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LA CRUZ
...Porque la
palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan,
esto es, a nosotros, es poder de Dios. 1Corintios 1:18.
La Cruz es sin duda
alguna el símbolo del Cristianismo por excelencia, porque en ella murió el Hijo
de Dios, nuestro
Señor Jesucristo, resucitando al tercer día. Aquél símbolo de la maldición romana para muerte del reo, el madero de
tormento, se convertiría en símbolo de la vida y la resurrección, en el símbolo
de la obra del Hijo de Dios, del perdón que Dios otorga por el pecado del
hombre, de aquellos que creen en Él. Tal sería la
relevancia y la santidad de su significado que el mismo Pedro lucharía con sus
verdugos, cuando le crucificaban, para morir de otra forma, porque no se consideraba digno de morir como
su Señor, y le crucificaron boca abajo. En el siglo IV Constantino abolió la
crucifixión en el imperio Romano que gobernaba, al convertirse al cristianismo y
por piedad cristiana.
La cruz se ha convertido en símbolo de
sanidad espiritual, pero el mundo la ha convertido en símbolo de sanidad médica: las ambulancias,
las farmacias, la cruz roja, los botiquines, etc. La Cruz es, pues, símbolo de
la salvación de Cristo, pero también la cruz es la vida del cristiano que
predica el Evangelio para salvación y que pone su vida por los hermanos en la fe
de Cristo. Los frutos de la Cruz son la Salvación, el Evangelio y la Iglesia.
La Cruz. el
objetivo de Cristo en este mundo
La Cruz de Cristo,
más que un símbolo, es el objetivo a conquistar en
la mayor guerra de la Historia: las almas para la eternidad. Es en ella que Cristo obtiene la
corona de justicia, la corona del Reino de Dios, la victoria sobre la muerte, el
perdón por el pecado y el cumplimiento de la Ley. Donde abre la puerta, el camino
y la vida a la eternidad para nosotros que no Le merecemos. La resurrección
emana de la Cruz del Calvario. Sin la obra de la Cruz de Cristo no tendríamos
esperanza ni en esta vida ni en la eterna.
Las consecuencias de la Cruz incluyen: Se rasgó el
velo que nos separaba de
la presencia de Dios, del
Lugar Santísimo. Mt.27:51. Los sepulcros se abrieron: Mt. 27:52. El centurión exclamo "verdaderamente este
era el Hijo de Dios" Mt.27:54. Su Sangre
fue derramada al pie de la Cruz; un manantial abierto de vida expiatoria para el
pecado de aquellos que reciben a Jesucristo como Su Salvador hoy, cuando
predicamos y creen para salvación, cambiando sus vidas en ese momento, naciendo
de nuevo y siendo llenados del Espíritu Santo. 1Corintios 2:12.
Cristo en la Cruz fue levantado como la
serpiente de bronce, que es símbolo de la Ley de Dios. Juan 3:14. En la
cruz, los pies y las manos son clavados, inmovilizados. Este es el significado
de la cruz, quedar imposibilitado para hacer nuestra voluntad, negarse a uno
mismo. Si nuestros pies están clavados en la cruz, no podemos ir a donde
queremos. Del mismo modo, si nuestras manos están clavadas en la cruz, no
podemos hacer lo que queremos, ni protegernos, ni defendernos; nada, quedamos a
la merced de Dios. La anulación total del yo. ¿Tomaremos nuestra cruz para
seguir al Maestro, cada día y compartiremos Su yugo?
La
liberación del pecado y de una conciencia que nos acusa por la Ley de Dios, que
es el Ministerio de la Condenación y de la Muerte, nos permite vivir para Cristo
y para nuestro prójimo llevando nuestra cruz como discípulos y también compartiendo el yugo, cumpliendo así la llamada Ley de
Cristo:
...2Sobrellevad
los
unos
las
cargas
de
los
otros,
y
cumplid
así
la
ley
de
Cristo... ...Mirad con cuán
grandes letras os escribo de mi propia mano. 12Todos los que quieren agradar en
la carne, éstos os obligan a que os circuncidéis, solamente
para no padecer
persecución a causa de la cruz de Cristo. 13Porque ni aun los mismos que se
circuncidan guardan la ley; pero quieren que vosotros os circuncidéis, para
gloriarse en vuestra carne. 14Pero lejos esté de mí gloriarme,
sino en la cruz
de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al
mundo. 15Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la
incircuncisión, sino una nueva creación. 16Y a todos los que anden conforme a
esta regla, paz y misericordia sea a ellos, y al Israel de Dios. Gálatas 6.
7 Eventos que ocurren en la Cruz del Calvario
Jesucristo firma con Su sangre el Nuevo Pacto que nos salva, clavando en la Cruz
el acta que nos condenaba. El cristiano firma con la fe en Su obra. ¿Ha firmado
Ud.?. Colosenses 2:14.
Jesucristo paga el pecado del mundo,
reconciliándonos con Dios por la fe en el llamado Ministerio de la
Reconciliación de 2Corintios 5:11. Romanos 5:10, Efesios 2:16.
Jesucristo cumple la profecía sobre Su obra como Mesías sufriente de Isaías 53.
Jesucristo muestra
el amor de Dios por el hombre pecador. Juan 15:13.
Jesucristo derrota al Diablo,
y a la muerte, resucitando tras Su muerte. Juan 16:33, 1Corintios 15:54,55.
Jesucristo nos otorga la victoria y la vida eterna por la fe.
Efesios 2:5.
Jesucristo, como maestro, nos muestra el Camino para aprender a negarnos a
nosotros mismos y a morir por Cristo y por la Iglesia, llevando la cruz. Lucas
9:23.
El
fruto es la resurrección de los muertos; los justos para vida eterna y los
injustos al castigo eterno. Mateo 25:31 al 46, Juan 3:36 y 6:54, Romanos 2:7. Jesucristo abrió de nuevo el paraíso a los hombres. Es
nuestro regreso al principio, al génesis de la vida, a acceder al Árbol de la
Vida junto a nuestro amado Dios y Padre. Jesús es el postrer Adán. Lucas
23:42,43.
5 puntos de la Cruz en
LA profecía de Isaías 9:6
El Señor Jesucristo va a la Cruz
para ganar el Reino. Como Príncipe, es el Heredero. En Isaías 9:6 se nos
muestra al Hijo de Dios como Príncipe de Paz, pero también se nos
muestra como Dios fuerte y Padre Eterno. Es en la Cruz que el Hijo
obtiene el derecho de llevar al trono del Reino a aquellos que creen en
la obra redentora de la Cruz, por el Nuevo Pacto en Su Sangre.
...Porque un niño nos es nacido, hijo
nos es dado, y el principado sobre su hombre; y se llamará su nombre
Admirable, Consejero,
Dios fuerte,
Padre eterno, Príncipe de paz. Lo
dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de
David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en
justicia desde ahora y para siempre. El dedo de Yahweh de los ejércitos
hará esto...

En la Cruz de Cristo encontramos estas 5 cualidades del
Hijo de Dios de este Texto profético de Isaías:
1.- La base de la cruz que es lo primero que vemos de
abajo arriba, porque somos el estrado de Sus pies. Su fundamento, la base del Evangelio de la salvación,
es de Dios la gran obra:
Admirable.
2.- La derecha del Crucificado es símbolo de poder y
consejo:
Consejero.
3.- La Cabeza es Dios Padre:
Dios Fuerte.
4.- El centro, es el Corazón de eterna misericordia de
Dios Padre, cuando entrega a Su Unigénito por nosotros:
Padre
Eterno.
5.- La izquierda es la debilidad, la antesala de la paz
que simboliza el principado,
que es la antesala del Reino: Príncipe de
Paz.
Del mismo modo que la Cruz tiene 5 partes, nuestra mano
tiene 5 dedos que nos servirán en la oración en el enfoque de llevar
nuestra cruz:
1.- La cruz por Cristo.
2.- La cruz por nuestros seres queridos que son de
Cristo.
3.- La cruz por nuestros hermanos en la fe.
4.- La cruz por nuestro prójimo para que conozca el
Evangelio de Salvación.
5.- La cruz de la persecución, a veces como iglesia y
otras en nuestra soledad cuando
somos perseguidos por anunciar, luchar y defender la obra de Cristo en
la Cruz, un honor; y si estamos haciéndonos este planteamiento,
significa que hemos nacido de nuevo, y hemos aceptado en nosotros la
Cruz de Cristo, la obra de Salvación.
La Cruz de Cristo y la cruz del cristiano
La cruz es el principio y el fin del
sacerdocio
Cristiano. La cruz es morir al yo, la cruz es el Señor y ellos. A
ningún discípulo de Jesucristo se nos escapa que hay dos cruces: la del Señor y
la nuestra. La cruz del cristiano, como la de Cristo, es una forma de vida. El centro de la Cruz
de Cristo es el amor del Padre por nosotros, entregando a Su
Hijo, y el amor del Hijo entregándose por nosotros por amor
a nosotros y al Padre.
El centro de la cruz del cristiano es, como no podía ser de otro modo, por su
origen el amor al Señor Quién nos amó hasta la
muerte, y muerte de Cruz, y es el amor al prójimo, porque este es el mensaje que
salvará las almas de los que a Él se entregan por la fe en Su Cruz, para la
eternidad.
La
Cruz es el lugar eterno del sufrimiento y la muerte expiatoria de nuestro Señor,
conquistando la victoria sobre el pecado y sobre la muerte eterna de los que
creemos en Su obra de Salvación, resucitando y obteniendo la vida eterna para Su
Esposa, la Iglesia, la Novia y Princesa del Hijo de Dios. Las bodas del Cordero
de Apocalipsis 19:9.
La
Pasión de Cristo por nosotros y Su gran amor le llevaron a dar Su vida para
volverla a tomar, sentándose a la diestra de Dios Padre. Esa Pasión es el fuego del
Espíritu que a su vez toca nuestro corazón y lo enciende con la llama de la
pasión del cristiano por Cristo. Esa pasión que cambia nuestro corazón, nos
lleva a la transformación espiritual que hace que nuestro corazón y nuestra alma
se enamoren de Él. Un horno de fuego espiritual es lo que se prende en el alma
del cristiano; un horno que lentamente va dando forma al nacido de nuevo en todo
su ser, espíritu, alma y cuerpo, 1Tesalonicenses 5:23, hasta convertirlo en un templo del Dios Vivo.
La cruz del cristiano trae persecución, trae desprecio de los que no
aman a Dios, trae lucha con el enemigo espiritual que no quiere perder las almas
que ahora tiene bajo su poder, a las que quiere llevar a la muerte
eterna del infierno; pero también trae gozo por las almas que son salvas que
compensa con creces la persecución, trae afecto fraternal y amor de Dios desde
los
hermanos que se han salvado por la fe en la Cruz, que también compensa con creces todo el
desprecio de otros, y trae victoria, el Reino de Dios en las almas y en
la eternidad, porque el
Reino de Dios está entre nosotros. Lucas 17:21.
Si has
decidido tomar tu cruz, ten en cuenta lo siguiente:
...Hijos, ¡cuán
difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!
25Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en
el reino de Dios. 26Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí:
¿Quién,
pues, podrá ser salvo? 27Entonces Jesús, mirándolos, dijo:
Para los hombres es
imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.
28Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te
hemos seguido. 29Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno
que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o
hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, 30que no reciba cien veces
más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras,
con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna. 31Pero muchos primeros
serán postreros, y los postreros, primeros. Marcos 10:24.
La cruz
del cristiano es anunciar
el Evangelio y sus consecuencias, ser discípulo y la persecución que
conlleva, es poner tu vida al servicio de Dios y de la Iglesia, como
ministerio de vida, poner tu vida por los hermanos; además de aceptar tu
misión en la gran comisión: salvar almas por medio de la predicación de
la Cruz de Cristo y hacerles parte de Su Cuerpo por el que ha dado Su
vida, habitando los hermanos juntos en armonía. Salmo 133.
Experiencias cristianas con la Cruz
En
Simón de Cirene vemos el mayor exponente de las Escrituras de aquel
que tiene la oportunidad de llevar la Cruz de Jesucristo, al lado Suyo,
una experiencia que transforma a los discípulos y que se refleja
en la cruz del cristiano.
En Sodoma y en Egipto, ...donde también nuestro Señor fue
crucificado... Fue, pues, el Señor crucificado además de en Jerusalén en estas
dos ciudades. ¿Acaso fue crucificado Cristo en tres ciudades?. No, como todos sabemos solo
hizo falta una, pero Jerusalén es a la vez Sodoma y Egipto, en el
sentido de que la Cruz de Cristo abarca las tres ciudades espirituales
por las que pasa el hombre espiritual. Salimos de Egipto -el mundo-,
pasamos por Sodoma -bien por falta de fe, "Lot", bien para sacar a Lot,
"Abraham"- y llegamos a Jerusalén, la religión y la Ley de Dios.
De las tres nos tiene que redimir el Señor: de la esclavitud, de la duda
y de la auto-justificación por nuestras obras, a la espera de la nueva
Jerusalén celestial, la libertad espiritual en Cristo.
El ladrón que reniega está en Egipto, el ladrón que
se arrepiente está en Sodoma y Jesús está en Jerusalén, en la terrenal,
al mismo tiempo que en la celestial,
haciendo la obra espiritual eterna de salvarnos. Cristo, pues, lucha en
la Cruz en el lugar de la religión
terrenal, venciendo en la Jerusalén terrenal, que repercute en la Jerusalén celestial,
que es eterna, para salvación de las almas.
La Cruz anunciada produce las dos
reacciones de los dos ladrones: o
se arrepienten o se
revelan. La Cruz. Tres cruces; tres lugares; tres bendiciones.
Una salvación.
12
Estudios Bíblicos vinculados a la Cruz
Amor
de Dios que emana de la Cruz.
El
Corazón sufriente de Dios desde la Cruz.
La
Iglesia empieza en la Cruz, esta es su historia.
El
Carpintero que hizo la Cruz espiritual.
Simón
de Cirene lleva la Cruz.
El
Cordero de Dios que quita el pecado del mundo en la Cruz; ¡Conócele!.
La
Cruz fue el precio a pagar por la Esposa, la Iglesia.
La
Cruz se convertiría en la Pascua.
La
Profecía queda cumplida en la Cruz.
La
culminación del Sacerdocio eterno de Melquisedec en la Cruz.
La
Cruz en Jerusalén, en Sión.
INRI en la Cruz de
Jesucristo.
"Iesus Nazarenvs Rex Ivdaeorvm" JESÚS
NAZARENO REY DE LOS JUDÍOS.
El carácter de Dios Y la Cruz
Si bien Dios es el
Dios de la Cruz, también es Dios el Dios de la risa, ¡sí hermanos!. El Señor es Dios
de Isaac que significa risa, gozo del Espíritu. Dios de Abraham (la fe), Dios de
Isaac (la risa o el gozo) y Dios de Jacob que es Israel (el que lucha
con Dios para obtener Su bendición). Dios de la fe, Dios del gozo y Dios
del guerrero espiritual. Significa lo mismo que nos muestra Jesús en Sí
mismo: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. El camino es salir de
Egipto de la mano del Señor, la fe de Abraham. La Verdad es tener la fe
de Abraham para entregar a Isaac. El gozo, entregarle a Dios nuestro gozo,
santificarlo para Él, gozarnos en la Cruz de Cristo. Y no entrar en Sodoma, el
mundo de la religión a nuestro gusto tradicional o nacional de hombres;
el mundo de los deleites y del amor al dinero y a nuestros propios
proyectos, antes que los del Señor, y sacar a los hermanos de allí. Y finalmente
la Vida viene
por la lucha espiritual, la que
batalla Cristo en la Cruz. De Su ejemplo, nosotros, como Él, llevamos nuestra cruz,
personal e intransferible.
Abraham, Isaac e Israel: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, junto con la Fe, el Gozo,
y la Intercesión.
El
gozo o complacencia de Dios es Cristo que lo cumplió en la Cruz: ...Tu eres Mi Hijo
amado, en ti tengo complacencia... Lucas
3:22.
La Cruz como
símbolo
La batalla del
enemigo espiritual es tal por negar la Cruz que han corrido ríos de tinta
argumentando que no era una cruz, que era un árbol, que era un poste, con un "patibulum"
travesaño, que era "el madero de tormento", en definitiva, todo tipo de argumentos para negar la forma de aquel
instrumento de tormento usado ampliamente por Roma para ejecutar la pena
máxima y que está histórica y sobradamente documentado. Jesucristo ya en Sus
enseñanzas, que podemos leer en los Evangelios, usaba el símbolo de la cruz para
referirse a Su muerte y al significado alegórico de la carga y muerte espiritual
de negarse a uno mismo por amor a los demás, la persecución que trae anunciar el
Reino de Dios en el reino de este mundo.
Muchos, dentro y
fuera del cristianismo argumentan que una simple cruz, sin imagen, es un ídolo,
pero lo que simboliza una cruz no es lo mismo que una imagen a la que se ora o
reza. Lo que no es cierto, y por lo tanto no se debe enseñar, es que la cruz sea un amuleto. No
te harás imagen ni te inclinarás a ella ni la adorarás, es lo que enseña el
Segundo Mandamiento de la Ley de Dios en Éxodo 20
y en Deuteronomio 5, que Roma eliminó de un plumazo, cambiando los mandamientos y
retocándolos, convirtiéndolos en mandamientos de hombres,
no de Dios. Se trata de no hacer imágenes, y sin duda el cristianismo
ha hecho y hace muchas, a las que llevan en procesión, usan en la oración
y peregrinan para visitarlas y darles culto,
las cuales ni ven, ni oyen: Isaías 44:9, y lo cual el diablo alimenta en
su estrategia de apartar al cristiano del centro del Evangelio que es Cristo
vivo.
Imágenes,
iconos, cruces especiales; ahí ya se
desvirtúa el tema. Algunas ramas de la cristiandad enseñan a orar a ciertos
cristos, unos más poderosos que otros, igual que hacen con María y el resto de
los santos, etc. Jamás el Señor o ellos enseñaron esto. Pero cuando
hablamos de una simple cruz como símbolo no hablamos de un ídolo, a no ser que
el creyente le atribuya poderes, lo cual vuelve a caer en la idolatría. Hay
famosas cruces como la de
Jerusalén, la de los templarios, la de
Caravaca, la egipcia, y un largo etc. que son solo eso, amuletos a los
que sus portadores atribuyen poderes, algo que a Cristo no agrada desde luego. Cristo ya nos
hablaba de la Cruz antes de ser crucificado, en su significado más espiritual.
Para
zanjar la cuestión de la cruz como símbolo, lo que está claro es que cualquiera
que ve una cruz de inmediato piensa en Cristo, en la Iglesia y en el
cristianismo. La cruz es
una forma de vida, de negación de uno mismo, de vida por Dios y por el prójimo,
lo contrario a la naturaleza del hombre, y que solo naciendo de nuevo del
Espíritu de Dios se puede sentir y desear. Muchos cristianos alegan haber nacido
de nuevo, pero con su forma de tratar a los demás niegan la cruz, porque no
buscan lo de Cristo ni lo de su prójimo, sino lo suyo. Por lo demás,
una simple cruz es y será símbolo del cristianismo y de Cristo.
CUATRO
VISIONES DE LA CRUZ EN
SIMÓN DE CIRENE
La primera es ante la
imposición de llevar la cruz de Jesús hasta el Calvario, qué
reacción tenemos cuando tenemos que llevar el evangelio a los
demás, y cuando nos piden ayuda. La segunda es la actitud del malhechor que injuria a
Cristo, por soberbia, por incredulidad. La tercera es la actitud
del otro malhechor reprendiéndole y pidiendo que Jesús se
acordara de él cuando viniera Jesús en Su reino, y recibió por
respuesta que hoy mismo estaría con Él en el paraíso. Estos dos hombres son las dos actitudes del
hombre ante el Día del Juicio: una, la de despreciar la
salvación por la sola fe, y la otra la
de reconocerse pecador, arrepentirse y clamar misericordia. La
cuarta es ante la Cruz de Cristo que da su vida por nosotros y
nuestra relación personal con nuestro Salvador desde el momento
de entender que Él ha muerto en nuestro lugar, que deberíamos
ser nosotros, y no Él, los que estuviéramos en aquella Cruz.
Todas ellas comienzan en una calle, en Jerusalén, hace casi dos
mil años, cuando el Hijo de Dios fue cargado con una cruz que
llevaría junto a un hombre, que nos representa a todos, Simón de
Cirene.
La carga de la cruz es el yugo de Cristo, el cual nos invita a llevar
con Él, del cual nos describe el mismo Señor su
ligereza y
facilidad de llevar debido al poder más grande que nos da Dios:
el amor de Cristo. El yugo es una pieza de madera, que como todos sabemos sirve
para que dos bueyes de carga tiren juntos. Pues bien, ese yugo
es la misma cruz puesta en horizontal donde las dos partes que
servirían para clavar las manos del Mesías, fueron puestas sobre
los hombros de cada uno de los dos hombres, Jesús y Simón,
cuando éste fue obligado a ayudar a Jesús a llevar Su cruz.
Aquella obligación se convertiría para Él en un privilegio.
No es necesario decir que nuestra cruz no nos
salva, sino la del Cordero de Dios, Yahshua el Mesías, y que por
lo tanto la salvación no la aporta nuestra ayuda, nuestro
testimonio ni nuestro esfuerzo espiritual, sino la vida del Hijo
de Dios dada y resucitada. Pero Jesús ha dejado para Su esposa,
la Iglesia, una parte de la carga, como dice la Escritura: ...Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros,
y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo
por su cuerpo, que es la iglesia. Colosenses 1:24.
Llevar la cruz de Cristo
significa llevar Su testimonio, predicar el Evangelio, hacer
sacrificio de alabanza, fruto de labios que confiesan su nombre,
Hebreos 13:15, ser la sal
de la tierra y la luz del mundo, proclamar Su obra entre los
hombres, hablar en los lugares y circunstancias en los que nadie
habla de Dios sino de las vanidades, del lucro y de la carne,
defender por amor de ellos la salvación del alma y el
arrepentimiento, publicar un tipo de conversación que no le
gusta a la mente humana, porque la condena, porque le anuncia su
caducidad y necedad. Además, la cruz de Cristo implica llevar el sufrimiento
que Él lleva viendo las almas perderse porque Le
aborrecen a Él y a nosotros, por ver a la humanidad destruirse, a las personas
dañándose mutuamente, por dominar, por envidias, por
poder, por prevalecer, por odiar; todo lo contrario al amor de
Dios, todo eso ha sido clavado en la Cruz en aquellos que Le
aceptan como Salvador, cambiando sus corazones. La Cruz de
Cristo implica que seremos aborrecidos, perseguidos, algunos
matados, y toda esta tribulación es para la gloria del Señor,
algo distinto al evangelio del bienestar, la prosperidad
económica y las bendiciones que hoy buscan las multitudes en
algunas iglesias-espectáculo. Los Cristianos somos llamados a
llevar nuestra propia cruz por amor de Cristo, y por amor de los
hermanos, lo vemos en Gálatas 6:2 y el 1Juan 3:16 y 17, este es
nuestro
Sacerdocio de
Melquisedec, sacerdote para siempre, nuestro Señor Jesucristo.
DEFINICIÓN DE CRUZ DEL
DICCIONARIO ESPIRITUAL DE LA BIBLIA DE JESUCRISTO.NET
Cruz:
La de
Cristo es exclusivamente de Él para que al
morir en ella venciese a la muerte y nos
diera la vida. Nuestra muerte vino por
nuestro pecado, que Cristo expía como
Cordero de Dios. También es la carga que lleva
por otros de intercesión diaria, como
sacerdote eterno Melquisedec. El pueblo de Dios es invitado a
llevar cada uno su propia cruz, la de estar
dispuesto a ser aborrecido por el mundo por
dar testimonio de Cristo, lo
cual nos puede llevar incluso a la cruz; a
otros hermanos les llevó, y a otros al circo
u otras persecuciones, ¿estamos dispuestos?. Nuestras
circunstancias espirituales por causa de la
fe, y también es que uno le
ofrezca a Dios su alma como sacrificio vivo
por un hermano, para que éste a cambio
reciba la presencia de Dios, está llevando
su cruz, las cargas del otro: no hay mayor
amor que este. Toma cada día tu propia cruz
por Cristo y por la Iglesia.
Mateo 10:38, 16:24,
Juan 19:17, 1Corintios 1:18, Efesios 2:16.
TEXTOS BÍBLICOS
MATEO 10
...37El que
ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija
más que a mí, no es digno de mí; 38y el que no toma su
cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. 39El que halla su vida,
la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.
Mateo 11
...29Llevad
mi
yugo
sobre
vosotros,
y
aprended
de
mí,
que
soy
manso
y
humilde
de
corazón;
y
hallaréis
descanso
para
vuestras
almas;
porque
mi
yugo
es
fácil,
y
ligera
mi
carga.
Mateo 27
...32Cuando
salían, hallaron a un hombre de
Cirene que se llamaba Simón; a éste
obligaron a que llevase la cruz. 33Y cuando llegaron
a un lugar llamado Gólgota, que significa: Lugar de la
Calavera...
MARCOS 10
...Entonces
Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda,
vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro
en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu
cruz. 22Pero él, afligido por esta palabra, se fue
triste, porque tenía muchas posesiones.
Lucas 9
...23Si
alguno
quiere
venir
en
pos
de
mí,
niéguese
a
si
mismo,
tome
su
cruz
cada
día
y
sígame.
LUCAS 24
...5...¿Por
qué buscáis entre los muertos al que vive? 6No está aquí, sino que ha
resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea,
7diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres
pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer
día. 8Entonces ellas se acordaron de sus palabras, 9y volviendo del
sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás.
10Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas,
quienes dijeron estas cosas a los apóstoles.
JUAN 19
- ISAÍAS 53
...17Y él,
cargando su cruz, salió al lugar llamado de la
Calavera, y en hebreo, Gólgota; 18y allí le crucificaron... ...28Después de esto, sabiendo Jesús que ya
todo estaba consumado,
dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed. 29Y estaba allí una vasija llena de vinagre; entonces ellos
empaparon en vinagre una esponja, y poniéndola en un hisopo, se la acercaron a
la boca. 30Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo:
Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.
31Entonces los judíos,
por cuanto era la
preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el
día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad), rogaron a
Pilatos
que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados de allí. 32Vinieron,
pues, los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que
había sido crucificado con él. 33Mas cuando llegaron a Jesús, como
le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. 34Pero uno de los
soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.
35Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe
que dice verdad, para que vosotros también creáis. 36Porque estas
cosas sucedieron para que se cumpliese la Escritura: No será quebrado hueso
suyo. 37Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.
Gálatas 2
...18Porque
si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago.
19Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. 20Con
Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí;
y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me
amó y se entregó a sí mismo por mí. 21No desecho la gracia de Dios; pues si por
la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.
EFESIOS 2
...14Porque
él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia
de separación, 15aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los
mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo
y nuevo hombre, haciendo la paz, 16y mediante la cruz
reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.
17Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a
los que estaban cerca; 18porque por medio de él los unos y los otros tenemos
entrada por un mismo Espíritu al Padre.
COLOSENSES 1
...15El es la imagen
del Dios invisible, el primogénito de toda creación. 16Porque en
él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la
tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados,
sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. 17Y él es antes de
todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; 18y él es la cabeza del
cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los
muertos, para que en todo tenga la preeminencia; 19por cuanto agradó al Padre
que en él habitase toda plenitud, 20y por medio de él reconciliar consigo todas
las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos,
haciendo la paz mediante la sangre de su cruz...
...Ahora
me
gozo
en
lo
que
padezco
por
vosotros,
y
cumplo
en
mi
carne
lo
que
falta
de
las
aflicciones
de
Cristo
por
su
cuerpo,
que
es
la
iglesia.
COLOSENSES
2
11En
él
también
fuisteis
circuncidados
con
circuncisión
no
hecha
a
mano,
al
echar
de
vosotros
el
cuerpo
pecaminoso
carnal,
en
la
circuncisión
de
Cristo;
12sepultados
con
él
en
el
bautismo,
en
el
cual
fuisteis
también
resucitados
con
él,
mediante
la
fe
en
el
poder
de
Dios
que
le
levantó
de
los
muertos.
13Y
a
vosotros,
estando
muertos
en
pecados
y
en
la
incircuncisión
de
vuestra
carne,
os
dio
vida
juntamente
con
él,
perdonándoos
todos
los
pecados,
14anulando
el
acta
de
los
decretos
que
había
contra
nosotros,
que
nos
era
contraria,
quitándola
de
en
medio
y
clavándola
en
la
cruz,
15y
despojando
a
los
principados
y
a
las
potestades,
los
exhibió
públicamente,
triunfando
sobre
ellos
en
la
cruz.
APOCALIPSIS 11
...8Y sus
cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido
espiritual se llama Sodoma y Egipto,
donde también nuestro Señor fue crucificado.
CONCLUSIÓN
El símbolo de la Cruz es tal que la humanidad lo
reconoce desde hace 2.000 años. Cristo cambió el significado de la
cruz romana, por el de la Cruz de Cristo, el de muerte
maldita e indigna
por el de muerte expiatoria y de bendición, el de muerte despreciable por el
de vida de entre los muertos. La Cruz de Cristo.
Los dos ladrones a cada lado en dos cruces
son las
dos actitudes del hombre ante el Juicio, resistirse o rendirse y
pedir perdón, y Jesús, nuestro "paracletos" abogado y
consolador, no ha enfrentado el juicio desde una silla de
abogado sino desde otra, aunque también sea obra de mano de un
carpintero, el
Carpintero eterno; desde La Cruz. En la misma condenación
que merecemos la humanidad, y desde el mismo sufrimiento, ejerce
nuestra defensa que no es otra que la fe en Su obra en la Cruz
del Calvario. Esto predicamos llevando nuestra cruz.
No debemos olvidar que Jesús está sentado a la
diestra del poder de Dios, no en la Cruz del Calvario, que
aunque parezca evidente, cada día y cada año son millones de
cristianos que buscan a Cristo en la imagen de la Cruz, en lugar
de buscar y orar a, y con, Cristo vivo. El efecto de la Cruz hace casi
2.000 años es eterno, y Cristo vive, y está entre nosotros todos
los días hasta el fin del mundo. Mateo 28:20.
La Cruz de Cristo es el Evangelio que predicamos, que es
locura para el mundo. Cristo lo protagoniza y nosotros lo
anunciamos. La Cruz es el cumplimiento de la justicia de Dios.
Cristo la cumplió, y nosotros la recibimos por la fe, lo cual
anunciamos como la buena noticia. El yugo es nuestro ministerio
entre los hermanos reflejado en Gálatas 6:2 pero la cruz es nuestra
misión en la tierra, para alcanzar nuestro objetivo que son las
almas. Nuestra herramienta y parte de la espada del
Espíritu, la Biblia, la Palabra de Dios. La cruz es, pues,
persecución por justicia para salvación, por amor al prójimo. El centro del mensaje del
Evangelio es lo que ocurre en la Cruz del Calvario por la obra
del Hijo de Dios, muriendo y resucitando, pagando por nuestros
pecados, y esta Obra está cumplida; ¡Anúnciala, predica el
Evangelio y salva las almas para Cristo!. ...Elí, Elí, Lama Sabactani... Hecho está... Amén,
Señor Jesús, tuyo es el Reino, el poder y la gloria por los siglos de los
siglos. Amén. El Señor viene.
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