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LA BARCA
La barca es un tema
sobre el que se ha escrito abundantemente debido a que se
identifica con la Iglesia, físicamente hablando, una institución
de una denominación determinada e identificable. Sin embargo me gustaría presentar además
otro enfoque sobre lo que representa la barca, en una
esencia más espiritual de su composición, me estoy refiriendo a
la coyuntura de los discípulos que la componen, y de la
que forman parte aquellos que el Espíritu Santo une. Sobre esto desarrollo un enfoque completo
mas adelante en este estudio.
Sin duda hay muchos
tipos de embarcaciones, a motor, a remo y/o a vela. Buscando
paralelismos podríamos ver en el motor el
dinero, en el remo el sometimiento a un sistema organizado, pero la vela
simboliza el viento, que puede ser el del Espíritu.
Muchos creyentes están en barcas donde reman al son de
tambores de ritmo, al estilo de las galeras
romanas, donde se encadenaba a los esclavos a los remos. En otras sin embargo reman todos a una en un
perfecto equilibrio y coordinación voluntariamente y en libertad, pero las mejores
embarcaciones eran aquellas, sin duda las que iban a remo y vela; pero hoy
nos encontramos con los grandes transatlánticos a motor, iglesias empresas,
llamadas "mega churches, o mega iglesias" que
si son bien gestionadas y enfocadas se convierten en grandes
herramientas del Señor para millones de almas, como lo están
siendo algunos ministerios televisivos, además de otros en Internet y
su actual fusión. Las pequeñas
embarcaciones fueraborda, de uso personal e individual, para el disfrute
unas, y para el
contrabando "de almas" otras, son llevadas por el egoísmo y el mundo,
por el
amor al deleite mas que a Dios.
La barca sirve como
transporte de discípulos de una tierra a otra, es decir de un
lado a otro de sus vidas en Cristo, tanto en un periodo de
crecimiento personal y espiritual como en la capacitación para
predicar el Evangelio. Además la barca es un depósito temporal
para llevar grandes cantidades de peces a la orilla, pescados
con la red, la cual echada a la derecha de la barca, esto es, sobre la fe en el
Espíritu de la
Palabra de Dios, da frutos recogiendo multitud de peces del Señor.
El que pesca solo, lo hace con caña, y pesca poco, el Señor le dijo a
Pedro que entrase en la barca y remara mas adentro y echara la red a la derecha
de la barca, y el Señor también entró con él.
La barca es definitivamente un instrumento que
sirve para navegar sobres los mares espirituales, y es a la vez
muchas más cosas, es un ministerio, es un lugar de descanso y de
gozo espiritual, si es santo, pero sobre todo es un medio de
aprender a convivir entre el prójimo, entre los hermanos que
Dios pone a nuestro lado, para que aprendamos el afecto
fraternal y el amor de Dios. Lo importante de todo ello es con
que fin navegamos, a donde vamos, porqué y cual es el destino
del viaje, pero no solo esto, sino qué estamos dispuestos a
hacer durante la navegación por los demás que están abordo.
He dividido la navegación de este
tema en tres partes:
NAVEGANDO GOBERNADOS POR CRISTO, NAVEGANDO RUMBO A NUESTRO
DESTINO. EL MINISTERIO, Y NAVEGANDO PROFÉTICAMENTE.
NAVEGANDO GOBERNADOS POR CRISTO
JESÚS CALMA LA TEMPESTAD: MATEO 8,
MARCOS 4, LUCAS 8.
...Y despidiendo a la
multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también
con él otras barcas. 37Pero se levantó una gran tempestad
de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. 38Y él estaba en la popa, durmiendo sobre
un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no
tienes cuidado que perecemos? 39Y levantándose,
reprendió al
viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento,
y se hizo grande bonanza. 40Y les dijo: ¿Por qué estáis así
amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? 41Entonces temieron con gran
temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el
viento y el mar le obedecen?.
Uno de los peligros de la navegación, además de
perder el rumbo, es la aparición de una tempestad. Este Texto
nos muestra una historia que
simboliza nuestra vida diaria, tanto en lo
material como en lo espiritual, por lo tanto debemos clamar a
Dios despertándole en oración, cántico y
alabanza, obrando y clamando en el Espíritu. Tenemos que
aprender a confiar en el Señor y a despertarle espiritualmente,
esto es, a pedirle que sea Él quien
calme la tempestad por nosotros, pues ...no tenemos lucha contra
sangre y carne, sino contra principados, contra potestades,
contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra
huestes espirituales de maldad en las regiones celestes...
Efesio 6:10.
La tempestad es una batalla de
vientos espirituales que ponen patas arriba nuestro mundo, las circunstancias
de nuestras vidas, para hacer hundir la fe de cada persona en
particular y de la Iglesia en general. Cuantas veces hemos visto tempestades entre amigos, por no decir entre matrimonios,
con los hijos o con los padres, además de en el mundo, en el
trabajo, y entre hermanos en la Iglesia, etc. es algo que ocurre
a diario. No debemos caer en
el error de pensar que estamos solos, porque el Señor
navega con nosotros en la travesía de nuestras vidas, y debemos evitar intentar calmar los vientos con nuestras fuerzas, en
lugar de orar y clamar a Dios en Cristo, quien por ser el creador, los
vientos le obedecen. Tengamos pues fe en Él y digámosle al mundo
en el nombre de Jesús: Calla, enmudece.
De modo que la próxima vez que
sufra una tempestad en su vida, si tiene un desencuentro con un
amigo y no puede solucionarlo, pídale al Señor que calme la
tempestad; si ha discutido con su esposo/a y no sabe como
arreglarlo aun habiéndolo intentado, pídale al Señor que calme
la tempestad; si con los hijos o con los padres ha tenido alguna
lucha y no hay forma de arreglarlo, aún poniendo de su
parte, pídale al Señor que calme la tempestad; si en su trabajo
la tempestad no amaina, pídanle al Señor que calme la tempestad; y si en su
iglesia no marchan bien las cosas aunque lo intenten, despierte
al Señor clamando y obrando en el espíritu, porque la barca podrá navegar si
la gobierna Cristo, porque Él calma la tempestad.
NAVEGANDO RUMBO A NUESTRO
DESTINO. EL MINISTERIO
En el plano más espiritual, me
llama la atención que las barcas se hacen de tablones de madera,
un poco más finos y flexibles, pero parecidos a los que se usan para hacer una cruz. Si unimos muchos
tablones de muchas cruces, que muchos discípulos llevan para
seguir al Maestro, podemos hacer una buena barca con buenas
coyunturas fraternales, ungidas con brea para calafatearla como el arca
de Noé.
Así como Pedro, en la prueba que
le pidió a Jesús sobre Su identidad, caminó sobre las aguas,
poco tardaría en comenzar a hundirse hasta que clamó al Señor
quien le dio la mano, nosotros también podemos andar sobre las
aguas en la fe, pero el Señor enseguida socorrió a Pedro y le llevó
junto a Él a la barca. En ese Texto Bíblico podemos ver otros
enfoques sobre la fe, que encontrarán en
ANDANDO SOBRE LAS
AGUAS.
Tenemos que cambiar el concepto de barca
organización que lo hace todo por mi, por el de barca coyuntura
en afecto fraternal, donde aporto un valor espiritual y de
amistad en Cristo. Aquí hemos de analizar lo siguiente: muchos
creyentes entran en la barca, viéndola como una institución que
les resuelve la vida espiritual, al estilo de las viejas
iglesias tradicionales llenas de calienta bancos. El problema
también radica en la falta de proyecto que englobe a todos. En
la barca hay que trabajar, hay que soltar el ancla para salir a
navegar, hay que limpiar y lavar los pies, hay que extender
trapo para que al abrir las velas el Señor sople, hay que remar
hombro con hombro ayudando al hermano, hay que llevar el timón
orando para que el Capitán Cristo, gobierne y estar seguro del
rumbo. Hay que echar las redes a la derecha y recogerlas, para
luego llevar los peces a tierra firme y así una y otra vea. Los
proyectos de vida espiritual para las personas son vitales,
además de los proyectos principales de amor y alabanza al Señor.
La barca es la
coyuntura espiritual. Por ello estamos capacitados en el
Espíritu Santo para servir a nuestro hijos, la futura generación
dedicándoles un ministerio específico que les llene, les enseñe
a caminar con Cristo y a disfrutar una vida plena y de valores.
Que decir de un plan de apoyo a las parejas, tanto jóvenes como
matrimonios. Gestión de finanzas, trabajo y burocracia. Ayuda a
los ancianos y enfermos. Ministerio para hombres. Ministerio
para Mujeres. Ministerio para Jóvenes. La evangelización. La
alabanza. El estudio de la Biblia con un programa para cada edad
y temas actuales enfocados en las historia de La Palabra. En
definitiva una barca en la que entre todos gestionemos, con
nuestra gran variedad de capacidades y conocimientos, para la
bendición de la comunidad familiar del Señor un proyecto
espiritual de vida plena en Cristo, mientras navegamos por
nuestra vida y hasta la venida del Reino Universal de Dios.
Pablo enseña que dentro de la
barca, y él navegó bastante, muchos Cristianos son desechados y aborrecidos
por sus obispos-siervos porque no oyen el llamado ...recibid al débil en la fe...
Romanos 14; otra cosa bien distinta es que se amoneste y no
hagan caso ni se esfuercen,
aquellos que andan desordenadamente y deleitándose en el pecado.
Es por ello este Texto una buena guía para la tripulación: ...Por tanto, yo os protesto en
el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos; 27porque
no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios. 28Por
tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño
en que el Espíritu Santo os ha
puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la
cual Él ganó por su propia sangre. 29Porque yo sé que después de
mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces,
que no perdonarán al rebaño.
30Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas
perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. 31Por
tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día,
no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno. 32Y ahora,
hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia,
que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con
todos los santificados. Hechos 20.
Cuando la barca crece, es
importante que a los que acaban de ser pescados se les de la
bienvenida y se les invite a participar, primero en su propio
crecimiento espiritual, por el estudio de la Palabra, y segundo en la coyuntura de la Iglesia,
pero primero es necesario que se vea por sus hechos, que son de
Cristo, y lo mismo se aplica a los ancianos en la fe. La barca debe ser fiel al patrón, Cristo. Los ancianos,
profetas, maestros y obispos que sirven a la congregación no
deben permitir motines del enemigo a bordo, si enseñan bien y son ejemplos a
seguir, son amigables y accesibles, claro está, no dictadores de
sus propias ideas.
Invitemos pues a nuestro prójimo a entrar en nuestras barcas
para que puedan disfrutar del afecto fraternal y del amor de
Cristo en Su presencia, porque el Reino de Dios está en medio de
nosotros, porque Jesús vive y porque el destino de nuestra
navegación es Genesaret, Mateo 14:34-36.
NAVEGANDO PROFÉTICAMENTE
LA PESCA MILAGROSA, LUCAS 5
...Aconteció
que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se
agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios. 2Y vio dos
barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los
pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes. 3Y
entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón,
le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose,
enseñaba desde la barca a la multitud. 4Cuando terminó de
hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro,
y echad vuestras redes para pescar. 5Respondiendo
Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado
trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra
echaré la red. 6Y habiéndolo hecho, encerraron gran
cantidad de peces, y su red se rompía. 7Entonces hicieron
señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para
que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas
barcas, de tal manera que se hundían.
Hay tiempo de pescar, de entrar
en la barca, tiempo en que el Señor manda, entrando en ella,
¡Boga mar adentro! y ¡Echa la red! en la fe en Mi Palabra, a la
derecha, pero es necesario oír la voz de Dios para ello, cuándo,
donde y con Él. Esta es la clave que nos enseña este Texto:
Pedro le indica al Señor que han estado toda la noche trabajando
y no han pescado nada, pero el Maestro le da la instrucción de
fe profética. Pedro había estado pescando sin la instrucción de
Cristo, con sus medios, con sus formas, pero nos muestra el
Señor que la gran pesca se hace cuando confiamos en el poder de
Su Palabra, no en nuestro tiempo, sino en el Suyo, no con
nuestro método y proyecto, sino en el Suyo, como y cuando Él nos lo indica. ...Mas en Tu Palabra echaré la red...
Señor. La gran cantidad de peces rompía la red. Cuando ya no
caben peces en nuestra barca debemos llamar a los compañeros que
tienen otras barcas para que nos ayuden, porque todas las barcas
se llenarán. Este es el preludio de un avivamiento espiritual de
un país, de un tiempo, o de un ministerio.
No tardarían mucho en volver a
pescar a su forma y no pescar nada, pues al final de Su
ministerio, Jesús, una vez resucitado y antes de ascender al
Padre, tiene que volver a enseñarle a Pedro, igual que lo hace
hoy a nosotros, que volviera a subir a su barca y a echar la red
a la derecha.
JESÚS EN LA PLAYA JUAN 21
...Cuando ya iba amaneciendo,
se presentó Jesús en la playa; mas los discípulos no sabían que
era Jesús. 5Y les dijo: Hijitos, ¿tenéis algo de comer? Le
respondieron: No. 6El les dijo: Echad
la red a la derecha de la barca, y hallaréis.
Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran
cantidad de peces. 7Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba
dijo a Pedro: ¡Es el Señor! Simón Pedro, cuando oyó que era
el Señor, se ciñó la ropa (porque se había despojado de
ella), y se echó al mar. 8Y los otros discípulos vinieron con
la barca, arrastrando la red de
peces, pues no distaban de tierra sino como
doscientos codos. 9Al descender a tierra, vieron
brasas puestas,
y un pez encima de ellas, y pan. 10Jesús les dijo: Traed de los
peces que acabáis de pescar. 11Subió Simón Pedro, y sacó la red
a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres; y aun
siendo tantos, la red no se rompió. 12Les dijo Jesús: Venid,
comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle:
¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor. 13Vino, pues, Jesús,
y tomó el pan y les dio, y asimismo del pescado.
El Maestro sigue enseñándonos
ahora sobre lo que hacer con los peces. Al asarlo al fuego, un
pez es pasado por el fuego del Espíritu, y quemado todo antiguo
pensamiento y formas que no eran de Dios, y muy importante, esta
es una labor que hace el Espíritu Santo, en el tiempo y de la
forma que cada persona necesita, no depende de nosotros, sino
del Señor. La única manera de
poder aceptar a un nuevo hermano, pez, que ha muerto y nacido de
nuevo, es tras pasar el bautismo del Espíritu y del fuego de Dios.
Lo siguiente es apacentar a los hermanos obtenidos en la pesca
profética. Comer el pan y el pescado es entender que del mismo
modo que comemos la carne de Jesús como pan de vida, un pescado
es igualmente el resultado de Su obra, es decir un hermano, lo
cual está basado en la Palabra en amar a Dios y al prójimo.
...Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón,
hijo de Jonás, ¿Me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor;
tú sabes que te amo. El le dijo:
Apacienta mis corderos. Lea es Estudio Bíblico de
Alimento Sólido
APACIENTA MIS CORDEROS.
CONCLUSIÓN Y RESUMEN DE
CONCEPTOS PARA CONSTRUIR Y MANTENER LA BARCA A FLOTE Y EN RUMBO
La barca es la
coyuntura espiritual, el Espíritu Santo es quien une esa
coyuntura de los discípulos que la componemos en todo el mundo.
La barca es definitivamente un instrumento, sobre todo es un medio de
aprender a convivir entre el prójimo, entre los hermanos que
Dios pone a nuestro lado, para que aprendamos el afecto
fraternal y el amor de Dios. ¿Qué estamos dispuestos a
hacer durante la navegación por los demás que están abordo?.
Aunque la salvación es personal, individual e
intransferible, lo cual se ve reflejado cuando Pedro
camina sobre las aguas, debemos diferenciarlo del aporte que
debemos a la barca, porque no nos pertenecemos a
nosotros mismos sino a Dios y al cuerpo de Cristo, los unos a los otros,
y como dice Pablo ...ocupaos en vuestra salvación con temor y
temblor... Filipenses 2:12, para no perderla, y esto no se hace
andando solo sobre las aguas, sino formando parte de la barca.
La tempestad es una batalla de
vientos espirituales en la que hemos de evitar intentar calmarlos con nuestras fuerzas.
Hay que confiar en el poder de Dios y despertarle espiritualmente,
hay que seguirle como Capitán del Barco.
¿Con
que fin navegamos, a donde vamos, porqué y cual es el destino
del viaje?
A remo y a vela o en las mega iglesias, o ahora en los
ministerio de Internet, hay que echar la red a la derecha de la
barca, para no estar
toda la noche trabajando
y no pescar nada. Si creemos en el poder de la alabanza a
nuestro Dios, si nos mantenemos en la oración en el nombre de
Jesucristo, Yahshua, en la Palabra de Dios, nuestro Padre y
además el el afecto fraternal y en el amor de Dios, el éxito
está asegurado, las barcas
se llenarán
recogiendo multitud de peces. Este es el
preludio de un avivamiento espiritual de un país, de un tiempo y de un ministerio.
Así que hermanos míos amados, os
deseo una feliz navegación en calma, sin tempestead, en la paz de Cristo y
vuestras velas sean empujadas por el viento del Espíritu Santo.
Pero recordad, no dejéis dormir al Señor, clamad, alabad,
escuchadle, que sea Jesús quien gobierne la barca de vuestra
vida espiritual y la de vuestra alma, naveguéis en barca o en
trasatlántico.
Y que el Señor de los espíritus,
creador de todo lo que existe, Jesucristo, Colosenses 1:16, sea vuestra
protección ante el ataque de la tempestad en vuestras vidas,
porque Él calma la tempestad. ¡Bienvenidos a bordo!. Amén.
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