito, un periodo
de perfección que hemos de pasar para asimilar el mensaje de Dios, vuelve la
Palabra del Señor para enseñarle que él oirá la Palabra de Su boca, todo un
privilegio. Es enviado como atalaya, por lo cual ha de amonestar al impío en su
impiedad para que se convierta de su mal camino, al justo en su justo camino
para advertirle que no deje el camino recto pues la consecuencia es la
condenación. Si lo hace libra su alma de la sangre de ellos, escuchen o no el
mensaje, pero si no lo hace ellos morirán, pero la sangre de ellos sería
reclamada de su mano. Terrible obra, la de anunciar la ira de Dios sobre muchos
que sabemos o vemos que no cambian sus vidas, que no escuchan la Palabra, que no
hacen caso a Dios, pero querido hermano, hermana, merece la pena intentarlo, pues
no sabemos quienes son de Dios y hay gran gozo cuando alguno que era del Señor
recibe con fe el mensaje. Sí, en nuestro tiempo nos toca hacer de atalayas
también con el Evangelio de Cristo, pues anunciamos Su muerte a las personas, su
salvación, ser librados de la muerte eterna, de la traición del diablo que
engaña a todos. Insto a la oración para ser capacitados, ungidos, enviados por
el Señor para que aquellos a quienes predicamos nazcan de nuevo de lo alto.
El profeta mudo
22Vino allí la mano de Yahweh sobre
mí, y me dijo: Levántate, y sal al campo, y allí hablaré
contigo. 23Y me levanté y salí al campo; y he aquí que allí
estaba la gloria de Yahweh, como la
gloria que había visto junto al río Quebar; y me postré sobre mi
rostro. 24Entonces entró el Espíritu en mí y me afirmó sobre mis
pies, y me habló, y me dijo: Entra, y enciérrate dentro de tu
casa. 25Y tú, oh hijo de hombre, he aquí que pondrán sobre ti
cuerdas, y con ellas te ligarán, y no saldrás entre ellos. 26Y
haré que se pegue tu lengua a tu paladar, y estarás mudo,
y no serás a ellos varón que reprende; porque son casa
rebelde. 27Mas cuando yo te hubiere hablado, abriré tu boca,
y les dirás: Así ha dicho Yahweh el
Señor: El que oye, oiga; y el que no quiera oír, no oiga; porque
casa rebelde son.
El profeta mudo es una metáfora en Ezequiel
que nos da luz sobre como el Señor quiere que actuemos ante las personas.
Comienza por llamarle para que salga al campo; hay que salir al campo, a la
naturaleza, o en casa buscar intimidad con Dios, esto es una
buena práctica para oír Su voz.
Entonces vio Su gloria de nuevo, sintió Su presencia, como la podemos sentir
cada uno de nosotros. Estar mudo, no hablar a aquellos que ya se les ha
amonestado y no hacen caso a Dios, hasta que sea el tiempo de Dios, porque es Él
quien hace la obra con cada uno en particular, o con iglesias enteras. Debemos
comprender esto, que la obra es de Dios, no nuestra, y que cuando servimos en la
obra es como colaboradores suyos, cuando predicamos, es Cristo quien toca a la
persona con Su Espíritu, por eso dice que si reciben nuestra palabra, recibirán
la Suya.
CAPÍTULO 4
JERUSALÉN ES RODEADA
1Tú, hijo de hombre, tómate un adobe, y ponlo delante de
ti, y diseña sobre él la ciudad de Jerusalén. 2Y pondrás contra ella
sitio, y edificarás contra ella fortaleza, y sacarás contra ella
baluarte, y pondrás delante de ella campamento, y colocarás contra ella arietes
alrededor. 3Tómate también una plancha de hierro, y ponla en lugar de muro de
hierro entre ti y la ciudad; afirmarás luego tu rostro contra ella, y será en
lugar de cerco, y la sitiarás. Es señal a la casa de Israel.
Cuatro señales del juicio que viene:
La tabla o adobe de barro, simboliza la
fragilidad sobre la cual está fundada la ciudad-alma del hombre
cuando no tiene a Dios, es donde debe hacer un
plano de la ciudad de Jerusalén, la cual es el alma de la persona, además de la
ciudad física. Ésta es sitiada para ser amenazada y destruida por su obstinación
de vivir apartada de Dios. Plancha de hierro por muro entre el profeta y la
ciudad, es la división que hay entre el profeta y aquellos que no aman a Dios.
390 años de ¿cautiverio? por la maldad de Israel, Ezequiel duerme sobre su lado
izquierdo esa cantidad en días, y la maldad de la casa de Judá, 40 días sobre su
lado derecho por los 40 años del desierto. Recibe pues orden de afirmar su
rostro, esto es, de no cambiar su parecer, de ser firme en la ejecución porque
está determinado por el Señor, por tanto no ha de dudar de su actitud. Con su
brazo descubierto en señal de poder, profetiza contra Jerusalén.
4Y tú te acostarás sobre tu lado
izquierdo y pondrás sobre él la maldad de la casa de Israel.
El número de los días que duermas sobre él, llevarás sobre ti la
maldad de ellos. 5Yo te he dado los años de su maldad por el
número de los días, trescientos noventa días; y así llevarás tú
la maldad de la casa de Israel. 6Cumplidos éstos, te
acostarás sobre tu lado derecho segunda vez, y llevarás
la maldad de la casa de Judá cuarenta días; día por año,
día por año te lo he dado. 7Al asedio de Jerusalén afirmarás tu
rostro, y descubierto tu brazo, profetizarás contra ella. 8Y he
aquí he puesto sobre ti ataduras, y no te volverás de un lado a
otro, hasta que hayas cumplido los días de tu asedio.
9Y tú toma para ti trigo, cebada, habas, lentejas, millo
y avena, y ponlos en una vasija, y hazte pan de ellos el número
de los días que te acuestes sobre tu lado; trescientos noventa
días comerás de él. 10La comida que comerás será de peso de
veinte siclos al día; de tiempo en tiempo la comerás. 11Y
beberás el agua por medida, la sexta parte de un hin; de tiempo
en tiempo la beberás. 12Y comerás pan de cebada cocido debajo de
la ceniza; y lo cocerás a vista de ellos al fuego de excremento
humano. 13Y dijo Yahweh: Así comerán los
hijos de Israel su pan inmundo, entre las naciones a donde los
arrojaré yo. 14Y dije: ¡Ah, Señor Yahweh!
he aquí que mi alma no es inmunda, ni nunca desde mi juventud
hasta este tiempo comí cosa mortecina ni despedazada, ni nunca
en mi boca entró carne inmunda. 15Y me respondió: He aquí te
permito usar estiércol de bueyes en lugar de excremento
humano para cocer tu pan. 16Me dijo luego: Hijo de hombre, he
aquí quebrantaré el sustento del pan en Jerusalén; y comerán
el pan por peso y con angustia, y beberán el agua por medida
y con espanto, 17para que al faltarles el pan y el agua, se
miren unos a otros con espanto, y se consuman en su maldad.
Ezequiel durmiendo sobre sus lados
recibe ataduras para que no pueda dejar de hacer la obra, y para que no se pueda
cambiar de uno a otro lado, lo cual nos sirve de ejemplo para aplicárnoslo y
seguir cada una de las obras del Señor hasta que las acabemos, y con diligencia,
pues son prioridades Suyas, las cuales son las verdaderamente importantes y
verdaderas. No hay que volverse de una a otra, sino hacer cada una a su tiempo.
El pan de trigo y cebada y el cocerlo de forma inmunda,
corresponde a que el hombre desestima la Palabra de Dios, verdadero pan
del cielo, por ello Dios les da a comer un pan físico de forma inmunda y con
angustia, por eso Ezequiel clama al Señor que él si estima Su
Palabra, lo cual ya sabe Dios, pero se trata de mostrar al pueblo de Dios la
manera de proceder que tienen.
CAPÍTULO 5
1Y tú, hijo de hombre, tómate un cuchillo agudo, toma una
navaja de barbero, y hazla pasar sobre tu cabeza y tu barba; toma después una
balanza de pesar y divide los cabellos. 2Una tercera parte quemarás a fuego en
medio de la ciudad, cuando se cumplan los días del asedio; y tomarás una tercera
parte y la cortarás con espada alrededor de la ciudad; y una tercera parte
esparcirás al viento, y yo desenvainaré espada en pos de ellos. 3Tomarás también
de allí unos pocos en número, y los atarás en la falda de tu manto.
La tercera parte de su cabello
de su cabeza y barba, esto es de su cobertura y de su ancianidad, será cortado
ya que no es considerado por el pueblo como enviado del Señor. Por ello una
tercera parte será quemada en medio de la ciudad, que puede ser físicamente, o
puede ser la Iglesia, o simbólicamente explicado a una persona individualmente
cuando no acepta la Palabra de Dios. Esto se hace cuando se cumplen los días del
asedio, cuando se cumple la amenaza del castigo de Dios. Otra tercera parte
cortada con espada, que simboliza ser cortada por orden de la Palabra de Dios,
la espada, y esparcida alrededor de la ciudad, para rodearla de señal de juicio.
La última tercera parte es para ser esparcida al viento, ya que la va a cortar
con Su espada el mismo Dios. Unos pocos de los cabellos de la señal se le ordena
atarlos en la falda del manto, que es la unción de Dios, para que haya en el
discípulo una señal de que hace y cumple justicia, de que él fue quien anunció
lo que ocurrió, de parte del Señor.
4Y tomarás
otra vez de ellos, y los echarás en medio del fuego, y en el fuego los quemarás;
de allí saldrá el fuego a toda la casa de Israel. 5Así ha
dicho Yahweh el Señor: Esta es Jerusalén; la puse en
medio de las naciones y de las tierras alrededor de ella.
Por última vez es instruido a
quemar unos pocos cabellos para que el fuego llegue a todos, de modo que el
juicio le sea conocido a todos.
6Y ella cambió mis
decretos y mis ordenanzas en impiedad más que las naciones, y más que las
tierras que están alrededor de ella; porque desecharon mis decretos y mis
mandamientos, y no anduvieron en ellos. 7Por tanto, así
ha dicho Yahweh: ¿Por haberos multiplicado más que las
naciones que están alrededor de vosotros, no habéis andado en mis mandamientos,
ni habéis guardado mis leyes? Ni aun según las leyes de las naciones que están
alrededor de vosotros habéis andado. 8Así, pues, ha dicho Yahweh
el Señor: He aquí yo estoy contra ti; sí, yo, y haré juicios en medio de ti ante
los ojos de las naciones. 9Y haré en ti lo que nunca hice, ni jamás haré cosa
semejante, a causa de todas tus abominaciones. 10Por eso los padres comerán a
los hijos en medio de ti, y los hijos comerán a sus padres; y haré en ti
juicios, y esparciré a todos los vientos todo lo que quedare de ti. 11Por tanto,
vivo yo, dice Yahweh el Señor, ciertamente por haber
profanado mi santuario con todas tus abominaciones, te quebrantaré yo también;
mi ojo no perdonará, ni tampoco tendré yo misericordia.
Esta es Jerusalén, la ciudad
geográfica, la ciudad elegida para albergar la Ley de Dios, o también el alma de
un creyente, o la Iglesia, elegidas para albergar el Evangelio de salvación.
Ubicada en medio de las naciones y tierras alrededor de ella, para que todos
vean lo que en ella ocurre, lo que ocurre también en nuestras vidas cuando
Cristo viene para reinar en nuestras almas. Sin embargo las personas que no aman
a Dios y que han cambiado, o mejor dicho sustituido la Ley de Dios y la mente de
Cristo por una ley propia, de la mente humana, fruto del árbol del bien y del
mal ubicado en nuestra mente cuando no alberga a Dios, estas personas pues se
han multiplicado en gran manera, son los más, y los salvos los menos. Ver 8 dice
el Señor que está contra ti, persona que no pone Su ley por
obra, Su moral en Cristo, por ello los padres comerán a los
hijos y viceversa, lo cual simboliza que los que enseñan comen a
sus discípulos y viceversa, porque no hay amor de Dios en los
hombres que no aman a Dios, justo lo contrario
que el mensaje de advertencia que hallamos en Malaquías 4 sobre
la obra que haría el profeta
Elías, , espíritu
que vino en Juan bautista y que cambia los corazones diciendo: ...Él hará
volver el corazón de los padre hacia los hijos, y el corazón de
los hijos hacia los padres, no sea que yo vena y hiera la tierra
con maldición...Malaquías 4:5 y 6.
12Una tercera parte de
ti morirá de pestilencia y será consumida de hambre en medio de ti; y una
tercera parte caerá a espada alrededor de ti; y una tercera parte esparciré a
todos los vientos, y tras ellos desenvainaré espada. 13Y
se cumplirá mi furor y saciaré en ellos mi enojo, y tomaré satisfacción; y
sabrán que yo Yahweh he hablado en mi celo, cuando cumpla
en ellos mi enojo. 14Y te convertiré en soledad y en oprobio entre las naciones
que están alrededor de ti, a los ojos de todo transeúnte. 15Y serás oprobio y
escarnio y escarmiento y espanto a las naciones que están alrededor de ti,
cuando yo haga en ti juicios con furor e indignación, y en reprensiones de ira.
Yo Yahweh he hablado. 16Cuando arroje yo sobre ellos las
perniciosas saetas del hambre, que serán para destrucción, las cuales enviaré
para destruiros, entonces aumentaré el hambre sobre vosotros, y quebrantaré
entre vosotros el sustento del pan. 17Enviaré, pues, sobre vosotros hambre, y
bestias feroces que te destruyan; y pestilencia y sangre pasarán por en medio de
ti, y enviaré sobre ti espada. Yo Yahweh he hablado.
Una tercera parte de
los impíos, o del impío en singular, morirá de pestilencia y se consumirá de
hambre, de hambre espiritual, porque en su propia religión y ley no hallará la
vida, que está sólo en Cristo. Otra tercera parte caerá a espada, esto es, ante
la Palabra de Dios mas cortante que una espada de dos filos, pues si el hombre
se presenta ante Dios sin fe, sin humildad y sin amor, la Palabra sólo le
mostrará la letra, y la letra mata. La última tercera parte será esparcida a
todos los vientos, estos vientos son los espíritus y potestades de los aíres de
todo tipo de doctrina falsa, de esclavitud de la mente a creencias, miedos,
fantasmas del mundo, demonios que esclavizarán al hombre, como pueden ser todo
tipo de depresiones, de sometimientos a horóscopos y echadores de cartas,
condicionamientos de religiones y sectas suicidas, planteadas para someter al
hombre a la esclavitud, dependencia de santos y vírgenes, de idolatría, de
drogas, de paranoias y trastornos mentales de todo tipo, los cuales acudirán a
los psicólogos que a su vez los someterán a todo tipo de tratamientos; y el
hombre se ve muerto y en agonía, todo un matrix del diablo para que el hombre no
vea la verdad y viva la mentira. Y concluye con: ...Yo Yahweh he hablado... No
obstante el hombre siempre puede dar la vuelta, arrepentirse y venir a Cristo.
CAPÍTULO 6
Profecía contra los montes de Israel
1Vino a mí palabra de Yahweh, diciendo: 2Hijo de hombre,
pon tu rostro hacia los montes de Israel, y profetiza contra ellos. 3Y
dirás: Montes de Israel, oíd palabra de Yahweh el Señor:
Así ha dicho Yahweh el Señor a los montes y a los
collados, a los arroyos y a los valles: He aquí que yo, yo haré venir sobre
vosotros espada, y destruiré vuestros lugares altos. 4Vuestros altares serán
asolados, y vuestras imágenes del sol serán quebradas; y haré que caigan
vuestros muertos delante de vuestros ídolos. 5Y pondré los cuerpos muertos
de los hijos de Israel delante de sus ídolos, y vuestros huesos esparciré en
derredor de vuestros altares. 6Dondequiera que habitéis, serán desiertas las
ciudades, y los lugares altos serán asolados, para que sean asolados y se hagan
desiertos vuestros altares; y vuestros ídolos serán quebrados y acabarán,
vuestras imágenes del sol serán destruidas, y vuestras obras serán deshechas. 7Y
los muertos caerán en medio de vosotros; y sabréis que yo soy
Yahweh. 8Mas dejaré un resto, de modo
que tengáis entre las naciones algunos que escapen de la espada, cuando
seáis esparcidos por las tierras. 9Y los que de vosotros escaparen se acordarán
de mí entre las naciones en las cuales serán cautivos; porque yo me quebranté a
causa de su corazón fornicario que se apartó de mí, y a causa de sus ojos que
fornicaron tras sus ídolos; y se avergonzarán de sí mismos, a causa de los males
que hicieron en todas sus abominaciones. 10Y sabrán que yo soy
Yahweh; no en vano dije que les había de hacer este mal.
11Así ha dicho Yahweh el Señor: Palmotea con tus
manos, y golpea con tu pie, y di: ¡Ay, por todas las grandes abominaciones de la
casa de Israel! porque con espada y con hambre y con pestilencia caerán. 12El
que esté lejos morirá de pestilencia, el que esté cerca caerá a espada, y el que
quede y sea asediado morirá de hambre; así cumpliré en ellos mi enojo.
Los montes de Israel son
aquellos que presumen de altura espiritual, los que se alzan como líderes y
pastores del pueblo, pero no lo son, los collados o colinas los de media
estatura en grandeza, los valles son los que están abajo entre la multitud en
las iglesias, el las religiones, los ríos son las doctrinas y a su vez la
muchedumbre, ríos de naciones a todos estos, a la estructura de la humanidad
profetiza el Señor por Ezequiel que sus cuerpos muertos caerán ante sus ídolos,
y estos ídolos son ideas del hombre sin Dios. El proyecto de la humanidad. Los
altares son las meditaciones sobre estos proyectos, sus congregaciones tanto
religiosas como gubernamentales. El mundo no lo pasa bien hoy, los terroristas
tienen en jaque a los gobiernos de Occidente, que obviamente no acuden al Señor
de los ejércitos para que nos libre, sino a sus ídolos, ideas, proyectos de la
llamada civilización. El Señor derribará todo proyecto del hombre que no ama a
Su Creador y dador de la vida.
13Y sabréis que yo soy
Yahweh, cuando sus muertos estén en medio de sus ídolos,
en derredor de sus altares, sobre todo collado alto, en todas
las cumbres de los montes, debajo de todo árbol frondoso y
debajo de toda encina espesa, lugares donde ofrecieron incienso
a todos sus ídolos. 14Y extenderé mi mano contra ellos, y
dondequiera que habiten haré la tierra más asolada y devastada
que el desierto hacia Diblat; y conocerán que yo soy
Yahweh.
Para terminar, el versículo 13
habla de árbol frondoso y encina espesa donde el hombre ofrece su incienso,
meditaciones a sus proyectos e ideas. Esta reprensión a la nación de Israel es
aplicable dentro de este libro a todas las naciones, pues todas se desviaron en
sus propios caminos, el resultado en el mundo ya lo vemos todavía en el siglo XXI:
No hay temor de Dios aunque la Biblia ya está en todas las
naciones e idiomas de la tierra, culto al consumo y el éxito
para el deleite mientras millones de niños mueren de hambre, en
las ciudades ricas hay personas que viven en las calles y mueren
de frío y de enfermedades y los gobiernos no hacen nada;
consumimos los recursos naturales y matamos la tierra, y los gobiernos no hacen
nada; la sociedad se degenera y los gobiernos no hacen nada. Muchos gobiernos
fomentan la explotación de los recursos naturales de países, léase africanos,
mientras sus legítimos dueños, la población es, alimentada con odios étnicos,
mueren de hambre, etc.
CAPÍTULO 7
El fin viene
1Vino a mí palabra de Yahweh, diciendo: 2Tú, hijo de hombre,
así ha dicho Yahweh el Señor a la tierra de Israel: El fin,
el fin viene sobre los cuatro extremos de la tierra. 3Ahora
será el fin sobre ti, y enviaré sobre ti mi furor, y te
juzgaré según tus caminos; y pondré sobre ti todas tus
abominaciones. 4Y mi ojo no te perdonará, ni tendré
misericordia; antes pondré sobre ti tus caminos, y en medio de
ti estarán tus abominaciones; y sabréis que yo soy Yahweh.
Aunque hay un fin general, en
este momento el Señor anuncia el fin a Israel como nación y como
tierra. Este mensaje también es aplicable a toda alma que siendo
de Dios, abandona su camino, a la cual el fin viene.
5Así ha dicho Yahweh el
Señor: Un mal, he aquí que viene un mal. 6Viene el fin, el fin
viene; se ha despertado contra ti; he aquí que viene. 7La mañana
viene para ti, oh morador de la tierra; el tiempo viene, cercano
está el día; día de tumulto, y no de alegría, sobre los montes.
8Ahora pronto derramaré mi ira sobre ti, y cumpliré en ti mi
furor, y te juzgaré según tus caminos; y pondré sobre ti tus
abominaciones. 9Y mi ojo no perdonará, ni tendré misericordia;
según tus caminos pondré sobre ti, y en medio de ti estarán tus
abominaciones; y sabréis que yo Yahweh soy el que castiga. 10He
aquí el día, he aquí que viene; ha salido la mañana; ha
florecido la vara, ha reverdecido la soberbia. 11La violencia se
ha levantado en vara de maldad; ninguno quedará de ellos, ni de
su multitud, ni uno de los suyos, ni habrá entre ellos quien se
lamente. 12El tiempo ha venido, se acercó el día; el que
compra, no se alegre, y el que vende, no llore, porque la
ira está sobre toda la multitud. 13Porque el que vende no
volverá a lo vendido, aunque queden vivos; porque la visión
sobre toda la multitud no se revocará, y a causa de su iniquidad
ninguno podrá amparar su vida. 14Tocarán trompeta, y prepararán
todas las cosas, y no habrá quien vaya a la batalla; porque mi
ira está sobre toda la multitud. 15De fuera espada, de dentro
pestilencia y hambre; el que esté en el campo morirá a espada, y
al que esté en la ciudad lo consumirá el hambre y la
pestilencia. 16Y los que escapen de ellos huirán y estarán sobre
los montes como palomas de los valles, gimiendo todos, cada uno
por su iniquidad. 17Toda mano se debilitará, y toda rodilla será
débil como el agua. 18Se ceñirán también de cilicio, y les
cubrirá terror; en todo rostro habrá vergüenza, y todas sus
cabezas estarán rapadas.
El fin viene sobre los cuatro
extremos de la tierra. Yahweh advierte que Él es quien castiga a la humanidad
que Le ignora, que viene el fin, que pondrá en juicio las obras abominables
delante del hombre y no habrá misericordia para los que no reciben a Dios, se
arrepienten y aceptan Su salvación como único recurso, reconociendo nuestra
imposibilidad de salvarnos por nuestras propias justicias, religiones, mentes,
proyectos e ideas. Debemos aceptar la idea de Dios, no la nuestra, este es el
pecado, error, del hombre. Versículo 11, la violencia se ha levantado en vara de
maldad.
19Arrojarán su plata en
las calles, y su oro será desechado; ni su plata ni su oro podrá
librarlos en el día del furor de Yahweh; no saciarán su alma, ni
llenarán sus entrañas, porque ha sido tropiezo para su maldad.
20Por cuanto convirtieron la gloria de su ornamento en soberbia,
e hicieron de ello las imágenes de sus abominables ídolos, por
eso se lo convertí en cosa repugnante. 21En mano de extraños la
entregué para ser saqueada, y será presa de los impíos de la
tierra, y la profanarán. 22Y apartaré de ellos mi rostro, y será
violado mi lugar secreto; pues entrarán en él invasores y lo
profanarán. 23Haz una cadena, porque la tierra está llena de
delitos de sangre, y la ciudad está llena de violencia.
24Traeré, por tanto, los más perversos de las naciones, los
cuales poseerán las casas de ellos; y haré cesar la soberbia de
los poderosos, y sus santuarios serán profanados. 25Destrucción
viene; y buscarán la paz, y no la habrá. 26Quebrantamiento
vendrá sobre quebrantamiento, y habrá rumor sobre rumor; y
buscarán respuesta del profeta, mas la ley se alejará del
sacerdote, y de los ancianos el consejo. 27El rey se enlutará, y
el príncipe se vestirá de tristeza, y las manos del pueblo de la
tierra temblarán; según su camino haré con ellos, y con los
juicios de ellos los juzgaré; y sabrán que yo soy Yahweh.
Para los que confían
en las riquezas las cuales no le valdrán ante el día del juicio de Dios, ni
saciarán su alma espiritualmente. Sería profanado el lugar secreto del Señor, lo
cual ocurrió en el asedio del general romano Tito en el 70 d.C. pero también
ocurre esta desolación en el corazón del hombre que desprecia a Dios. La
humanidad en su historia está llena de delitos de sangre. Hoy día y antes, Dios
ha traído a los más perversos de las naciones para poseer las casas de ellos,
sus almas y sus mentes. Hará cesar la soberbia de los poderosos que buscarán la paz y
no la habrá. Cuando busquen respuesta del profeta, mas la ley se alejará del
sacerdote y de los ancianos el consejo, lo cual no necesita interpretación.
En nuestro tiempo Jerusalén
sufre violencia, buscan la paz y no la hayan. El conflicto Palestino Israelí no
cesa, la franja de Gaza no deja de causarle dolores de cabeza al ejecutivo
Israelí, y la retirada se anuncia turbulenta.
CAPÍTULO 8
LA
GLORIA DE YAHWEH ABANDONA EL TEMPLO POR LAS ABOMINACIONES DE SU
PUEBLO
1En el sexto año, en el mes sexto, a los
cinco días del mes, aconteció que estaba yo sentado en mi casa, y los
ancianos de Judá estaban sentados delante de mí, y allí se posó sobre mí la mano
de Yahweh el Señor. 2Y miré, y he aquí una figura que
parecía de hombre; desde sus lomos para abajo, fuego; y desde sus lomos para
arriba parecía resplandor, el aspecto de bronce refulgente. 3Y aquella figura
extendió la mano, y me tomó por las guedejas de mi cabeza; y el Espíritu me alzó
entre el cielo y la tierra, y me llevó en visiones de Dios a Jerusalén, a la
entrada de la puerta de adentro que mira hacia el norte, donde estaba la
habitación de la imagen del celo, la que provoca a celos. 4Y he aquí, allí
estaba la gloria del Dios de Israel, como la visión que yo había visto en el
campo. 5Y me dijo: Hijo de hombre, alza ahora tus ojos
hacia el lado del norte. Y alcé mis ojos hacia el norte, y he aquí al norte,
junto a la puerta del altar, aquella imagen del celo en la entrada.
665 es la fecha que el profeta
nos da, sexto año, sexto mes, quinto día, en este orden, parece un tiempo
anterior de la bestia, y de hecho la narración que sigue es sobre lo que hacen
aquellos que abominan. Visión de la gloria de Dios, antes de abrirle el Señor
Yahweh la visión de las abominaciones del templo, vuelve a mostrársele para que
no dude que el mensaje que está recibiendo es Suyo.
6Me dijo entonces: Hijo de hombre, ¿no
ves lo que éstos hacen, las grandes abominaciones que la casa de
Israel hace aquí para alejarme de mi santuario? Pero
vuélvete aún, y verás abominaciones mayores.
7Y me llevó a la entrada del atrio, y miré, y he aquí en
la pared un agujero. 8Y me dijo: Hijo de hombre, cava ahora en
la pared. Y cavé en la pared, y he aquí una puerta. 9Me dijo
luego: Entra, y ve las malvadas abominaciones que éstos hacen
allí.
Imagen que provoca a celos, ya que el Señor
es Dios celoso, como Él mismo dice, pero no sólo hay ídolos, le
invita a entrar en este viaje espiritual y ver las abominaciones
que hacían, y dice Yahweh que es para alejarle de Su santuario;
esta es una advertencia a todos los creyentes que mantienen
imágenes y ideas de doctrinas de hombres, las cuales apartan al
Señor de allí, por lo tanto en los templos donde Ud. encuentre
imágenes, sean estos católicos donde abundan, o cristianos o
judíos donde pueden abundar en forma de mandamientos de hombre,
por lo cual habrá de orar en el Espíritu y filtrar las doctrinas
ante la Palabra de Dios, pues en estos lugares no hallará la
presencia del Señor.
10Entré, pues, y miré; y he aquí toda
forma de reptiles y bestias abominables, y todos los ídolos
de la casa de Israel, que estaban pintados en la pared
por todo alrededor. 11Y delante de ellos estaban setenta
varones de los ancianos de la casa de Israel, y Jaazanías
hijo de Safán en medio de ellos, cada uno con su incensario
en su mano; y subía una nube espesa de incienso. 12Y me
dijo: Hijo de hombre, ¿has visto las cosas que los ancianos de
la casa de Israel hacen en tinieblas, cada uno en sus cámaras
pintadas de imágenes? Porque dicen ellos: No nos ve
Yahweh; Yahweh ha
abandonado la tierra.
Con la pintura en la pared de
reptiles lo explica muy bien, pues los reptiles y serpientes son morales,
mandamientos y ataduras con las cuales se ata al hombre, y se cautiva su
mente oponiéndola a la Ley de Dios. Tanto Juan Bautista como el Señor
Yahshua, amonestaban a escribas y a fariseos y saduceos, llamándoles
"serpientes, generación de víboras, como podéis hablar lo bueno siendo malos, y
como escaparéis de la condenación y del infierno". Mateo 12:34 y 23:33. Con la Ley de Dios y los mandamientos
de Cristo, el hombre sabe que agrada a Dios, pero estas serpientes o leyes son
de hombre, por lo que no son del agrado del Señor, recuerdan a la serpiente de
Edén, de donde tiene todo esto su origen, la cual engaña al hombre, y aún hoy lo
engaña por la conciencia sujeta a la propia mente del hombre que no tiene a
Dios. Todo esto promovido y dirigido por 70 varones, a semejanza de los que
eligió Moisés, el mismo número que estuvo cautiva la nación de Israel. Lo
mezclan con incienso el cual representa las oraciones abominables, las cuales no
escapan a oídos del Señor, que ve el corazón desviado de su pueblo, esto es
típica práctica hoy día en casi todas las religiones, incluida la católica.
13Me dijo después: Vuélvete aún, verás
abominaciones mayores que hacen éstos.
14Y me llevó a la entrada de la puerta de la casa de
Yahweh, que está al norte; y he aquí
mujeres que estaban allí sentadas endechando a Tamuz. 15Luego me
dijo: ¿No ves, hijo de hombre? Vuélvete aún, verás abominaciones
mayores que estas. 16Y me llevó al atrio
de adentro de la casa de Yahweh; y he
aquí junto a la entrada del templo de Yahweh,
entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus
espaldas vueltas al templo de Yahweh y
sus rostros hacia el oriente, y adoraban al sol, postrándose
hacia el oriente. 17Y me dijo: ¿No has visto, hijo de hombre?
¿Es cosa liviana para la casa de Judá hacer las abominaciones
que hacen aquí? Después que han llenado de maldad la tierra, se
volvieron a mí para irritarme; he aquí que aplican el ramo a sus
narices. 18Pues también yo procederé con furor; no perdonará mi
ojo, ni tendré misericordia; y gritarán a mis oídos con gran
voz, y no los oiré.
Endechas a Tamuz en la puerta,
adoración del sol en el atrio, lo cual unido a lo que hacen en intimidad, no
deja lugar a dudas de que cuando el hombre se desvía del Señor, toda esta
máquina religiosa, dentro, en medio y a las puertas, en lo íntimo, en lo público
y en la congregación, es abominación. Por ello dice el Señor: cuando griten a mis
oídos, no los oiré.
CAPÍTULO 9
LA
DESTRUCCIÓN DE LOS CULPABLES
1Clamó en mis oídos con gran voz, diciendo: Los verdugos
de la ciudad han llegado, y cada uno trae en su mano su instrumento para
destruir. 2Y he aquí que seis varones venían del camino de la puerta de arriba
que mira hacia el norte, y cada uno traía en su mano su instrumento para
destruir. Y entre ellos había un varón vestido de lino, el cual traía a su
cintura un tintero de escribano; y entrados, se pararon junto al altar de
bronce. 3Y la gloria del Dios de Israel se elevó de
encima del querubín, sobre el cual había estado, al umbral de la casa; y
llamó Yahweh al varón vestido de
lino, que tenía a su cintura el tintero de escribano, 4y le dijo
Yahweh: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de
Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que
claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella.
Visión de la matanza en Jerusalén
es una similitud a la marca de la sangre del cordero en los dinteles y los
postes de las puertas, cuando el pueblo del Señor estaba en Egipto, o de la
señal en Apocalipsis cuando venga la destrucción, y solo los que tengan la
señal del Mesías en sus frentes se salvarán, esa señal es la fe
y la obediencia al Espíritu Santo. Estos seis ángeles no ejecutan la
destrucción hasta que marca en la frente a los que son de Dios, ese varón que
está entre ellos, vestido de lino con el tintero en la mano, simboliza a Cristo,
vestido de justicia y aquél que marca las mentes de los que le aman con la fe en
Su obra, la tinta es Su sangre. Estos que son marcados son los que gimen y
claman por las inmundicias que se hacen en el mundo y en la religión. Pero Aquel
que clama con gemidos indecibles, el que más clama de todos es nuestro salvador,
el Espíritu Santo, de quien se dice en la Biblia que inter-cede por nosotros con
gemidos indecibles, porque Él sí que conoce y ve la importancia y la inminencia
de que seamos mantenidos en la santidad hasta la venida del Reino de los Cielos.
5Y a los otros dijo, oyéndolo yo: Pasad
por la ciudad en pos de él, y matad; no perdone vuestro ojo, ni
tengáis misericordia. 6Matad a viejos, jóvenes y vírgenes, niños
y mujeres, hasta que no quede ninguno; pero a todo aquel sobre
el cual hubiere señal, no os acercaréis; y comenzaréis por mi
santuario. Comenzaron, pues, desde los varones ancianos que
estaban delante del templo. 7Y les dijo: Contaminad la casa, y
llenad los atrios de muertos; salid. Y salieron, y mataron en la
ciudad. 8Aconteció que cuando ellos iban matando y quedé yo
solo, me postré sobre mi rostro, y clamé y dije: ¡Ah, Señor
Yahweh! ¿destruirás a todo el remanente
de Israel derramando tu furor sobre Jerusalén?
9Y me dijo: La maldad de la casa de Israel y de Judá es
grande sobremanera, pues la tierra está llena de sangre, y la
ciudad está llena de perversidad; porque han dicho: Ha
abandonado Yahweh la tierra, y
Yahweh no ve. 10Así, pues, haré yo; mi
ojo no perdonará, ni tendré misericordia; haré recaer el camino
de ellos sobre sus propias cabezas.
Mandamiento de matar a todos
ya que la maldad es sobremanera grande. Matad a viejos, jóvenes y vírgenes,
niños y mujeres, hasta que no quede ninguno. Si lo compramos con acontecimientos
de la ira de Dios que han ocurrido durante la historia, bien por mano de
hombres o por la naturaleza, los juicios vienen y arrasan con todos, de modo que
quede la advertencia vigente para aquellos que no aman al Señor. Pide además el
Señor que se empiece por Su santuario, el cual ellos no han santificado a Yahweh.
11Y he aquí que el varón vestido de lino, que tenía el
tintero a su cintura, respondió una palabra, diciendo: He hecho conforme a
todo lo que me mandaste.
Termina este capítulo con una
frase que recuerda a las palabras de Cristo: He hecho conforme a todo lo que me
mandaste; parecen las mismas que encontramos en Juan 17:4.
CAPÍTULO 10
La gloria de Dios abandona el templo
1Miré, y he aquí en la expansión que había sobre la cabeza de los querubines
como una piedra de zafiro, que parecía como semejanza de un trono que se mostró
sobre ellos. 2Y habló al varón vestido de lino, y le dijo: Entra
en medio de las ruedas debajo de los querubines, y llena tus manos de
carbones encendidos de entre los querubines, y espárcelos sobre la ciudad. Y
entró a vista mía. 3Y los querubines estaban a la mano
derecha de la casa cuando este varón entró; y la nube llenaba el atrio de
adentro. 4Entonces la gloria de Yahweh se elevó de encima
del querubín al umbral de la puerta; y la casa fue llena de la nube, y el atrio
se llenó del resplandor de la gloria de Yahweh. 5Y el
estruendo de las alas de los querubines se oía hasta el atrio de afuera, como la
voz del Dios Omnipotente cuando habla. 6Aconteció, pues,
que al mandar al varón vestido de lino, diciendo: Toma fuego de entre las
ruedas, de entre los querubines, él entró y se paró entre las ruedas. 7Y un
querubín extendió su mano de en medio de los querubines al fuego que estaba
entre ellos, y tomó de él y lo puso en las manos del que estaba vestido de lino,
el cual lo tomó y salió. 8Y apareció en los querubines la figura de una mano
de hombre debajo de sus alas.
Nos describe el profeta la gloria de Dios que
vio en la que vemos reflejado a Cristo al cual le dice el Padre
que entre en medio de los querubines, que llene sus manos de
carbones encendidos, lo cual sucede porque un querubín se los
pone en las manos del varón vestido de lino, el cual lo tomó y
salió. Ver 7. Esas ascuas del fuego de Dios son el Evangelio
enviado al mundo en discípulos de Cristo. Esto lo explica Pablo
en Romanos 12:20 cuando habla de cómo poner la otra mejilla,
cuando alguien nos trata mal, para no tratarle igual, sino con
el amor de Cristo, de forma que acumulamos ascuas de fuego sobre
su cabeza, este es el resultado del Evangelio en el
comportamiento y la esencia de una persona. La
mano en las alas denota la mano del Señor sobre las acciones de
lo que ocurre ante el profeta.
9Y miré, y he aquí cuatro ruedas junto a
los querubines, junto a cada querubín una rueda; y el aspecto de
las ruedas era como de crisólito. 10En cuanto a su apariencia,
las cuatro eran de una misma forma, como si estuviera una en
medio de otra. 11Cuando andaban, hacia los cuatro frentes
andaban; no se volvían cuando andaban, sino que al lugar adonde
se volvía la primera, en pos de ella iban; ni se volvían cuando
andaban. 12Y todo su cuerpo, sus espaldas, sus manos, sus alas y
las ruedas estaban llenos de ojos alrededor en sus cuatro
ruedas. 13A las ruedas, oyéndolo yo, se les gritaba: ¡Rueda! 14Y
cada uno tenía cuatro caras. La primera era rostro de
querubín; la segunda, de hombre; la tercera,
cara de león; la cuarta, cara de águila.
15Y se levantaron los querubines; este es el ser viviente
que vi en el río Quebar. 16Y cuando andaban los querubines,
andaban las ruedas junto con ellos; y cuando los querubines
alzaban sus alas para levantarse de la tierra, las ruedas
tampoco se apartaban de ellos. 17Cuando se paraban ellos, se
paraban ellas, y cuando ellos se alzaban, se alzaban con ellos;
porque el espíritu de los seres vivientes estaba en ellas.
18Entonces la gloria de Yahweh se
elevó de encima del umbral de la casa, y se puso sobre los
querubines. 19Y alzando los querubines sus alas, se levantaron
de la tierra delante de mis ojos; cuando ellos salieron, también
las ruedas se alzaron al lado de ellos; y se pararon a la
entrada de la puerta oriental de la casa de
Yahweh, y la gloria del Dios de Israel estaba por encima
sobre ellos. 20Estos eran los mismos
seres vivientes que vi debajo del Dios de Israel junto al río
Quebar; y conocí que eran querubines. 21Cada uno tenía
cuatro caras y cada uno cuatro alas, y figuras de manos de
hombre debajo de sus alas. 22Y la semejanza de sus rostros era
la de los rostros que vi junto al río Quebar, su misma
apariencia y su ser; cada uno caminaba derecho hacia adelante.
La gloria de Dios abandona el
templo. Recordemos que hay dos templos, el físico y el espiritual. El físico
está en Jerusalén, o estaba. Es espiritual se compone a su vez de dos miembros,
el Señor y cada uno de nosotros. Si el hombre se aparta de Dios, su gloria le
abandona; si el hombre camina de la mano de Dios su templo del alma se llena de
la gloria de Dios por el amor de Dios en Espíritu, y esto se hace en las tres
componentes humanas, el cuerpo es santificado, el alma discierne la vida
en Cristo, y el Espíritu de Dios gobierna nuestro espíritu, que nace de nuevo.
CAPÍTULO 11
Reprensión de los
príncipes malvados
1El Espíritu me elevó, y me llevó por la puerta
oriental de la casa de Yahweh, la cual mira hacia el oriente; y
he aquí a la entrada de la puerta veinticinco hombres, entre los
cuales vi a Jaazanías hijo de Azur y a Pelatías hijo de Benaía,
principales del pueblo. 2Y me dijo: Hijo de hombre, estos son
los hombres que maquinan perversidad, y dan en esta ciudad mal
consejo; 3los cuales dicen: No será tan pronto; edifiquemos
casas; esta será la olla, y nosotros la carne. 4Por tanto
profetiza contra ellos; profetiza, hijo de hombre. 5Y vino sobre
mí el Espíritu de Yahweh, y me dijo: Di: Así ha dicho Yahweh:
Así habéis hablado, oh casa de Israel, y las cosas que suben a
vuestro espíritu, yo las he entendido.
Si vemos a Jerusalén como a
la humanidad, y vemos que en ella un grupo de 25 países llamados
Europa que sólo les interesa lo que dice este texto: ...maquinan
perversidad y dicen "edifiquemos casas", gasten, la economía es
lo único importante, el culto al Euro, el dios griego. Todo lo
demás gira a su alrededor: la seguridad, la sanidad, los
servicios, todo para que los ciudadanos sigan invirtiendo sus
vidas como esclavos, construyendo el mundo del consumo, como
Israel en Egipto pisaba el barrizal para hacer los ladrillos de
sus proyectos imperiales, lo mismo hace el hombre de Occidente
para el imperio del consumo y el beneficio económico. 25 príncipes malvados como en Europa,
los cuales han dado la espalda al Señor, hecho que ha sido ratificado en la
constitución Europea ha haber eliminado de forma explicita la mención a los
origines Cristianos de Europa. Vea mas sobre este tema en
EUROPA TIRO.
6Habéis multiplicado
vuestros muertos en esta ciudad, y habéis llenado de muertos sus
calles. 7Por tanto, así ha dicho Yahweh el Señor: Vuestros
muertos que habéis puesto en medio de ella, ellos son la carne,
y ella es la olla; mas yo os sacaré a vosotros de en medio de
ella. 8Espada habéis temido, y espada traeré sobre vosotros,
dice Yahweh el Señor.
El siglo XXI ha comenzado
para Occidente con espada del terrorismo Islámico, igual que en
Jerusalén ha habido el Palestino, por lo tanto ahora todos han
padecido lo mismo.
9Y os sacaré de en medio
de ella, y os entregaré en manos de extraños, y haré juicios
entre vosotros. 10A espada caeréis; en los límites de Israel
os juzgaré, y sabréis que yo soy Yahweh. 11La ciudad no os será
por olla, ni vosotros seréis en medio de ella la carne; en los
límites de Israel os juzgaré.
Armagedón es los límites de Israel.
12Y sabréis que yo soy
Yahweh; porque no habéis andado en mis estatutos, ni habéis
obedecido mis decretos, sino según las costumbres de las
naciones que os rodean habéis hecho. 13Y aconteció que mientras
yo profetizaba, aquel Pelatías hijo de Benaía murió. Entonces me
postré rostro a tierra y clamé con gran voz, y dije: ¡Ah, Señor
Yahweh! ¿Destruirás del todo al remanente de Israel?
Esta es una profecía cumplida
por Yahweh, la promesa de restauración del remanente en el ver. 16 aunque Israel
en la historia ha sido esparcido por Dios, por las naciones, desde el año 70
d.C., les ha sido devuelta su tierra en el año 1948 con la intervención de la
ONU. Del mismo modo el disfrute y control de nuestra propia alma nos es devuelto
cuando ponemos al Señor Jesucristo como el centro de nuestras vidas, mientras
tanto el hombre es esclavo del sistema de su mundo.
DIOS PROMETE restauración y renovación A
SU PUEBLO
14Y vino a mí palabra de Yahweh, diciendo: 15Hijo de
hombre, tus hermanos, tus hermanos, los hombres de tu parentesco y toda la casa
de Israel, toda ella son aquellos a quienes dijeron los moradores de Jerusalén:
Alejaos de Yahweh; a nosotros es dada la tierra en
posesión. 16Por tanto, di: Así ha dicho Yahweh el Señor:
Aunque les he arrojado lejos entre las naciones, y les he esparcido por las
tierras, con todo eso les seré por un pequeño
santuario en las tierras adonde lleguen.
Ya adelanta aquí el Señor que
nos sería un pequeño santuario estuvieran
donde estuvieran, como lo es a nosotros, estemos donde estemos, lo cual se confirma en Ap.
21cuando se identifica Él y el Cordero como el templo de la nueva Jerusalén, la
física y nuestra alma.
17Di, por tanto: Así ha dicho
Yahweh el Señor: Yo os recogeré de los
pueblos, y os congregaré de las tierras en las cuales estáis
esparcidos, y os daré la tierra de Israel. 18Y volverán allá, y
quitarán de ella todas sus idolatrías y todas sus abominaciones.
19Y les daré un corazón, y un
espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el
corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón
de carne, 20para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis
decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos
por Dios. 21Mas a aquellos cuyo corazón anda tras el deseo de
sus idolatrías y de sus abominaciones, yo traigo su camino sobre
sus propias cabezas, dice Yahweh el
Señor. 22Después alzaron los querubines
sus alas, y las ruedas en pos de ellos; y la gloria del Dios de
Israel estaba sobre ellos. 23Y la gloria de
Yahweh se elevó de en medio de la ciudad, y se puso sobre
el monte que está al oriente de la ciudad. 24Luego me levantó el
Espíritu y me volvió a llevar en visión del Espíritu de Dios a
la tierra de los caldeos, a los cautivos. Y se fue de mí la
visión que había visto. 25Y hablé a los cautivos todas las cosas
que Yahweh me había mostrado.
Ellos quitarán la idolatría,
las ideas que no son de Dios, y pondrán la mente de Cristo.
Termina diciendo el Señor en la
segunda parte de la profecía de la restauración de Israel, además de darles la
tierra de nuevo, les daría un corazón nuevo y un espíritu nuevo que recibirá al
Mesías Yahshua, Jesucristo. Vea un estudio sobre la restauración de Israel en
MESIÁNICOS.
La gloria de Dios se puso en el monte
que está al oriente de la ciudad, este es Sión, de donde vendrá Cristo.
Habló a los cautivos todas las
cosas que Yahweh le había mandado, del mismo modo nosotros debemos hablar a los
cautivos del mundo el Evangelio, para que sean liberados de su cautiverio, si es
que creen a Dios.
CAPÍTULO 12
Salida de Ezequiel en señal de la cautividad
1Vino a mí palabra de Yahweh, diciendo: 2Hijo de hombre,
tú habitas en medio de casa rebelde, los cuales tienen ojos para ver y no
ven, tienen oídos para oír y no oyen, porque son casa rebelde. 3Por tanto tú,
hijo de hombre, prepárate enseres de marcha, y parte de día delante de
sus ojos; y te pasarás de tu lugar a otro lugar a vista de ellos, por
si tal vez atienden, porque son casa rebelde. 4Y sacarás tus enseres de día
delante de sus ojos, como enseres de cautiverio; mas tú saldrás por la tarde a
vista de ellos, como quien sale en cautiverio. 5Delante de sus ojos te abrirás
paso por entre la pared, y saldrás por ella. 6Delante de sus ojos los llevarás
sobre tus hombros, de noche los sacarás; cubrirás tu rostro, y no mirarás la
tierra; porque por señal te he dado a la casa de Israel.
7Y yo hice así como me fue mandado;
saqué mis enseres de día, como enseres de cautiverio, y a la tarde me abrí paso
por entre la pared con mi propia mano; salí de noche, y los llevé sobre los
hombros a vista de ellos.
Ezequiel obedece al Señor,
como todos hemos de obedecerle. Sale en señal de
cautividad, y mensajes de juicio, con la señal de abrir con su
propia mano la pared simbolizando la debilidad de la protección
en la que confían. Del mismo modo el pueblo de Dios que no le
obedece saldrá de Su presencia e irá al desierto en cautividad,
donde el hombre es llevado en varias etapas de su vida
espiritual. Primero para que en su angustia busque a Dios,
después, una vez le ha recibido y aceptado como su salvador, es
llevado de nuevo para ser probado, a la manera en que Cristo fue
llevado, y la Iglesia misma está en un desierto reflejado en Ap.
12 donde recibe sustento de Dios y las alas para escapar del
enemigo.
8Y vino a mí palabra de
Yahweh por la mañana, diciendo: 9Hijo de hombre, ¿no te
ha dicho la casa de Israel, aquella casa rebelde: ¿Qué haces?
10Diles: Así ha dicho Yahweh el Señor:
Esta profecía se refiere al príncipe en Jerusalén, y a toda la
casa de Israel que está en medio de ella. 11Diles: Yo soy
vuestra señal; como yo hice, así se hará con vosotros;
partiréis al destierro, en cautividad. 12Y al príncipe que
está en medio de ellos llevarán a cuestas de noche, y saldrán;
por la pared abrirán paso para sacarlo por ella; cubrirá su
rostro para no ver con sus ojos la tierra. 13Mas yo extenderé mi
red sobre él, y caerá preso en mi trampa, y haré llevarlo a
Babilonia, a tierra de caldeos, pero no la verá, y allá
morirá. 14Y a todos los que estuvieren alrededor de él para
ayudarle, y a todas sus tropas, esparciré a todos los vientos, y
desenvainaré espada en pos de ellos. 15Y sabrán que yo soy
Yahweh, cuando los esparciere entre las
naciones, y los dispersare por la tierra. 16Y haré que unos
pocos de ellos escapen de la espada, del hambre y de la
peste, para que cuenten todas sus abominaciones entre las
naciones adonde llegaren; y sabrán que yo soy
Yahweh.
El pueblo rebelde es llevado al Babilonia, a
la esclavitud religiosa, la gran ramera, la impostora espiritual
que engaña a las almas que no cumplen los mandamientos, que no
estiman la Palabra de Dios como verdadera, siendo la Palabra el
mismo Cristo, Juan 1. Que no quieren dejar su concepción de
su mundo, con su dios, o del mundo sin Dios, para aceptar el reino de Dios.
17Vino a mí palabra
de Yahweh, diciendo: 18Hijo de hombre,
come tu pan con temblor, y bebe tu agua con
estremecimiento y con ansiedad. 19Y di al pueblo de la
tierra: Así ha dicho Yahweh el Señor
sobre los moradores de Jerusalén y sobre la tierra de Israel: Su
pan comerán con temor, y con espanto beberán su agua; porque su
tierra será despojada de su plenitud, por la maldad de todos los
que en ella moran. 20Y las ciudades habitadas quedarán
desiertas, y la tierra será asolada; y sabréis que yo soy
Yahweh. 21Vino a
mí palabra de Yahweh, diciendo: 22Hijo de
hombre, ¿qué refrán es este que tenéis vosotros en la tierra de
Israel, que dice: Se van prolongando los días, y desaparecerá
toda visión? 23Diles, por tanto: Así ha dicho
Yahweh el Señor: Haré cesar este refrán, y no repetirán
más este refrán en Israel. Diles, pues: Se han acercado aquellos
días, y el cumplimiento de toda visión. 24Porque no habrá más
visión vana, ni habrá adivinación de lisonjeros en medio de la
casa de Israel. 25Porque yo Yahweh
hablaré, y se cumplirá la palabra que yo hable; no se tardará
más, sino que en vuestros días, oh casa rebelde, hablaré palabra
y la cumpliré, dice Yahweh el Señor.
26Y vino a mí palabra de Yahweh,
diciendo: 27Hijo de hombre, he aquí que los de la casa de Israel
dicen: La visión que éste ve es para de aquí a muchos días, para
lejanos tiempos profetiza éste. 28Diles, por tanto: Así ha dicho
Yahweh el Señor: No se tardará más
ninguna de mis palabras, sino que la palabra que yo hable se
cumplirá, dice Yahweh el Señor.
El pueblo
obstinado dice que las visiones, la exhortación que reciben,
son para muchos días,
pero el Señor les dice que no, que cuando alguien recibe exhortación de parte de
Dios, por un profeta que sea verdadero, al cual se le identifica por la rectitud
y el comportamiento conforme a la Palabra de Dios, entonces el mensaje ha de
estimarse inminente y el receptor debe poner diligencia en resolver el asunto
con el Señor, si es que a quién se le lleva el mensaje tiene temor de Yahweh.
Este es el problema con los que no creen ni obedecen a Dios, se les lleva la Palabra de Dios, no la
reciben, y viene el juicio de Dios. Hay otro caso que es dentro del pueblo de
Dios, cuando un hermano que peca no recibe la reprensión de parte de Dios.
Existe otra circunstancia
dentro del pueblo de Dios, dentro de la congregación, dentro de la Iglesia, que
del mismo modo que Pedro y Pablo tuvieron desacuerdo en algunos temas
doctrinales y de ministerio, que al final en sus cartas vemos que solucionan
dando estabilidad a la Iglesia, los hermanos que exhortan deben ser
irreprensibles. Hay muchos casos de batallas espirituales entre hermanos que no
miran primero la viga de su ojo pero si la paja del ojo ajeno; el Señor insta a
quitar primero la viga de nuestro ojo para ver bien antes de decirle al hermano
que quite la paja del suyo, Uds. ya me entienden. El problema es que muchos no
reconocen su error, deben pensar que son perfectos, y causan divisiones en el pueblo de Dios que desgraciadamente
demasiadas veces son motivo de desánimo para los discípulos, rompiendo la
armonía de una congregación y escandalizando a otros que se acercan al Camino,
los cuales dudan de si están en la verdadera Iglesia. Por ello desde este medio,
instar a todas las congregaciones que leéis regularmente en todo el mundo, que
oréis para la unidad y la unanimidad dentro de la Iglesia, y que los pastores y
ancianos de la congregación, que en verdad lo sean, pongan orden y enseñen y
hagan partícipes a los demás de la construcción de la Iglesia como comunidad que
representa nada menos que el Reino de Dios hasta que Él venga: ...allí donde
estén dos o tres reunidos en mi nombre, allí estaré yo en medio de ellos... y
...el reino de Dios está entre vosotros... Palabras de Jesús.
Mateo 18:20.
CAPÍTULO 13
CONDENACIÓN DE LOS FALSOS PROFETAS
1Vino a mí palabra de Yahweh,
diciendo: 2Hijo de hombre, profetiza contra los profetas de Israel que
profetizan, y di a los que profetizan de su propio
corazón: Oíd palabra de Yahweh. 3Así ha dicho
Yahweh el Señor: ¡Ay de los profetas insensatos, que
andan en pos de su propio espíritu, y nada han
visto! 4Como zorras en los desiertos fueron tus profetas, oh Israel.
5No habéis subido a las brechas, ni habéis edificado un muro alrededor de la
casa de Israel, para que resista firme en la batalla en el día de
Yahweh. 6Vieron vanidad y adivinación mentirosa.
Dicen: Ha dicho Yahweh, y
Yahweh no los envió; con todo,
esperan que él confirme la palabra de ellos.
7¿No habéis visto visión vana, y no habéis dicho adivinación mentirosa, pues que
decís: Dijo Yahweh, no habiendo yo hablado?
8Por tanto, así ha dicho Yahweh el Señor: Por
cuanto vosotros habéis hablado vanidad, y habéis visto mentira, por tanto, he
aquí yo estoy contra vosotros, dice Yahweh el Señor. 9Estará
mi mano contra los profetas que ven vanidad y adivinan mentira; no
estarán en la congregación de mi pueblo, ni serán
inscritos en el libro de la casa de Israel, ni a la tierra de Israel
volverán; y sabréis que yo soy Yahweh el Señor. 10Sí, por
cuanto engañaron a mi pueblo, diciendo: Paz, no habiendo paz; y uno
edificaba la pared, y he aquí que los otros la recubrían con lodo suelto, 11di a
los recubridores con lodo suelto, que caerá; vendrá lluvia torrencial, y enviaré
piedras de granizo que la hagan caer, y viento tempestuoso la romperá.
12Y he aquí cuando la pared haya caído, ¿no os dirán: ¿Dónde está la embarradura
con que la recubristeis? 13Por tanto, así ha dicho Yahweh
el Señor: Haré que la rompa viento tempestuoso con mi ira, y lluvia torrencial
vendrá con mi furor, y piedras de granizo con enojo para consumir. 14Así
desbarataré la pared que vosotros recubristeis con lodo suelto, y la echaré a
tierra, y será descubierto su cimiento, y caerá, y seréis consumidos en medio de
ella; y sabréis que yo soy Yahweh. 15Cumpliré así mi
furor en la pared y en los que la recubrieron con lodo suelto; y os diré: No
existe la pared, ni los que la recubrieron, 16los profetas de Israel que
profetizan acerca de Jerusalén, y ven para ella visión de paz, no habiendo paz,
dice Yahweh el Señor.
Condenación de falsos profetas
que no temen a Dios y profetizan por su propia visión de las cosas, dice el
texto que andan en pos de su propio espíritu, y nada han visto, dicen que ha
dicho Yahweh y Él no les ha dicho nada. Esto es lo peor y lo mas bajo que puede
llegar cualquier miembro influyente, pastor o anciano del pueblo de Dios, pues no
escaparán por engañar a los ovejas del Buen Pastor; por ahí caen muchos de la
fe, por su fe ciega en los líderes, ...maldito el varón
que confía en el hombre... dice
Jeremías 17:5, por ello ¿que son los líderes? no son instrumentos de Dios, no
es Dios quien construye la congregación de Su pueblo, por ello el pueblo ha de
ser capacitado, todos grandes y pequeños han de ser enseñados en la Palabra de
Dios para que nadie les pueda engañar jamás y que reciban el Espíritu del Señor
para que el engañador no use la Palabra contra ellos como hizo
con Jesús en el
desierto, cuando fue entregado para ser tentado y pasar la prueba antes de
comenzar Su ministerio. Esos falsos profetas serán echados de la congregación
por el Señor; para ellos hay algo peor: ...no serán inscritos en el libro de la
casa de Israel... por haber engañado al pueblo diciendo: Paz, no habiendo paz, y
unos edifican la pared y otros la cubren con lodo, el lodo de sus pecados, el
cual cuando viene el granizo y el viento del Señor cae, no están protegidos por
Dios.
17Y tú, hijo de hombre, pon tu rostro
contra las hijas de tu pueblo que profetizan de su propio
corazón, y profetiza contra ellas, 18y di: Así ha dicho
Yahweh el Señor: ¡Ay de aquellas que
cosen vendas mágicas para todas las manos, y hacen velos
mágicos para la cabeza de toda edad,
para cazar las almas! ¿Habéis
de cazar las almas de mi pueblo, para mantener así vuestra
propia vida? 19¿Y habéis de profanarme entre mi pueblo
por puñados de cebada y por pedazos de pan, matando a las
personas que no deben morir, y dando vida a las personas
que no deben vivir, mintiendo a mi
pueblo que escucha la mentira?
20Por tanto, así ha dicho Yahweh el
Señor: He aquí yo estoy contra vuestras vendas mágicas, con que
cazáis las almas al vuelo; yo las libraré de vuestras manos,
y soltaré para que vuelen como aves las almas que vosotras
cazáis volando. 21Romperé asimismo vuestros velos mágicos, y
libraré a mi pueblo de vuestra mano, y no estarán más como presa
en vuestra mano; y sabréis que yo soy Yahweh.
22Por cuanto entristecisteis con mentiras el corazón del
justo, al cual yo no entristecí, y fortalecisteis
las manos del impío, para que no se apartase de su mal
camino, infundiéndole ánimo, 23por tanto, no veréis más visión
vana, ni practicaréis más adivinación; y libraré mi pueblo de
vuestra mano, y sabréis que yo soy Yahweh.
Condenación de las
hijas que profetizan de su propio corazón: profetiza contra ellas: Ay de
aquellas que cosen vendas mágicas para todas las manos, y hacen velos mágicos
para la cabeza de toda edad para cazar las almas, para mantener su propia vida.
Este engaño hacen las almas de aquellos y aquellas que de su propio corazón
desviado, del mismo modo que la Babilonia de Apocalipsis, lo que buscan es las
almas para alimentarse de ellas, de someterlas a sus deseos. Las vendas y los
velos, son para que todo lo que toquen las manos de aquellos, y piensen sus
cabezas, sean mandamientos de estos falsos profetas cazadores de almas. El Señor
se considera profanado entre Su pueblo por estos, que matan a los que no han de
morir y dejan vivir a los que han de morir, y todo esto no sólo físicamente,
sino espiritualmente, y todo por puñados de cebaba y pedazos de pan, la vana
gloria de ellos. Advertencia al pueblo de Dios: ...mintiendo a mi pueblo que
escucha la mentira... El pueblo de Dios escucha la mentira porque no comprueba
la enseñanza, esto por un lado, y por falta de oración por los maestros y
pastores por otro, además de por falta de oración por discernimiento espiritual,
sabiduría de lo alto e inteligencia, protección de falsos maestros y profetas
como advierte nuestro Señor Jesucristo en: Mateo 7:15 y 24:11, nuestro hermano y
apóstol Pablo en: 2 Corintios: 11:13 y 26, nuestro hermano y apóstol Pedro en: 2
Pedro 2:1 y nuestro hermano y apóstol Juan en: 1 Juan 4:1.
El Señor dice que las almas
serán liberadas de las manos de ellos y soltaré para que vuelen como aves las
almas que vosotros cazáis volando. Romperá sus velos y todo instrumento de
engaño. Ellos entristecen con mentiras el corazón del justo que Dios no
entristeció y fortalecieron al impío, los que no tienen misericordia, los que no
ayudan a los hermanos que caen, los que son implacables ante el hermano débil o
que pasa por una prueba. Estos impíos han de ser exhortados para que tengan
oportunidad de arrepentirse, no se les ha de dar ánimo. El castigo para ellos es
no ver mas visión vana. Yahweh librará a Su pueblo de ellos.
CAPÍTULO 14
1Vinieron a mí algunos de los ancianos de Israel,
y se sentaron delante de mí. 2Y vino a mí palabra de
Yahweh, diciendo: 3Hijo de hombre, estos hombres han puesto sus ídolos
en su corazón, y han establecido el tropiezo de su maldad delante de su
rostro. ¿Acaso he de ser yo en modo alguno consultado
por ellos? 4Háblales, por tanto, y diles: Así ha dicho
Yahweh el Señor: Cualquier hombre de la casa de Israel
que hubiere puesto sus ídolos en su corazón, y establecido el tropiezo de su
maldad delante de su rostro, y viniere al profeta, yo
Yahweh responderé al que viniere conforme a la multitud de sus ídolos,
5para tomar a la casa de Israel por el corazón, ya que se han apartado de mí
todos ellos por sus ídolos. 6Por tanto, di a la casa de
Israel: Así dice Yahweh el Señor: Convertíos, y
volveos de vuestros ídolos, y apartad vuestro rostro de todas vuestras
abominaciones. 7Porque cualquier hombre de la casa de Israel, y de los
extranjeros que moran en Israel, que se hubiere apartado de andar en pos de
mí, y hubiere puesto sus ídolos en su corazón, y establecido delante de su
rostro el tropiezo de su maldad, y viniere al profeta para preguntarle por mí,
yo Yahweh le responderé por mí mismo; 8y pondré
mi rostro contra aquel hombre, y le pondré por señal y por escarmiento,
y lo cortaré de en medio de mi pueblo; y sabréis que yo soy
Yahweh.
Mensajes contra los ancianos
que vienen a consultar al Señor cuando han puesto en sus corazones su ídolos,
que son sus ideas contrarias a la mente del Señor. Diles: Yahweh le responderá
conforme a sus ideas, no conforme a la verdad de Su mente, porque ellos, tanto
de Israel como extranjeros si se apartan de andar en pos del Señor han de
convertirse de su mal camino. Es curioso que ancianos consulten
a Señor por ancianos. Se supone que un anciano conoce al Señor y
no necesita de otro anciano para consultar al Señor, sabe como
piensa el Señor, y si no lo sabe, no es anciano de la Iglesia, o
no tiene el Espíritu Santo. De todos modos hay cuestiones en las
que se reúnen los ancianos para entre todos buscar la guía del
Espíritu Santo, lo cual debe mostrarse si en todos los que en
verdad son de Cristo están en unanimidad. La batalla que hoy
hay en la Iglesia, en todas las iglesias, de todas las ramas y
congregaciones y denominaciones, es que todos dicen tener el
Espíritu Santo, lo cual es mentira, y a la luz de las Escrituras
son derribados sus argumentos igual que el muro que vimos antes
que construyen con barro suelto de sus pecados. El problema no
es otro que haber puesto sus ideas como ídolos, habiendo cerrado
sus mentes y sus corazones a la verdad.
9Y cuando el profeta fuere engañado y
hablare palabra, yo Yahweh engañé
al tal profeta; y extenderé mi mano contra él, y lo
destruiré de en medio de mi pueblo Israel. 10Y llevarán ambos
el castigo de su maldad; como la maldad del que consultare,
así será la maldad del profeta, 11para que la casa de Israel no
se desvíe más de en pos de mí, ni se contamine más en todas
sus rebeliones; y me sean por
pueblo, y yo les sea por Dios, dice Yahweh
el Señor.
Por la maldad de sus
corazones que con sus ideas preconcebidas vienen a consultar al profeta, el
Señor les responderá y les engañará y extenderá Su mano contra ellos. Nada han
de temer los que de sincero corazón buscan la voluntad de Dios para hacerla,
aunque sea contraria a sus ideas, estos reciben la verdad porque su alma está
convertida a Yahweh en Cristo. Igualmente culpable es el que consulta como el
profeta que da respuesta al que no es recto, el profeta verdadero no responderá
a aquellos que no caminan rectos ante Dios hasta que cambien sus corazones y se
conviertan al Señor.
Justicia del castigo de Jerusalén
12Vino a mí palabra de Yahweh,
diciendo: 13Hijo de hombre, cuando la tierra pecare contra mí
rebelándose pérfidamente, y extendiere yo mi mano sobre ella,
y le quebrantare el sustento del pan, y enviare en ella
hambre, y cortare de ella hombres y bestias, 14si
estuviesen en medio de ella estos tres varones, Noé, Daniel y
Job, ellos por su justicia librarían únicamente sus propias
vidas, dice Yahweh el Señor. 15Y
si hiciere pasar bestias feroces por la tierra y la
asolaren, y quedare desolada de modo que no haya quien pase a
causa de las fieras, 16y estos tres varones estuviesen en
medio de ella, vivo yo, dice Yahweh
el Señor, ni a sus hijos ni a sus hijas librarían; ellos
solos serían librados, y la tierra quedaría desolada. 17O si
yo trajere espada sobre la tierra, y dijere: Espada,
pasa por la tierra; e hiciere cortar de ella hombres y
bestias, 18y estos tres varones estuviesen en medio de ella,
vivo yo, dice Yahweh el Señor, no
librarían a sus hijos ni a sus hijas; ellos solos serían
librados. 19O si enviare pestilencia sobre esa tierra
y derramare mi ira sobre ella en sangre, para cortar de ella
hombres y bestias, 20y estuviesen en medio de ella Noé, Daniel y
Job, vivo yo, dice Yahweh el Señor, no
librarían a hijo ni a hija; ellos por su justicia librarían
solamente sus propias vidas. 21Por lo
cual así ha dicho Yahweh el Señor: ¿Cuánto
más cuando yo enviare contra Jerusalén mis cuatro juicios
terribles, espada, hambre, fieras y pestilencia, para cortar de
ella hombres y bestias? 22Sin embargo, he aquí
quedará en ella un remanente, hijos e hijas, que serán llevados
fuera; he aquí que ellos vendrán a vosotros, y veréis su camino
y sus hechos, y seréis consolados del mal que hice venir sobre
Jerusalén, de todas las cosas que traje sobre ella. 23Y os
consolarán cuando viereis su camino y sus hechos, y conoceréis
que no sin causa hice todo lo que he hecho en ella, dice
Yahweh el Señor.
Noé, Daniel y Job
representan
a aquellos que obedecen al Señor y se esfuerzan en ser justos ante Dios, y nos explica el Señor que
cuando Él trae juicios en la tierra, sólo los que son como ellos se salvan. Ni a
sus hijos, ni a sus hijas librarían sino que sólo ellos se salvarían; esta es la
enseñanza principal de este libro que el alma que pecare, esa morirá, que cada
uno responderá de si mismo por sus obras, demostrando si tiene fe en la
salvación de Dios, el Mesías. Pero quedará un remanente que será reconocido,
aprendan esto, por su camino y por sus hechos, los de los hijos e hijas y serán
consolados los que quedaron, y veremos que no sin causa hace Yahweh Su justicia.
Desarrollado en el Cáp. 18.
CAPÍTULO 15
Jerusalén es como una vid inútil
1Vino a mí palabra de Yahweh, diciendo: 2Hijo de
hombre, ¿qué es la madera de la vid más que cualquier otra
madera? ¿Qué es el sarmiento entre los árboles del bosque?
3¿Tomarán de ella madera para hacer alguna obra? ¿Tomarán de
ella una estaca para colgar en ella alguna cosa? 4He aquí, es
puesta en el fuego para ser consumida; sus dos extremos consumió
el fuego, y la parte de en medio se quemó; ¿servirá para obra
alguna? 5He aquí que cuando estaba entera no servía para obra
alguna; ¿cuánto menos después que el fuego la hubiere consumido,
y fuere quemada? ¿Servirá más para obra alguna? 6Por tanto, así
ha dicho Yahweh el Señor: Como la madera de la vid entre los
árboles del bosque, la cual di al fuego para que la consumiese,
así haré a los moradores de Jerusalén. 7Y pondré mi rostro
contra ellos; aunque del fuego se escaparon, fuego los
consumirá; y sabréis que yo soy Yahweh, cuando pusiere mi rostro
contra ellos. 8Y convertiré la tierra en asolamiento, por cuanto
cometieron prevaricación, dice Yahweh el Señor.
Parábola de la vid inútil de Jerusalén,
la cual es el alma del hombre que estando en Jerusalén, en el Israel de Dios,
esto es, en la Iglesia de Dios, prevarica y hacer impíamente. Si el hombre no da
frutos del espíritu será cortado y echado en el fuego. Por lo tanto analice su
vida espiritual, su testimonio a su prójimo, sus oraciones, sus alabanzas, etc.
Por la fe se salva el hombre para vida eterna, pero por sus frutos los
conoceréis, y por ellos permaneceremos vivos y dando frutos para que cuando
venga el Señor nos halle haciendo así.
CAPÍTULO 16
Infidelidad de Jerusalén
1Vino a mí palabra de Yahweh, diciendo: 2Hijo de hombre,
notifica a Jerusalén sus abominaciones, 3y di: Así ha dicho
Yahweh el Señor sobre Jerusalén: Tu
origen, tu nacimiento, es de la tierra de Canaán; tu padre fue
amorreo, y tu madre hetea. 4Y en cuanto a tu
nacimiento, el día que naciste no fue cortado tu ombligo, ni
fuiste lavada con aguas para limpiarte, ni salada con sal, ni
fuiste envuelta con fajas. 5No hubo ojo que se compadeciese de
ti para hacerte algo de esto, teniendo de ti misericordia; sino
que fuiste arrojada sobre la faz del campo, con menosprecio de
tu vida, en el día que naciste.
Orígenes de Jerusalén, son
descritos del mismo modo que podemos aplicar a cualquier persona de cualquier
raza, lo aplica el Señor a la ciudad santa, la cual es santa porque Él la hace
santa, no porque nosotros la hagamos santa. Esta Jerusalén, es también una
parábola de nuestra alma, la cual es tomada del mundo enemigo de Dios y
santificada por Él, si creemos su Palabra.
6Y yo pasé junto a ti, y
te vi sucia en tus sangres, y cuando estabas en tus sangres te
dije: ¡Vive! Sí, te dije, cuando estabas en tus sangres: ¡Vive!
7Te hice multiplicar como la hierba del campo; y creciste y te
hiciste grande, y llegaste a ser muy hermosa; tus pechos se
habían formado, y tu pelo había crecido; pero estabas desnuda y
descubierta. 8Y pasé yo otra vez junto a ti, y te miré, y he
aquí que tu tiempo era tiempo de amores; y extendí mi manto
sobre ti, y cubrí tu desnudez; y te di juramento y entré en
pacto contigo, dice Yahweh el Señor, y fuiste mía. 9Te lavé con
agua, y lavé tus sangres de encima de ti, y te ungí con aceite;
10y te vestí de bordado, te calcé de tejón, te ceñí de lino y te
cubrí de seda. 11Te atavié con adornos, y puse brazaletes en tus
brazos y collar a tu cuello. 12Puse joyas en tu nariz, y
zarcillos en tus orejas, y una hermosa diadema en tu cabeza.
13Así fuiste adornada de oro y de plata, y tu vestido
era de lino fino, seda y bordado;
comiste flor de harina de trigo, miel y aceite; y
fuiste hermoseada en extremo, prosperaste hasta llegar a reinar.
14Y salió tu renombre entre las naciones a causa de tu
hermosura; porque era perfecta, a causa de mi hermosura que
yo puse sobre ti, dice Yahweh el Señor.
Esta es la descripción de una
persona que se convierte al Señor, la cual es Señor prepara para
ser su esposa. A continuación narra lo que hace el alma de aquel
que no ama a Dios de todo su corazón.
15Pero confiaste en tu
hermosura, y te prostituiste a causa de tu renombre, y
derramaste tus fornicaciones a cuantos pasaron; suya eras. 16Y
tomaste de tus vestidos, y te hiciste diversos lugares altos, y
fornicaste sobre ellos; cosa semejante nunca había sucedido, ni
sucederá más. 17Tomaste asimismo tus hermosas alhajas de oro y
de plata que yo te había dado, y te hiciste imágenes de hombre y
fornicaste con ellas; 18y tomaste tus vestidos de diversos
colores y las cubriste; y mi aceite y mi incienso pusiste
delante de ellas. 19Mi pan también, que yo te había dado, la
flor de la harina, el aceite y la miel, con que yo te mantuve,
pusiste delante de ellas para olor agradable; y fue así, dice
Yahweh el Señor.
Origen Canaán, de Padre
amorreo y madre hetea. El Señor la miró en su nacimiento cuando fue arrojada en
el campo y la salvó, le dio vida, la cubrió, la vistió de reina con seda, lino,
joyas y diadema, la sustentó con flor de harina de trigo, miel y aceite que son
Palabra de Dios, amor y unción, y tras todo esto la amó. Ella es nuestra alma,
por la cual dio Su vida en la cruz. Ella es la congregación de los santos
preparada para las bodas del Cordero. Pero ella, en su religiosidad confió en su
hermosura, perfecta a causa de la hermosura de Yahweh que puso sobre nosotros.
Se prostituyó pues ella
conviviéndose en la Babilonia de Apocalipsis 17 y18. Lo cual desde
el ver. 15 al 19 se ve con claridad como usa todos los dones de Dios para su
adulterio.
Las comparaciones con Roma y el Vaticano o
Jerusalén y el Sanedrín aunque correctas, deben ser aplicadas a
cada persona que conociendo a Dios, habiendo recibido a Cristo,
se aparta de su amor verdadero y su misericordia, cegado por el
conocimiento de la Ley y del Evangelio que son su hermosura, los
cuales son de Dios, no nuestros. Hemos de orar para permanecer
en humildad ante el Señor, y accesibles a los hermanos,
haciéndonos a todos de todos para ganar a todos para Cristo:
...Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de
todos para ganar a mayor número. Me he hecho a los judíos como
judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley
(aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para
ganar a los que están sujetos a la ley; a los que están sin ley,
como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios,
sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están si ley.
Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a
todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a
algunos. Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme
copartícipe de él... como dice nuestro hermano el apóstol
Pablo en 1 Corintios 9, que
acabamos de leer, en especial desde el versículo 19.
20Además de esto,
tomaste tus hijos y tus hijas que habías dado a luz para mí,
y los sacrificaste a ellas para que
fuesen consumidos. ¿Eran poca cosa tus fornicaciones,
21para que degollases también a mis hijos y los ofrecieras a
aquellas imágenes como ofrenda que el fuego consumía? 22Y con
todas tus abominaciones y tus fornicaciones no te has acordado
de los días de tu juventud, cuando estabas desnuda y
descubierta, cuando estabas envuelta en tu sangre. 23Y sucedió
que después de toda tu maldad (¡ay, ay de ti! dice Yahweh el
Señor), 24te edificaste lugares altos, y te hiciste altar en
todas las plazas. 25En toda cabeza de camino edificaste lugar
alto, e hiciste abominable tu hermosura, y te ofreciste a
cuantos pasaban, y multiplicaste tus fornicaciones. 26Y
fornicaste con los hijos de Egipto, tus vecinos, gruesos de
carnes; y aumentaste tus fornicaciones para enojarme. 27Por
tanto, he aquí que yo extendí contra ti mi mano, y disminuí tu
provisión ordinaria, y te entregué a la voluntad de las hijas de
los filisteos, que te aborrecen, las cuales se avergüenzan de tu
camino deshonesto. 28Fornicaste también con los asirios, por no
haberte saciado; y fornicaste con ellos y tampoco te saciaste.
29Multiplicaste asimismo tu fornicación en la tierra de Canaán y
de los caldeos, y tampoco con esto te saciaste. 30¡Cuán
inconstante es tu corazón, dice Yahweh el Señor, habiendo hecho
todas estas cosas, obras de una ramera desvergonzada,
31edificando tus lugares altos en toda cabeza de camino, y
haciendo tus altares en todas las plazas! Y no fuiste semejante
a ramera, en que menospreciaste la paga, 32sino como mujer
adúltera, que en lugar de su marido recibe a ajenos. 33A todas
las rameras les dan dones; mas tú diste tus dones a todos tus
enamorados; y les diste presentes, para que de todas partes
se llegasen a ti en tus fornicaciones. 34Y ha sucedido contigo,
en tus fornicaciones, lo contrario de las demás mujeres: porque
ninguno te ha solicitado para fornicar, y tú das la paga, en
lugar de recibirla; por esto has sido diferente. 35Por
tanto, ramera, oye palabra de Yahweh.
Los hijos e hijas, obviamente
son los discípulos, las personas que creen en el evangelio de Cristo y se
convierten a Dios. Estos son sacrificados por ella, la religiosidad Babilónica
de una persona o de una institución, a sus ídolos, que de nuevo son sus ideas
propias de como gobernar la Iglesia, o su propia relación con Dios. Ideas que
adornan y visten con los vestidos que Dios ha concedido a Jerusalén, con joyas,
revelaciones del Señor, con la Palabra de Dios, las buenas obras y la unción. De
aquí salen tantas divisiones, denominaciones y ramas de la Cristiandad, de los
Judíos, y de toda religión, porque todo esto procede de la antigüedad, de los
orígenes de la mente humana, de Babel, la torre de Babel, la Babilonia. Este es
el nombre del proyecto arquitectónico de la humanidad sobre la espiritualidad
que en realidad es la anti-espiritual. Se trata de un proyecto con unos
fundamentos de arena, de ideas vanas, de ídolos de hombre sin Dios. Por supuesto
todos estos proyectos caen cuando Dios manda el viento de justicia. Todos hemos
de aceptar el proyecto de Dios, el Arquitecto del alma y de la
mente del hombre, la cual
ha de edificarse en el fundamento inamovible y sólido que es Yahshua,
Jesucristo. Como verán el asunto no es sencillo, el engañador se ha camuflado
como un virus y se activa cuando encuentra cualquier debilidad espiritual a lo
largo del crecimiento espiritual de la persona. Por ello, como dice la
Escritura: ...peligramos a toda hora... 1 Corintios 15:30
y ...nadie sería salvo... Mateo 24:22.
El hombre se olvida de cómo
estaba desnudo y abandonado antes de que el Señor le rescatase de su ..."vana manera
de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres... estos padres son de dos
tipos, los genéticos físicos y los espirituales.
El versículo 35 es el colmo
del adulterio de Jerusalén donde el Señor la llama claramente ramera. Ha llegado
a fornicar con todas las naciones, lo cual nos presenta a la mente humana
probando todo tipo de moral, religión en busca de satisfacerse a si misma, pero
se da cuenta de que cuanto mas busca mas hambre de conocimiento de la verdad
tiene. Llega tan bajo que paga para que adulteren con ella, el hombre se
esfuerza por pertenecer a los mas diversos grupos religiosos en su búsqueda
mundana de la espiritualidad, lo cual le lleva a todo tipo de desequilibrios
mentales y espirituales. El único que es la verdad es Cristo, el único que tiene
Palabras de vida eterna es Jesús de Nazaret.
36Así ha dicho Yahweh el
Señor: Por cuanto han sido descubiertas tus desnudeces en tus
fornicaciones, y tu confusión ha sido manifestada a tus
enamorados, y a los ídolos de tus abominaciones, y en la sangre
de tus hijos, los cuales les diste; 37por tanto, he aquí que yo
reuniré a todos tus enamorados con los cuales tomaste placer, y
a todos los que amaste, con todos los que aborreciste; y los
reuniré alrededor de ti y les descubriré tu desnudez, y
ellos verán toda tu desnudez. 38Y yo te juzgaré por las leyes de
las adúlteras, y de las que derraman sangre; y traeré sobre ti
sangre de ira y de celos. 39Y te entregaré en manos de ellos; y
destruirán tus lugares altos, y derribarán tus altares, y te
despojarán de tus ropas, se llevarán tus hermosas alhajas, y te
dejarán desnuda y descubierta. 40Y harán subir contra ti
muchedumbre de gente, y te apedrearán, y te atravesarán con
sus espadas. 41Quemarán tus casas a fuego, y harán en ti
juicios en presencia de muchas mujeres; y así haré que
dejes de ser ramera, y que ceses de prodigar tus dones.
Otras religiones son muchas
mujeres, y atravesarla con sus espadas simboliza con sus
morales, con sus leyes.
42Y saciaré mi ira sobre
ti, y se apartará de ti mi celo, y descansaré y no me enojaré
más. 43Por cuanto no te acordaste de los días de tu juventud, y
me provocaste a ira en todo esto, por eso, he aquí yo también
traeré tu camino sobre tu cabeza, dice Yahweh el Señor; pues ni
aun has pensado sobre toda tu lujuria. 44He aquí, todo el que
usa de refranes te aplicará a ti el refrán que dice: Cual la
madre, tal la hija. 45Hija eres tú
de tu madre, que desechó a su marido y a sus hijos; y hermana
eres tú de tus hermanas, que desecharon a sus maridos y a sus
hijos; vuestra madre fue hetea, y vuestro padre amorreo. 46Y tu
hermana mayor es Samaria, ella y sus hijas, que habitan al norte
de ti; y tu hermana menor es Sodoma con sus hijas, la cual
habita al sur de ti. 47Ni aun anduviste en sus caminos, ni
hiciste según sus abominaciones; antes, como si esto fuera poco
y muy poco, te corrompiste más que ellas en todos tus caminos.
La interpretación no puede
ser otra: La madre es la mente humana que ha comido del fruto
ofrecido por la serpiente en Edén. Desechó a su marido, el
marido espiritual del hombre, que se compone de Adán y Eva, es
el hombre su espíritu y mente, el marido que es el
Señor nuestro Dios y a sus hijos, los hijos que nacen por la
Palabra de Dios. Hermana de otras religiones
adulteradas por el hombre que igualmente desechan a sus maridos
y a sus hijos, los cuales no les importan, sólo que sigan sus
tradiciones, sin indagar en la Verdad. Tu madre hetea y tu padre
amorreo, simboliza que todos venimos de una misma carne, ninguna
raza es superior a otra. Tu hermana mayor Samaria, es la capital
del reino del norte, Israel, y sodoma es donde también nuestro
Señor fue crucificado; sí Jerusalén es también sodoma por sus
abominaciones, si la religión Judía, igual que la Católica y
todas las demás han hecho abominación y han derramado sangre.
Pero ella ha sido aún peor que todas ellas, no se ha conformado
y ha empeorado su camino al infierno.
Del 48 al 60 se muestra la
descripción del comportamiento de ella. 60Antes yo tendré
memoria de mi pacto que concerté contigo en los días de tu
juventud, y estableceré contigo un pacto sempiterno. 61Y te
acordarás de tus caminos y te avergonzarás, cuando recibas a tus
hermanas, las mayores que tú y las menores que tú, las cuales yo
te daré por hijas, mas no por tu pacto, 62sino por mi pacto que
yo confirmaré contigo; y sabrás que yo soy Yahweh; 63para que te
acuerdes y te avergüences, y nunca más abras la boca, a causa de
tu vergüenza, cuando yo perdone todo lo que hiciste, dice
Yahweh el Señor.
Hemos visto la
igualdad entre la madre y la hija. Si la madre de las rameras es
Jerusalén, las hijas pasan por todas las denominaciones, tanto
judías, como Cristianas como la Ortodoxa, la Católica, la
Protestante, con todas sus denominaciones, etc. el resto de las
religiones del mundo igualmente se prostituyen porque manan de
la mente humana que, en el caso de la Biblia mezclan la Palabra
de Dios con sus ídolos o ideas, y en el caso de otras sus
propios ídolos para dominar al hombre.
CAPÍTULO 17
HUMILLACIÓN Y
RESURGIMIENTO DE LA CASA DE DAVID
1Vino a mí palabra de Yahweh, diciendo: 2Hijo de hombre, propón una figura, y
compón una parábola a la casa de Israel. 3Y dirás: Así ha dicho
Yahweh el Señor: Una gran águila, de grandes alas y de largos
miembros, llena de plumas de diversos colores, vino al Líbano, y tomó el cogollo
del cedro. 4Arrancó el principal de sus renuevos y lo llevó a tierra de
mercaderes, y lo puso en una ciudad de comerciantes. 5Tomó también de la
simiente de la tierra, y la puso en un campo bueno para sembrar, la plantó junto
a aguas abundantes, la puso como un sauce. 6Y brotó, y se hizo una vid de mucho
ramaje, de poca altura, y sus ramas miraban al águila, y sus raíces estaban
debajo de ella; así que se hizo una vid, y arrojó sarmientos y echó mugrones.
7Había también otra gran águila, de grandes alas y de muchas
plumas; y he aquí que esta vid juntó cerca de ella sus raíces, y extendió hacia
ella sus ramas, para ser regada por ella por los surcos de su plantío. 8En un
buen campo, junto a muchas aguas, fue plantada, para que hiciese ramas y diese
fruto, y para que fuese vid robusta. 9Diles: Así ha dicho Yahweh
el Señor: ¿Será prosperada? ¿No arrancará sus raíces, y destruirá su fruto, y se
secará? Todas sus hojas lozanas se secarán; y eso sin gran poder ni mucha gente
para arrancarla de sus raíces. 10Y he aquí está plantada; ¿será prosperada? ¿No
se secará del todo cuando el viento solano la toque? En los surcos de su verdor
se secará.
A continuación el Señor
explica esta parábola. Los líderes del pueblo de Dios son
llevados cautivos a la religión falsa, Babilonia, y el hombre en
lugar de acudir a Su Señor, acude al rey de Egipto, el mundo.
11Y vino a mí palabra de
Yahweh, diciendo: 12Di ahora a la casa rebelde: ¿No
habéis entendido qué significan estas cosas? Diles: He aquí que
el rey de Babilonia vino a Jerusalén, y tomó a tu rey
y a sus príncipes, y los llevó consigo a Babilonia. 13Tomó
también a uno de la descendencia real e hizo pacto con él,
y le hizo prestar juramento; y se llevó consigo a los
poderosos de la tierra, 14para que el reino fuese abatido y
no se levantase, a fin de que guardando el pacto,
permaneciese en pie. 15Pero se rebeló contra él,
enviando embajadores a Egipto para que le diese caballos y mucha
gente. ¿Será prosperado, escapará el que estas cosas hizo?
El que rompió el pacto, ¿podrá escapar? 16Vivo yo, dice
Yahweh el Señor, que morirá en medio de
Babilonia, en el lugar donde habita el rey que le hizo reinar,
cuyo juramento menospreció, y cuyo pacto hecho con él rompió.
17Y ni con gran ejército ni con mucha compañía hará Faraón nada
por él en la batalla, cuando se levanten vallados y se edifiquen
torres para cortar muchas vidas. 18Por cuanto menospreció el
juramen |